El gobernador Osvaldo Jaldo encabezó en Tucumán la firma de un acuerdo con Cabrales S.A. para desarrollar la producción de café local, en el marco de una estrategia de diversificación productiva que busca generar empleo y fortalecer la economía provincial.
El Gobierno de Tucumán dio un paso clave en su política de diversificación productiva con la firma de un convenio junto a Cabrales S.A.. El objetivo es consolidar una nueva cadena de valor vinculada al café, con impacto en la producción, la industria y el empleo.
El acuerdo contempla cooperación y asistencia recíproca para impulsar el cultivo, procesamiento y comercialización del café tucumano. La iniciativa busca posicionar a la provincia como un actor emergente en este segmento, históricamente dominado por mercados internacionales.

Durante el acto, el gobernador Osvaldo Jaldo destacó el rol de la articulación entre el sector público y privado. “Quiero agradecer a la empresa Cabrales por estar en Tucumán y por acompañar este proceso de diversificación productiva. Es un orgullo firmar un acuerdo con una firma líder y de tanto prestigio”, expresó.
En esa línea, remarcó el impacto en el empleo y la economía local. “Estamos tomando decisiones que no solo fortalecen al sector productivo, sino que también generan puestos de trabajo genuinos. El desafío de la Argentina es crear empleo, y el Estado debe articular con el sector privado para lograrlo”, afirmó. Además, subrayó la importancia de garantizar la comercialización como parte del proceso productivo.

Desde el área económica, el ministro Daniel Abad señaló que la provincia se posiciona como pionera en esta actividad dentro del país. “Tucumán pasa a ser pionera en la producción de café en la Argentina. Esto significa diversificación, sustitución de importaciones y más empleo”, explicó.
Por su parte, el presidente de Cabrales S.A., Martín Cabrales, destacó el potencial del proyecto y la calidad del producto local. “Tucumán es la primera provincia que toma esto como política de Estado. Ya hicimos pruebas y el café tucumano tiene una calidad muy buena”, afirmó.
El empresario proyectó un escenario de crecimiento para el sector. “El café tucumano va a ser como el Malbec argentino, una producción con identidad propia y gran proyección. Ya realizamos pruebas y el resultado es muy bueno, lo que abre una expectativa muy alentadora para su desarrollo y posicionamiento en el mercado”, sostuvo.

En cuanto al impacto productivo, Cabrales remarcó que se trata de una actividad intensiva en mano de obra. “El café es un cultivo intensivo en mano de obra. Esto va a generar trabajo en toda la cadena productiva”, señaló.
El desarrollo del sector ya muestra avances concretos. Según explicó el vicepresidente del Instituto de Desarrollo Productivo, Juan Casañas, existen más de 35 productores con plantaciones activas en el pedemonte tucumano y más de 70.000 plantas en vivero.
Además, la provincia trabaja en nuevas líneas de financiamiento junto a organismos como el Consejo Federal de Inversiones para acompañar el crecimiento del sector y consolidar a Tucumán como un nuevo polo cafetero.

La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia orientada a diversificar la matriz productiva, reducir la dependencia de cultivos tradicionales y generar nuevas oportunidades económicas. La incorporación del café aparece como una alternativa con potencial de agregado de valor y proyección internacional.
Con este acuerdo, Tucumán busca posicionarse en un mercado en expansión y desarrollar una producción con identidad propia, combinando condiciones naturales, inversión privada y políticas públicas orientadas al crecimiento.