La fintech MODO, liderada por su CEO Rafael Soto, confirmó el avance de su estrategia basada en inteligencia artificial en Argentina, con una integración operativa dentro de ChatGPT y un plan para habilitar pagos automatizados mediante agentes. La iniciativa busca posicionarse en una nueva etapa del consumo digital —el denominado “comercio agéntico”— en un contexto de crecimiento sostenido de usuarios, caída del uso de efectivo y expansión hacia el interior del país.
Con unos 50 millones de pagos mensuales y 25 millones de usuarios registrados, la compañía sostiene que dejó atrás la etapa inicial y apunta ahora a transformar la experiencia de compra digital. Según explicó Soto en un encuentro con periodistas, el objetivo es que los usuarios deleguen en asistentes inteligentes la búsqueda de promociones, la comparación de precios y, en una fase posterior, la ejecución de pagos sin intervención directa.
En su etapa actual, la integración permite a los usuarios interactuar mediante lenguaje natural: describen qué quieren comprar y detallan con qué bancos operan. A partir de esa información, el sistema devuelve descuentos, beneficios y promociones vigentes dentro de una red que incluye más de un millón de comercios y 35 entidades financieras.
“El comercio agéntico es la modalidad que va a superar al e-commerce”, afirmó Soto. Y detalló que esta primera fase funciona como una “vidriera inteligente”, en la que las ofertas aparecen en el momento preciso de la decisión de compra.
La herramienta, aclaró, no reemplaza la aplicación tradicional de MODO, sino que la complementa. El enfoque se asemeja al de los ecosistemas digitales de grandes plataformas tecnológicas, donde distintas aplicaciones se integran en entornos conversacionales para simplificar la experiencia del usuario.
El próximo paso en la hoja de ruta tecnológica es la autenticación del usuario dentro del entorno de IA, lo que permitiría a los agentes ejecutar transacciones de manera autónoma. Según explicó Soto, el sistema está diseñado para preservar la seguridad de la información financiera.
“El usuario va a vincular su cuenta de MODO con el agente. El agente no va a acceder a los datos de la tarjeta; esos quedan en MODO. El agente simplemente ‘llama’ a MODO para realizar el pago de forma segura”, señaló.
Para alcanzar ese objetivo, la empresa trabaja sobre tres pilares clave:
Este modelo implica un cambio profundo respecto del comercio electrónico tradicional. En lugar de que el usuario navegue plataformas, compare precios y seleccione manualmente, el agente se encarga de optimizar la compra según preferencias, historial y condiciones financieras.
En paralelo a la apuesta tecnológica, MODO avanza en su expansión federal. La compañía cerró acuerdos con más de 45 cadenas de supermercados regionales, fortaleciendo su presencia fuera de los grandes centros urbanos.
Entre las incorporaciones recientes se destacan cadenas como Coto, sumada recientemente, además de su consolidación en redes comerciales como La Anónima, Día y Changomás. El foco está puesto en mejorar la geolocalización de promociones, un aspecto clave para aumentar la adopción en ciudades del interior.
El contexto macroeconómico y los cambios en los hábitos de consumo acompañan esta estrategia. Según datos mencionados por la empresa, las extracciones de efectivo en cajeros automáticos cayeron un 40% en el último año, lo que evidencia una aceleración en la digitalización de pagos.
“El efectivo está en decadencia brutal”, sostuvo Soto, al tiempo que remarcó la oportunidad —y la responsabilidad— de las billeteras digitales de expandirse hacia zonas donde la infraestructura financiera tradicional tiene menor alcance.
Otro de los ejes analizados por la compañía es la evolución del esquema de beneficios. En los últimos meses, se observó una reducción en los descuentos generalizados, en línea con un entorno económico más exigente para bancos y comercios.
Soto explicó que las entidades financieras están priorizando la rentabilidad y la remuneración de saldos, lo que limita la sostenibilidad de promociones agresivas como los descuentos sin tope.
En ese contexto, la tendencia apunta hacia un modelo de promociones personalizadas, donde la inteligencia artificial cumple un rol central. En una primera etapa, informando al usuario sobre las mejores opciones disponibles; en una segunda, ejecutando directamente las decisiones de compra.
Este cambio implica una transición desde estrategias masivas hacia esquemas segmentados, basados en datos y orientados a maximizar el valor para cada usuario.
El concepto de comercio agéntico representa, según la visión de MODO, una evolución natural del ecosistema digital. Así como el e-commerce transformó la relación entre consumidores y marcas, los agentes inteligentes podrían redefinir la manera en que las personas interactúan con el consumo.
La clave estará en la confianza, la seguridad y la capacidad de generar ahorro real para los usuarios. En ese sentido, la integración con plataformas de IA no solo busca simplificar procesos, sino también mejorar la eficiencia en la toma de decisiones.
A medida que la tecnología avance, el rol del usuario podría pasar de ser un ejecutor activo a un supervisor de decisiones automatizadas, con agentes que operan en segundo plano optimizando cada transacción.
El desafío para las empresas será equilibrar innovación con protección de datos, en un entorno donde la automatización gana terreno pero la confianza sigue siendo el principal activo. Según reconstruyó Forbes, este cambio marca el inicio de una nueva etapa en la industria de los pagos digitales en Argentina.