El CEO de Adecoagro, Mariano Bosch, aseguró que la compañía estudia un proyecto de ampliación de la planta de Profertil que podría implicar una inversión de entre US$ 1.500 y US$ 2.000 millones, con el objetivo de duplicar la capacidad de producción de fertilizantes nitrogenados en Argentina. La iniciativa, que se encuentra en fase de desarrollo técnico, fue analizada durante el evento Argentina Week realizado en Nueva York, donde el empresario explicó que el plan apunta a fortalecer la producción regional de urea y reducir la dependencia de importaciones.
El proyecto responde a una oportunidad estructural en el mercado sudamericano de fertilizantes. Según explicó Bosch, Argentina y Brasil importan más de 10 millones de toneladas de urea por año, mientras que la producción regional alcanza apenas 1,3 millones de toneladas. Ese desbalance abre una ventana de inversión para incrementar la capacidad industrial en la región y abastecer la creciente demanda del sector agrícola.
“La necesidad de fertilizante nitrogenado es crítica para nuestra región”, sostuvo el ejecutivo al referirse al potencial de crecimiento del mercado. La urea, explicó, se obtiene mediante un proceso industrial que fija el nitrógeno del aire, lo que requiere una infraestructura compleja, tecnología avanzada y una gran disponibilidad de energía.
Uno de los factores centrales que impulsa el proyecto es la disponibilidad de gas natural, principal insumo en la producción de fertilizantes nitrogenados. En ese sentido, Bosch destacó el impacto que puede tener el desarrollo de Vaca Muerta en la competitividad de la industria.
El directivo consideró que el crecimiento de la producción gasífera en la formación no convencional permitirá asegurar abastecimiento energético durante décadas, lo que podría posicionar a Argentina como un productor competitivo en el mercado global de fertilizantes.
“Con el desarrollo de Vaca Muerta, Argentina tendrá gas por los próximos 150 años”, afirmó Bosch. Esa disponibilidad, explicó, es clave para competir con los principales exportadores internacionales de urea, ubicados en regiones con costos energéticos bajos, como Qatar o algunos países del norte de África.
El plan de ampliación todavía se encuentra en fase de ingeniería, un proceso que busca definir el diseño técnico, los costos y la estructura de la inversión. Bosch subrayó que la empresa prioriza el desarrollo de un proyecto sólido antes de realizar anuncios formales.
“No nos dedicamos a los anuncios, sino a desarrollar proyectos de ingeniería que tengan sentido y sean competitivos”, explicó el CEO de Adecoagro. El objetivo, según detalló, es diseñar una planta que opere con costos eficientes y que pueda competir con la urea importada en los mercados internacionales.

Si finalmente se concreta la ampliación, la construcción de la nueva planta demandaría entre tres y cuatro años, un plazo habitual para desarrollos industriales de gran escala en el sector petroquímico.
Además, la empresa analiza la posibilidad de encuadrar la inversión dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el Gobierno argentino. El programa contempla beneficios fiscales y regulatorios para proyectos de gran magnitud que se presenten antes de julio de 2027.
Bosch indicó que la compañía espera avanzar con el desarrollo técnico del proyecto para poder presentarlo dentro de ese marco si las condiciones resultan favorables.
Más allá del negocio de fertilizantes, el directivo destacó el desempeño de las distintas unidades de Adecoagro, que opera en Argentina, Brasil y Uruguay con actividades vinculadas a la producción agroindustrial, energía renovable y alimentos.
En ese sentido, mencionó el buen funcionamiento de áreas como lechería, arroz, maní y granos, sectores con fuerte perfil exportador que forman parte del núcleo productivo de la empresa.
El ejecutivo también resaltó el rendimiento del negocio de azúcar, etanol y generación de energía eléctrica en Brasil, una división que integra la estrategia de diversificación energética de la compañía.
Por otra parte, Bosch destacó el respaldo que la firma recibió de un nuevo grupo inversor internacional. Según explicó, Tether se incorporó como socio con una visión de largo plazo sobre el potencial productivo de Sudamérica.
“Están súper comprometidos y desde el primer día se entusiasmaron con lo que hacemos y con lo que ocurre en Argentina y la región”, señaló el empresario.
De acuerdo con Bosch, los inversores internacionales ven a Sudamérica como una región con gran potencial para producir alimentos y energía, dos recursos considerados estratégicos para el futuro de la economía global. El ejecutivo repasó estos proyectos y la visión de expansión de la compañía durante una entrevista concedida en el marco de Argentina Week en Nueva York, según publicó Forbes.