Tierra del Fuego inició una nueva etapa en su política energética con la presentación de Terra Ignis Energía SA y un acuerdo con Velitec SA para operar pozos hidrocarburíferos, con el objetivo de reactivar la producción tras la salida de YPF y fortalecer el abastecimiento local.
La provincia de Tierra del Fuego avanza en la reactivación de su actividad hidrocarburífera con un nuevo esquema productivo que busca recuperar niveles de producción y reforzar el rol del Estado en la gestión de los recursos.
Durante la presentación oficial de Terra Ignis Energía SA, la ministra de Energía, Gabriela Castillo, destacó que se trata de una etapa “muy importante y trascendente” para la provincia, especialmente para la zona norte, donde se concentra gran parte de la actividad.
El nuevo esquema incluye un acuerdo con Velitec SA para la operación de pozos, lo que permitirá retomar la producción tras la salida de YPF, que había generado incertidumbre en el sector.
Castillo remarcó la decisión política de sostener la actividad: “la convicción de que debíamos sacar adelante la explotación hidrocarburífera”, y subrayó que el objetivo es que la provincia “resurja y crezca” en este sector estratégico.
En ese sentido, la funcionaria enfatizó la necesidad de avanzar con un modelo basado en la soberanía sobre los recursos naturales, con una mayor participación del Estado en la definición del desarrollo energético.
“Terra Ignis viene a ejercer soberanía sobre los recursos que siempre fueron de la Provincia”, sostuvo, al tiempo que explicó que el nuevo enfoque implica dejar atrás un esquema en el que el Estado tenía un rol más limitado.
Uno de los ejes centrales de esta política es mejorar el abastecimiento interno. Castillo advirtió que actualmente la producción local es insuficiente, lo que obliga a importar gas envasado desde otras regiones del país.
“No tengo que preguntarle a una empresa si me quiere vender sopa para producir gas envasado, cuando tenemos 6 mil familias en la Provincia que necesitan el gas envasado”, afirmó.
La ministra también destacó que esta transformación forma parte de una política integral de desarrollo energético, liderada por el gobierno provincial, que busca articular a distintos actores del sector.
El nuevo escenario plantea desafíos, pero también oportunidades. Castillo reconoció que “la etapa que tenemos por delante no será fácil”, aunque recordó que la provincia ya atravesó situaciones complejas, como la salida de YPF.
El objetivo ahora es consolidar un modelo productivo sustentable, con foco en la eficiencia, la responsabilidad ambiental y la generación de valor local.
En este contexto, la reactivación de los pozos hidrocarburíferos se proyecta como un motor clave para la economía regional, con impacto en el empleo, la producción y el desarrollo de proveedores locales.
Además, el gobierno busca fortalecer el trabajo conjunto entre el sector público y privado, promoviendo una lógica de colaboración para impulsar el crecimiento.
“Es tiempo de colaboración y de trabajo conjunto”, sostuvo Castillo, al convocar a los distintos actores a participar en esta nueva etapa.
La funcionaria concluyó que el desarrollo de la actividad hidrocarburífera será uno de los pilares del crecimiento en la zona norte de la provincia, con una visión de largo plazo orientada a consolidar la seguridad energética y el desarrollo productivo.