En la provincia de Mendoza, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, en conjunto con el gobierno local y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, lleva adelante durante 2026 un relevamiento integral de apiarios con el objetivo de actualizar el registro de productores, verificar el estado sanitario de las colmenas y mejorar la competitividad del sector apícola. La iniciativa, que comenzó en 2025 y se extiende a todo el territorio provincial, es clave para consolidar el acceso a mercados internacionales que exigen altos estándares sanitarios.
El operativo apunta a identificar con precisión cuántos productores apícolas continúan en actividad, validar la ubicación de los apiarios y determinar la cantidad de colmenas existentes. Además, permite depurar la información del Registro Nacional de Productores Apícolas, diferenciando entre quienes siguen produciendo y quienes han abandonado la actividad.
Este relevamiento no solo cumple una función estadística, sino que se posiciona como una herramienta estratégica. El objetivo central es establecer el estatus sanitario de la provincia frente a enfermedades apícolas, un factor determinante para la exportación de miel y otros productos derivados.
Desde el organismo sanitario nacional destacaron que contar con datos actualizados permitirá optimizar los controles, prevenir enfermedades y mejorar la trazabilidad, elementos esenciales en un mercado global cada vez más exigente.

El proyecto tuvo su fase inicial en el departamento de Malargüe, donde se llevó a cabo un relevamiento completo de apiarios mediante una herramienta digital desarrollada por el SENASA. A través de la aplicación SIG APP Formularios, disponible para dispositivos móviles con sistema Android, se logró construir un mapa detallado de la actividad apícola en esa región.
A partir de ese diagnóstico territorial, se avanzó con inspecciones sanitarias en los apiarios relevados. Estas tareas, que finalizaron a fines de marzo de 2026, estuvieron a cargo de Inspectores Sanitarios Apícolas (ISA) de la provincia, quienes evaluaron las condiciones productivas y sanitarias de cada establecimiento.
El trabajo en Malargüe permitió obtener información precisa y validar una metodología que ahora busca replicarse a escala provincial.
El relevamiento forma parte de un proyecto piloto de colaboración interinstitucional que involucra a la FAO, el SENASA —a través de su Programa de Sanidad Apícola y el Centro Regional Cuyo—, la Dirección de Ganadería de Mendoza y el municipio local.
La ejecución en territorio estuvo a cargo de inspectores sanitarios acreditados por el SENASA y contratados específicamente para esta iniciativa, lo que garantizó un abordaje técnico especializado.
Tras los resultados obtenidos en Malargüe, las autoridades definieron avanzar con la extensión del relevamiento al resto de la provincia. De concretarse, Mendoza contará con un mapa completo y actualizado de su actividad apícola, lo que representará un salto cualitativo en términos de planificación y control sanitario.
El fortalecimiento del estatus sanitario es uno de los pilares para mejorar la inserción internacional de la miel mendocina. Argentina se ubica entre los principales exportadores mundiales del producto, y mantener estándares sanitarios adecuados es una condición indispensable para sostener y ampliar mercados.
En este contexto, el relevamiento permitirá no solo detectar posibles enfermedades, sino también identificar el potencial productivo de la provincia, incluyendo la producción de miel diferenciada y el desarrollo de material apícola vivo para comercialización.
Además, la información obtenida contribuirá al ordenamiento territorial de la actividad, facilitando la toma de decisiones tanto a nivel público como privado.
La apicultura mendocina presenta características que la posicionan favorablemente, como la diversidad floral y las condiciones climáticas que permiten obtener mieles con atributos diferenciados. Sin embargo, la falta de información actualizada y sistematizada había sido una de las limitaciones para su desarrollo pleno.
Con este relevamiento, se busca cerrar esa brecha y dotar al sector de herramientas concretas para mejorar su competitividad. La iniciativa también apunta a fortalecer la formalización de los productores y promover buenas prácticas sanitarias.
En un escenario global donde la demanda de productos naturales y trazables continúa en aumento, contar con un sistema de información sólido y confiable se vuelve un activo estratégico.
Si el relevamiento logra completarse en toda la provincia, Mendoza podrá posicionarse con mayor solidez en el mercado apícola internacional, respaldada por datos precisos y un estatus sanitario claro.
El trabajo conjunto entre organismos nacionales, provinciales e internacionales refleja una estrategia orientada a largo plazo, que busca no solo resolver problemáticas actuales, sino también sentar las bases para el crecimiento sostenido del sector.
En definitiva, la iniciativa representa un paso clave hacia la modernización, profesionalización y expansión de la apicultura mendocina, en línea con las exigencias de los mercados y las oportunidades de desarrollo productivo.