La nueva edición de Jonagro reunió este martes en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires a productores, dirigentes rurales, funcionarios nacionales, gobernadores, empresarios y especialistas, en una jornada atravesada por un reclamo central: avanzar hacia reglas estables y reformas estructurales que permitan transformar el crecimiento productivo del agro argentino en rentabilidad sostenida. Bajo el lema “Producir para el mundo, competir con inteligencia”, el encuentro organizado por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) dejó expuesta la preocupación del sector por la presión impositiva, las retenciones y la falta de competitividad sistémica, en un contexto donde se proyectan cosechas récord pero márgenes cada vez más ajustados, inormo TNCampo.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires reunió a productores, dirigentes, funcionarios, gobernadores y empresarios en una nueva edición de Jonagro, con fuerte convocatoria y eje en competitividad, presión fiscal y futuro productivo. (Foto: CRA).
Según expusieron referentes rurales y económicos durante el evento, el agro mantiene su capacidad de producción y generación de divisas, pero enfrenta limitaciones vinculadas a la carga tributaria, los costos logísticos, la infraestructura deficiente y la falta de previsibilidad normativa. La jornada funcionó además como una señal política hacia el Gobierno nacional y las provincias, en medio de un escenario económico todavía atravesado por ajustes y reformas.
La apertura institucional estuvo encabezada por el presidente de CRA, Carlos Castagnani, quien volvió a poner el foco sobre los derechos de exportación y reclamó una definición concreta sobre el futuro del esquema tributario aplicado al campo.

Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas. (Foto: CRA).
“Las retenciones son un reclamo histórico e irrenunciable. Valoramos los esfuerzos realizados, pero necesitamos una hoja de ruta clara, previsible y definitiva hacia su eliminación total”, sostuvo el dirigente rural durante su discurso de apertura.
Castagnani planteó además una agenda más amplia que incluyó pedidos de reducción de impuestos provinciales y municipales, mejoras en infraestructura vial y logística, fortalecimiento institucional de organismos técnicos y una modernización del marco regulatorio para semillas y biotecnología.
El titular de CRA defendió el rol estratégico de organismos como el INTA, el SENASA y el INASE, al considerar que son piezas centrales para sostener la competitividad internacional del agro argentino. También reclamó mayor seguridad jurídica y una Justicia “más ágil e independiente” para favorecer las inversiones de largo plazo.
Entre los asistentes estuvieron el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta; el diputado Diego Santilli; y dirigentes de entidades agropecuarias y empresarias.
Durante su exposición, Sturzenegger defendió el rumbo económico del Gobierno y buscó enviar una señal de respaldo al sector agropecuario. “Este gobierno cree profundamente en el sector agropecuario. Para nosotros no es el Estado quien debe generar riqueza y trabajo, sino el privado”, afirmó.
El funcionario repasó algunas de las medidas impulsadas por la administración nacional, entre ellas la flexibilización para exportar ganado en pie y cortes bovinos, la eliminación de retenciones al cuero vacuno, la apertura para importar maquinaria usada y el impulso a herramientas logísticas como los bitrenes y la conectividad satelital en zonas rurales.

El público asistente colmó el auditorio durante Jonagro, en una jornada atravesada por debates sobre producción, impuestos, tecnología, financiamiento e inteligencia artificial aplicada al campo. (Foto: CRA).
Iraeta, en tanto, vinculó la recuperación productiva con la confianza del productor agropecuario. “Nada es posible sin el trabajo del hombre”, expresó, en una intervención breve pero alineada con el mensaje oficial.
Bullrich también se pronunció sobre los derechos de exportación y sostuvo que el Gobierno comparte el objetivo de avanzar hacia su eliminación. “Estamos en contra de cualquier retención contra el campo”, afirmó durante el encuentro.
Uno de los paneles más relevantes de la jornada estuvo dedicado al rol de las provincias en el nuevo escenario económico. Allí participaron los gobernadores Rogelio Frigerio, Juan Pablo Valdés y Alberto Weretilneck, quienes coincidieron en la necesidad de mejorar la competitividad y fortalecer las economías regionales.
Frigerio dejó una de las frases más resonantes del encuentro al advertir que “en 2026 habrá cosechas récord, pero este año el campo tendrá muy poca rentabilidad”. El mandatario entrerriano sostuvo que los productores “tranqueras adentro hacen todo bien”, pero reclamó que el Estado avance en soluciones vinculadas a infraestructura, impuestos y costos operativos.
Desde Corrientes, Valdés reconoció avances en materia de desregulación, aunque pidió contemplar las particularidades regionales. “Debemos mirar hacia nuestras economías regionales y entender que en algunos lugares necesitamos barreras arancelarias para defendernos”, señaló.
Weretilneck, por su parte, destacó la diversificación productiva de Río Negro y aseguró que la provincia dejó atrás la dependencia exclusiva de la producción de peras y manzanas. El gobernador enumeró actividades como la vitivinicultura, la producción de frutos secos, la cebolla, las cerezas y la ganadería como parte de una nueva matriz exportadora.
La agenda técnica también tuvo protagonismo dentro de Jonagro. El director nacional del SENASA, Néstor Osacar, defendió las modificaciones previstas en el esquema sanitario vinculado a la fiebre aftosa y explicó que los cambios apuntan a una eventual salida del sistema de vacunación obligatorio.
En paralelo, el presidente del INASE, Martín Famulari, destacó avances en las negociaciones para impulsar una nueva ley de semillas. Según indicó, las distintas partes involucradas lograron acercar posiciones durante los últimos meses.
El debate económico sumó además análisis sobre presión tributaria, federalismo fiscal y financiamiento productivo. El contador Santiago Sáenz Valiente advirtió que Argentina mantiene una de las estructuras impositivas “más gravosas del mundo”, con más de un centenar de tributos que afectan la competitividad.

El economista Fausto Spotorno definió el momento actual como “una transición de un plan que no iba a ningún lado a uno que puede ir a algún lado”, mientras que Martín Rapetti consideró que el complejo agroindustrial sigue siendo uno de los sectores mejor posicionados frente al nuevo esquema económico.
La jornada también incluyó paneles sobre financiamiento, inteligencia artificial aplicada al agro y recambio generacional. Empresarios y representantes del sistema financiero analizaron el acceso al crédito y las perspectivas de inversión en un escenario de menor inflación, aunque todavía condicionado por tasas elevadas y costos internos.
Sobre el cierre, el mensaje que predominó entre productores, dirigentes y funcionarios fue que el potencial productivo del agro argentino continúa intacto, pero que el salto definitivo dependerá de reformas estructurales y de la consolidación de reglas previsibles.
Jonagro volvió así a instalar una discusión de fondo: el problema ya no pasa únicamente por cuánto produce el campo argentino, sino por cuánto podría crecer si logra competir con condiciones similares a las de sus principales rivales internacionales.