La empresa de foodtech NotCo, fundada por el chileno Matías Muchnick, acelera en 2026 su transformación estratégica al priorizar su negocio de inteligencia artificial por sobre la venta directa de alimentos, en una apuesta que busca capitalizar la creciente demanda de soluciones tecnológicas en la industria global. La compañía, con sede en San Francisco y presencia en América Latina, se reposiciona como un actor clave para grandes conglomerados que enfrentan desafíos en costos, abastecimiento y cambios en las preferencias de los consumidores.
La firma, respaldada por inversores como Jeff Bezos y fondos internacionales, logró expandir su negocio de software basado en IA un 300% durante el último año, alcanzando ingresos anuales estimados en US$ 75 millones. Este crecimiento responde a una estrategia clara: convertir su plataforma tecnológica en el núcleo del negocio, dejando en segundo plano su línea de productos de consumo.
El modelo desarrollado por NotCo, conocido como Giuseppe, utiliza grandes volúmenes de datos moleculares, científicos y de comportamiento del consumidor para diseñar alimentos alternativos. Su principal valor radica en la capacidad de identificar sustitutos de ingredientes tradicionales —como cacao, leche o carne— sin alterar características clave como el sabor, la textura o el aroma.

La relevancia de esta tecnología quedó en evidencia cuando el grupo italiano Ferrero recurrió a NotCo tras la suba del precio del cacao en 2024. La complejidad de sus recetas —más de 30.000 fórmulas en productos como chocolates y cremas— dificultaba realizar cambios sin afectar el producto final. En ese contexto, la inteligencia artificial de la startup permitió explorar alternativas más estables y económicas.
“Si cambiás una cosa, cambiás todo lo demás. Un problema computacional no es un problema lineal”, explicó Muchnick al describir la complejidad de la formulación de alimentos.
La compañía formalizó hace dos años la división de sus operaciones en dos áreas: una unidad de software empresarial, ya rentable y con márgenes brutos cercanos al 70%, y otra enfocada en productos de consumo, que aún no alcanza la rentabilidad pero funciona como plataforma de prueba para su tecnología.
Esta segunda unidad incluye productos como leches vegetales, mayonesas y sustitutos de carne, comercializados principalmente en América Latina. Su crecimiento anual ronda el 30% y cuenta con más de 130 productos en el mercado. Sin embargo, su rol dentro de la empresa es cada vez más estratégico que comercial: demostrar las capacidades de la inteligencia artificial.
En paralelo, NotCo consolidó alianzas con grandes empresas del sector. En los últimos cuatro años, desarrolló alrededor de 30 productos para Kraft Heinz mediante un joint venture, incluyendo versiones alternativas de productos tradicionales como macarrones con queso y embutidos.
“Nos hemos convertido en el solucionador de problemas más complejos para las grandes marcas de alimentos”, afirmó Muchnick.
El giro hacia la inteligencia artificial no es casual. La industria de bienes de consumo masivo enfrenta una combinación de factores que impactan directamente en su rentabilidad: volatilidad en los precios de materias primas, interrupciones en la cadena de suministro y cambios en los hábitos de consumo.
“El cambio en las preferencias de los consumidores y la dependencia de ciertos ingredientes están redefiniendo los márgenes”, sostuvo el CEO de NotCo.
En este contexto, la adopción de IA aparece como una herramienta clave para mejorar la eficiencia y reducir riesgos. Un informe de la consultora Bright Green Partners proyecta que el mercado de IA aplicada al procesamiento de alimentos crecerá de US$ 15.000 millones en 2025 a US$ 140.000 millones en 2034.
Además, el desempeño de muchas empresas del sector quedó rezagado frente a índices como el S&P 500 en los últimos años, lo que refuerza la necesidad de innovación tecnológica.

Uno de los principales activos de NotCo es su base de datos acumulada durante más de una década. La empresa combina información científica, datos de consumidores, regulaciones y experiencia industrial en un sistema integrado que permite optimizar el desarrollo de productos.
A esto se suman 31 patentes registradas, incluidas 13 vinculadas a su tecnología de IA en Estados Unidos.
Sin embargo, según la propia compañía, su mayor ventaja no reside solo en la propiedad intelectual, sino en la profundidad de los datos y en su capacidad de integración. “Es una industria que no comparte información. La ventaja competitiva está en la formulación”, explicó Muchnick.
El objetivo a futuro es ampliar la adopción de su plataforma entre grandes empresas. Actualmente, NotCo trabaja con siete de los veinte principales conglomerados alimentarios del mundo.
Fundada en 2015, NotCo logró recaudar más de US$ 425 millones en distintas rondas de inversión, alcanzando una valuación de US$ 1.500 millones. Muchnick conserva aproximadamente el 20% de la empresa, con una participación estimada en al menos US$ 300 millones.
El empresario aseguró que no planea buscar nuevas rondas de financiamiento en el corto plazo, aunque destacó que el auge de la inteligencia artificial podría elevar significativamente la valuación de la compañía.
A los niveles actuales de mercado, empresas tecnológicas con modelos similares pueden cotizar a múltiplos superiores a 20 veces sus ingresos.

El camino de Muchnick hacia la tecnología alimentaria comenzó en Chile, donde fundó la empresa Eggless, centrada en productos sin ingredientes de origen animal. Tras posicionar su mayonesa como líder en el mercado local, vendió la compañía en 2015, obteniendo el capital inicial para lanzar NotCo.
La idea surgió a partir de una limitación concreta: la dificultad de desarrollar nuevos alimentos mediante métodos tradicionales. “Equilibrar costo, sabor, nutrición y producción entre millones de combinaciones es imposible solo con intuición humana”, explicó.
Esa limitación lo llevó a desarrollar una solución basada en inteligencia artificial, en un enfoque que hoy redefine el rol de la tecnología en la industria alimentaria.
El futuro de NotCo parece alejarse cada vez más de las góndolas y acercarse a los sistemas operativos empresariales. La compañía busca posicionarse como una plataforma integral capaz de conectar áreas como innovación, marketing, ventas y cadena de suministro.
“Este es un sistema operativo que puede centralizar la mayoría de las decisiones”, afirmó Muchnick.
En un escenario donde la eficiencia y la adaptabilidad son claves, la apuesta de NotCo por la inteligencia artificial refleja una tendencia más amplia: la digitalización profunda de la industria alimentaria, según publicó Forbes.