La adquisición del complejo Enjoy Punta del Este por parte de JHSF por US$ 160 millones marca un punto de inflexión en el negocio del lujo en la región. El holding, dueño del Grupo Fasano, proyecta una reconversión integral del activo y, en paralelo, mantiene bajo análisis su posible llegada a la Argentina.
El plan contempla convertir el histórico complejo frente a Playa Mansa en un desarrollo multifuncional que incluirá un hotel Fasano, un shopping de 20.000 metros cuadrados, residencias premium y el casino ya existente. Según explicó su CEO, Augusto Martins, la obra avanzará por etapas, con una primera fase hacia fin de año y finalización prevista para 2027.
El ejecutivo destacó que el atractivo del Enjoy radica en su potencial: “Es un activo emblemático con ubicación privilegiada, pero con oportunidades claras de evolución hacia un modelo más sofisticado”. Ese modelo se basa en integrar hospitalidad, gastronomía, retail e inmobiliario en una misma experiencia.
Uno de los diferenciales será el shopping, inspirado en el Shopping Cidade Jardim, que reunirá marcas internacionales y propuestas gastronómicas exclusivas. Este componente buscará extender la estadía del visitante y diversificar el consumo dentro del complejo.
En este nuevo esquema, el casino perderá protagonismo como eje único, aunque seguirá siendo relevante. La idea es adaptarse a un cliente que prioriza experiencias integrales, combinando entretenimiento, compras y descanso en un mismo entorno.
JHSF ya cuenta con presencia en Uruguay a través de Fasano Las Piedras, un desarrollo orientado a la privacidad y el contacto con la naturaleza. El nuevo proyecto, en cambio, tendrá un perfil más urbano y dinámico, lo que permitirá ampliar el alcance dentro del segmento de alto poder adquisitivo.
La iniciativa convivirá con otro megaproyecto en la zona: el Cipriani Ocean Resort, Residences & Casino, una inversión superior a US$ 500 millones. Frente a la posible sobreoferta, Martins aseguró que el éxito dependerá de la calidad y coherencia de cada propuesta, destacando el rol del shopping como diferencial clave.
El turista argentino seguirá siendo un pilar fundamental para el negocio en Punta del Este, aunque el grupo observa una creciente diversificación con mayor presencia de brasileños e internacionales. El objetivo es posicionar el desarrollo como un destino global de lujo.
En cuanto a la Argentina, Martins fue claro: es un mercado atractivo, pero condicionado por la necesidad de previsibilidad económica. “Requiere condiciones adecuadas para invertir”, señaló, dejando abierta la puerta a una futura expansión.
Mientras tanto, Punta del Este se consolida como un polo cada vez más activo durante todo el año, con una oferta más sofisticada y permanente. En ese contexto, la apuesta de JHSF no solo redefine el lujo en Uruguay, sino que también anticipa un posible nuevo desembarco en el mercado argentino.