El ministro del Interior, Diego Santilli, mantuvo este lunes por la mañana una reunión en la Casa Rosada con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, en el marco de la ronda de encuentros que el Gobierno nacional sostiene con mandatarios provinciales para fortalecer su agenda federal, consolidar acuerdos políticos y avanzar en gestiones de infraestructura. El encuentro se realizó en Buenos Aires y tuvo como ejes centrales la discusión del paquete de reformas impulsado por el presidente Javier Milei y los reclamos vinculados a la infraestructura vial en la provincia patagónica.
Según información oficial del Ministerio del Interior, la reunión formó parte de una serie de conversaciones que Santilli viene manteniendo con gobernadores de distintas provincias con el objetivo de construir consensos para iniciativas legislativas en el Congreso nacional y avanzar en acuerdos de gestión que permitan sostener la gobernabilidad del programa económico y político del Gobierno.
En el caso de Río Negro, la instancia tuvo un componente particular: Weretilneck no cuenta actualmente con representación propia en el Congreso tras los resultados electorales de 2025, lo que reduce su capacidad de incidencia directa en la negociación parlamentaria. Aun así, el mandatario provincial llevó una agenda centrada en demandas estructurales, con énfasis en obras públicas, conectividad territorial y modernización del Estado provincial.
Durante la reunión, el Gobierno nacional buscó sumar apoyos para el conjunto de proyectos que integran su hoja de ruta legislativa, considerada clave para la segunda etapa de su gestión. Entre ellos se incluyen la denominada ley “Hojarasca”, orientada a la derogación de normas consideradas obsoletas, la reforma política con la eliminación de las PASO, y distintas iniciativas vinculadas a la propiedad privada, la reforma judicial y el endurecimiento del régimen penal.
Santilli cumple un rol central como articulador del diálogo con las provincias, en una estrategia que busca asegurar respaldo político en el Congreso en un escenario de alta fragmentación parlamentaria. En ese esquema, el vínculo con los gobernadores es considerado fundamental para garantizar la aprobación de reformas estructurales.
El encuentro con Weretilneck se suma a una serie de reuniones que el funcionario ya mantuvo con los gobernadores Ignacio Torres (Chubut), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan) y Claudio Poggi (San Luis), en el marco de una agenda de negociación política federal y construcción de alianzas.

Más allá de la agenda política, el gobernador rionegrino planteó un fuerte reclamo por la situación de las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores considerados estratégicos para la economía regional, la logística productiva y la integración territorial de la provincia.
Weretilneck insistió en la necesidad de avanzar en un nuevo esquema de gestión que defina con mayor precisión las responsabilidades entre Nación y provincia, especialmente en materia de mantenimiento, inversión y ejecución de obras. Según planteó tras la reunión, el objetivo es establecer un marco estable que permita dar respuesta a una demanda histórica de infraestructura vial.
Desde el gobierno provincial destacaron que estos corredores cumplen un rol clave en el transporte de la producción agrícola, hidrocarburífera e industrial, además de conectar centros urbanos relevantes dentro del territorio rionegrino. La situación de deterioro de estas rutas ha sido uno de los principales reclamos de la provincia en los últimos años.
Además de la cuestión vial, Weretilneck incorporó a la agenda temas vinculados a la modernización del registro de las personas, con el objetivo de avanzar en la digitalización de trámites, la simplificación administrativa y la mejora en la atención ciudadana en distintas dependencias provinciales.
La administración rionegrina subrayó la importancia de avanzar en procesos de eficiencia del Estado, incorporando herramientas tecnológicas que permitan agilizar gestiones, reducir tiempos administrativos y mejorar la calidad de los servicios públicos.
El encuentro se enmarca en una estrategia más amplia del Gobierno nacional de sostener un esquema de diálogo permanente con las provincias, orientado a fortalecer la gobernabilidad y facilitar el avance de reformas estructurales en el Congreso.
Este mecanismo busca equilibrar dos objetivos centrales: por un lado, garantizar apoyo político para la aprobación de iniciativas legislativas; por otro, canalizar demandas territoriales vinculadas a obras públicas, financiamiento y gestión estatal.
En este contexto, las provincias ocupan un rol decisivo debido a la necesidad del oficialismo de construir mayorías legislativas en un Congreso altamente fragmentado. La articulación con los gobernadores se ha convertido así en una herramienta clave de gestión política.
El caso de Río Negro refleja esa dinámica: sin representación legislativa propia, la provincia depende de la negociación directa con el Poder Ejecutivo para avanzar en obras e iniciativas de gestión, mientras el Gobierno nacional busca respaldo para su programa de reformas.
Fuentes del Ministerio del Interior indicaron que este tipo de reuniones continuará en las próximas semanas como parte de una agenda federal activa que incluye a todos los distritos del país. El objetivo es consolidar un esquema de acuerdos que permita avanzar con reformas estructurales y responder a las necesidades de infraestructura de las provincias.
En paralelo, los gobernadores buscan garantizar la continuidad de obras públicas, el acceso a financiamiento y la coordinación en áreas sensibles como transporte, infraestructura vial, registro civil y conectividad territorial.
La reunión entre Santilli y Weretilneck dejó en evidencia un escenario de interdependencia política, negociación constante y articulación federal, donde la agenda legislativa y la gestión de obras públicas aparecen cada vez más entrelazadas, en un contexto que, según reconstruyó El Economista, expone la creciente necesidad de acuerdos entre Nación y provincias para sostener el funcionamiento del sistema político.