En un contexto de mejores precios ganaderos y cambios en la rentabilidad agrícola, el presidente de la Asociación Argentina de Angus, Amadeo Derito, afirmó que la ganadería vuelve a ser competitiva frente a la soja en campos de bajos rindes. El planteo surge en medio de un escenario de creciente demanda global de carne y expansión del sector.
La discusión sobre la rentabilidad en el campo argentino vuelve a abrirse con fuerza. En un escenario donde los precios ganaderos mejoraron y la agricultura enfrenta márgenes más ajustados en zonas marginales, la ganadería vuelve a posicionarse como una alternativa viable.
Así lo planteó Amadeo Derito, presidente de la Asociación Argentina de Angus, quien aseguró que la actividad comienza a recuperar terreno frente a los cultivos tradicionales. “Hay que volver a hacer las cuentas y decir dónde hay rinde de agricultura medios bajos y ver si allí donde habías modificado campos, sacado ganadería para volcarlo a lo agrícola, hay que volver a pensar en retornar con ganadería ahí”, sostuvo.
El dato más contundente de su análisis es la comparación directa con la soja. “Cuando hacés el margen bruto por hectárea y lo comparás con una soja de 20 quintales, la vaca de cría empieza a pelear. Antes no peleaba nunca”, afirmó.

El fenómeno se explica, en gran medida, por el actual “boom ganadero”, asociado a precios más firmes que permiten recuperar rentabilidad. Según Derito, este escenario habilita nuevas inversiones en el sector.
“Es sinónimo de buenos precios, redituables, que permiten que el criador y el invernador tenga un resto de caja que le permita invertir”, explicó. Entre los destinos de esas inversiones mencionó pasturas, genética, maquinaria forrajera y capital humano.
Sin embargo, advirtió que los resultados no son inmediatos. “Para las inversiones de hoy en ganadería los plazos y los ciclos son muy largos”, señaló, y recordó que los efectos productivos pueden verse recién en tres o cuatro años.
Otro factor clave es la evolución del mercado internacional. La demanda global de carne vacuna crece, mientras que la oferta enfrenta limitaciones estructurales.
“Todos los analistas te están diciendo que hay una demanda mundial creciente y que no va a estar abastecida por oferta disponible”, sostuvo Derito.
En ese contexto, la carne Angus certificada gana protagonismo. La asociación certificó alrededor de 9.000 toneladas en el último año, con destinos diversos. Entre ellos se destacan China y Estados Unidos, dos mercados estratégicos para cortes de alto valor.
El dirigente también resaltó el prestigio de la carne argentina en Europa, donde la marca Angus mantiene reconocimiento histórico en restaurantes y circuitos gastronómicos.

La expansión geográfica de la ganadería es otro de los ejes del análisis. La raza Angus, según Derito, muestra una alta capacidad de adaptación a distintas regiones del país.
Incluso en zonas como la Patagonia, donde históricamente predominaban otras razas, se observa un crecimiento sostenido. “La raza se está adaptando a distintas zonas de la Patagonia de una manera muy positiva”, indicó.
También destacó el potencial de crecimiento en regiones como el sur de Mendoza, San Luis y el norte argentino, donde la incorporación de genética y mejoras en pasturas permite aumentar la productividad.
El planteo de Derito apunta a una lógica de diversificación productiva. En campos con rindes agrícolas limitados, la ganadería puede ofrecer mejores resultados económicos y mayor estabilidad.
No obstante, el dirigente advirtió que la decisión implica asumir riesgos y analizar cada caso en detalle. La reconversión no es automática ni uniforme.
El crecimiento de la demanda global, sumado a cambios en los patrones de consumo en países como China y regiones emergentes, refuerza el escenario favorable para la carne.
Según explicó, el aumento del consumo en nuevos mercados genera una presión adicional sobre la oferta mundial, lo que podría sostener los precios en el mediano plazo.

El mensaje central del presidente de Angus es claro: el esquema productivo argentino podría entrar en una etapa de reconfiguración, donde la ganadería recupere protagonismo en zonas desplazadas por la agricultura.
La clave estará en evaluar los márgenes por hectárea, el contexto climático y las oportunidades comerciales. En ese análisis, la cría vacuna vuelve a aparecer como una opción competitiva.
Según informó Infocampo, en una entrevista realizada por el periodista Ezequiel Morales, Derito planteó que el futuro del sector dependerá de decisiones estratégicas que combinen eficiencia productiva, adaptación regional y acceso a mercados de alto valor.