El gobernador Martín Llaryora recibió en Córdoba a representantes del Clúster Automotriz y de Movilidad Sostenible, quienes advirtieron que sin la prórroga de la Ley 27.263 —clave para el autopartismo— se ponen en riesgo el empleo, las inversiones y la continuidad de la cadena productiva, en un contexto de incertidumbre y cambios en el mercado.
La Ley de Desarrollo y Fortalecimiento del Autopartismo Argentino es considerada un instrumento central para la industria. Aunque su vigencia se extiende hasta 2029, solo permite incorporar nuevos proyectos hasta 2027, lo que genera preocupación en el sector.
Durante el encuentro, Llaryora expresó su apoyo a la extensión del régimen y se comprometió a acompañar las gestiones necesarias para sostener su continuidad a nivel nacional. Córdoba es uno de los principales polos automotrices del país y depende en gran medida de esta normativa para mantener su competitividad.
La ley establece un sistema de reintegros vinculados al nivel de integración local de autopartes, lo que permitió en los últimos años fortalecer proveedores nacionales, atraer inversiones y consolidar la producción de modelos estratégicos.
Entre los casos más relevantes, el régimen fue clave para la fabricación de vehículos como la Nissan Frontier, proyectos de Renault Argentina y modelos de Stellantis, además de acompañar desarrollos nacionales como la Toyota Hilux y la Ford Ranger.
Sin embargo, desde el sector advierten que el esquema actual comienza a perder efectividad frente a un nuevo escenario. Entre los factores señalados aparecen el envejecimiento de algunos modelos en producción, la competencia de vehículos importados con beneficios impositivos y la necesidad de nuevas inversiones con horizontes más largos.
En Córdoba, la industria automotriz involucra a cerca de 40.000 trabajadores, lo que refuerza la preocupación por el impacto que podría tener la falta de previsibilidad. Las empresas sostienen que las decisiones de inversión requieren reglas claras a mediano y largo plazo, y que la incertidumbre actual puede frenar proyectos en evaluación.
En este contexto, los representantes del clúster plantearon que la extensión del régimen hasta 2034 es fundamental para sostener el nivel de actividad, proteger el empleo y garantizar la continuidad de la cadena de valor.
También remarcaron que la industria atraviesa un escenario complejo, con dificultades para sostener la producción en niveles óptimos. A pesar de ello, destacaron la importancia de avanzar en propuestas conjuntas entre el sector público y privado para generar consensos y alternativas que fortalezcan la industria local.
La advertencia es clara: sin una definición en el corto plazo, la falta de previsibilidad podría impactar de manera directa en toda la cadena automotriz, desde proveedores hasta terminales, comprometiendo tanto el presente como el futuro del sector.