El cultivo de nuez pecán en Argentina registra un crecimiento sostenido en 2026, con más de 12.000 hectáreas implantadas y fuerte impulso exportador, consolidándose como una economía regional clave por su demanda internacional y expansión productiva, según informó Infobae.
La nuez pecán atraviesa una etapa de expansión en Argentina y comienza a posicionarse como una de las economías regionales con mayor proyección dentro del mapa agroalimentario. Impulsado por la demanda externa y un proceso creciente de profesionalización, el cultivo suma superficie, mejora su tecnología y amplía su presencia en nuevos mercados.
Actualmente, el país cuenta con unas 12.000 hectáreas implantadas y una producción cercana a las 3.000 toneladas. De ese total, aproximadamente el 65% se destina a exportación, con envíos a mercados como Estados Unidos, Europa, Brasil, Rusia, Medio Oriente y el Sudeste Asiático.
Este desempeño confirma el atractivo del pecán como producto de alto valor económico, especialmente por sus propiedades nutracéuticas, cada vez más demandadas en la alimentación global.
El crecimiento del pecán también se refleja en su expansión geográfica. Si bien históricamente se concentró en Entre Ríos y Buenos Aires, en los últimos años el cultivo avanzó hacia nuevas regiones productivas.
Hoy se desarrolla en provincias como Corrientes, Misiones, Santa Fe, Córdoba, Catamarca, Salta, Santiago del Estero, Tucumán y Chaco, lo que evidencia su capacidad de adaptación a diferentes condiciones agroecológicas.

Este proceso no solo amplía la base productiva, sino que también fortalece su rol como alternativa para diversificar economías regionales.
Uno de los factores clave del crecimiento del pecán es su desempeño en ambientes cálidos y secos, donde puede alcanzar buenos niveles de productividad con manejo adecuado del riego.
La experiencia internacional muestra un patrón similar. En Estados Unidos, principal referencia global del cultivo, la producción se desplazó hacia zonas más áridas como Arizona, California y Nuevo México.
En Argentina, este comportamiento encuentra similitudes en regiones del norte como Catamarca y Tucumán, donde el pecán presenta menor presión de plagas y mayor control sobre el uso del agua.
Además, la cercanía de estas zonas con los puertos del Pacífico abre oportunidades logísticas para abastecer mercados dinámicos como el Sudeste Asiático.
Desde la Cámara Argentina de Productores de Pecán (CAPPECÁN) destacan que el cultivo dejó atrás su etapa inicial y avanza hacia una consolidación como economía regional.
En ese proceso, uno de los hitos recientes fue la primera exportación de pecán argentino a China, lo que marca un paso relevante en la diversificación de destinos.
Actualmente, Argentina exporta tanto nuez con cáscara como producto procesado, con presencia en mercados de América, Europa, África, Asia y Medio Oriente.
A nivel global, el comercio está liderado por México y Estados Unidos, que concentran la mayor parte de las exportaciones. Sin embargo, países del hemisferio sur como Sudáfrica, Australia, Brasil, Uruguay y Argentina comienzan a ganar participación.

A pesar del escenario favorable, el sector enfrenta desafíos estructurales. Entre los principales se destacan la necesidad de mejorar la infraestructura de secado, clasificación y almacenamiento, así como optimizar la logística para exportación.
También aparece como clave fortalecer la coordinación institucional y generar mayor disponibilidad de información productiva, aspectos fundamentales para consolidar el crecimiento a largo plazo.
En este contexto, el pecán se perfila como una actividad con potencial para seguir expandiéndose, tanto en superficie como en mercados, en un escenario global que demanda cada vez más alimentos de calidad.