El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, informó que la provincia logró superávit fiscal en 2025 y se ubicó entre las siete jurisdicciones del país con cuentas en equilibrio, tras un proceso de ajuste y ordenamiento del gasto público.
Tucumán se posicionó entre las provincias con mejor desempeño fiscal del país al cerrar 2025 con superávit fiscal, en un contexto marcado por la caída de recursos nacionales y la retracción del consumo. El anuncio fue realizado por el gobernador Osvaldo Jaldo, quien detalló las medidas implementadas desde el inicio de su gestión para alcanzar ese resultado.
El mandatario explicó que el proceso comenzó con una reestructuración del Estado provincial, orientada a reducir el gasto y mejorar la eficiencia administrativa. “Cuando arrancamos en octubre de 2023 tomamos medidas dentro de la reestructuración del gobierno. Eliminamos ministerios, secretarías, subsecretarías y direcciones que se superponían en sus funciones. También eliminamos cargos que no tenían un rol específico y gastos innecesarios y superfluos”, afirmó.
Según Jaldo, este enfoque permitió atravesar el año siguiente con estabilidad financiera. A pesar de contar con ingresos moderados por coparticipación, la provincia logró sostener el funcionamiento de áreas clave como salud, educación, seguridad y servicios públicos, incluso en un escenario donde el Gobierno nacional redujo transferencias.
El gobernador destacó que Tucumán debió absorber programas que anteriormente eran financiados por la Nación. Entre ellos, mencionó incentivos docentes, subsidios al transporte y políticas vinculadas a la conectividad, salud y educación. Este contexto exigió un mayor esfuerzo fiscal por parte de la administración provincial.
Uno de los instrumentos centrales para sostener el equilibrio fue la creación de un Fondo Anticíclico, que permitió generar reservas para enfrentar eventuales contingencias económicas. “Durante 2024 logramos un Fondo Anticíclico que en diciembre equivalía aproximadamente a una planilla y media o dos planillas de sueldo de ahorro, para afrontar cualquier emergencia económica, financiera o presupuestaria”, explicó Jaldo.
El escenario nacional durante 2025 también impactó en las finanzas provinciales. La caída del consumo redujo la recaudación, especialmente en tributos como el IVA y Ganancias, que conforman la mayor parte de la coparticipación federal. En este contexto, el ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, señaló que el resultado fiscal fue posible gracias al trabajo coordinado del gabinete.
“El superávit fiscal al cierre de diciembre de 2025 fue posible gracias al trabajo conjunto de todos los ministros. Trabajamos en equipo y eso permitió mantener el equilibrio a través del Fondo Anticíclico, que disminuye por la caída de los recursos vinculados al consumo”, afirmó.
A pesar de no contar con ingresos provenientes de sectores como la minería o el petróleo, Tucumán logró sostener su desempeño gracias a su perfil productivo, industrial y comercial. Este diferencial permitió compensar la caída de recursos y mantener el equilibrio fiscal.
El resultado posiciona a la provincia junto a otros distritos que también alcanzaron superávit, como Córdoba, Formosa, Jujuy, Neuquén, San Juan y Santiago del Estero, de acuerdo con datos de consultoras privadas y centros de estudio.
Desde el gobierno provincial remarcaron que el objetivo es consolidar este equilibrio en el tiempo, promoviendo al mismo tiempo el desarrollo económico. En ese sentido, Abad subrayó la importancia de impulsar el sector privado como motor de crecimiento. “La esperanza está puesta en un gobierno que todos los días trabaja para que el sector privado genere empleo genuino y valor agregado económico en la provincia de Tucumán”, sostuvo.
El caso de Tucumán refleja una estrategia basada en el control del gasto, la planificación financiera y el fortalecimiento de la actividad productiva. En un contexto nacional desafiante, el superávit fiscal aparece como un indicador clave de estabilidad y capacidad de gestión.