La industria automotriz y el sector autopartista reclamaron en la Cámara de Diputados la prórroga de la Ley 27.263, el régimen de promoción que vence en 2027 y otorga beneficios fiscales para incentivar la producción nacional de componentes. Empresarios y legisladores advirtieron que la caída de la norma podría afectar inversiones, empleo y competitividad, especialmente en Córdoba, uno de los principales polos industriales del país.
En una reunión conjunta de las comisiones de Comercio y de Pymes, representantes del sector expusieron la preocupación creciente por el escenario económico y la competencia internacional. El presidente del Clúster Automotriz de Córdoba, Gerardo Acosta, sostuvo que extender el régimen es clave para garantizar previsibilidad a largo plazo.
“Si logramos una prórroga de, como mínimo, cinco años, estaremos dando previsibilidad a quien tiene que decidir las inversiones de los próximos años”, afirmó Acosta durante el encuentro encabezado por el diputado cordobés Juan Brügge, impulsor del proyecto para extender por diez años el régimen de promoción autopartista.
La Ley 27.263 fue creada para fortalecer la integración de autopartes nacionales en la producción automotriz. Entre sus principales beneficios incluye incentivos fiscales, bonos de crédito fiscal aplicables a impuestos nacionales y mecanismos para fomentar proveedores locales y reducir la dependencia de piezas importadas.

El sector remarcó que la cadena automotriz tiene un peso determinante en la economía de Córdoba. Según los datos expuestos en Diputados, representa el 30% del PBI industrial provincial, el 20% de las exportaciones y genera más de 45.000 empleos directos e indirectos.
Además, la industria proyecta una capacidad exportadora cercana a los US$ 3.500 millones para 2027, aunque advirtió que ese escenario podría verse comprometido por la pérdida de competitividad frente a otros mercados, especialmente Brasil.
Acosta explicó que el sector enfrenta una combinación de factores que impactan sobre los costos de producción. Entre ellos mencionó la presión impositiva, los costos logísticos, energéticos y laborales, además de las diferencias estructurales con Brasil.
La discusión también abrió un debate sobre la situación laboral y la competitividad industrial. Marcos Malagnini, representante de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba, sostuvo que la reforma laboral impulsada por el Gobierno “es un avance”, aunque consideró que todavía no resuelve problemas estructurales vinculados a costos y previsibilidad.
Sus declaraciones generaron la respuesta del diputado y dirigente sindical de Smata, Mario “Paco” Manrique, quien rechazó que el problema central sea el costo laboral. “El problema de las autopartes no es el costo laboral, es la incompetitividad para ganar mercados en el exterior”, afirmó.

Manrique además cuestionó el incremento de componentes importados dentro de la producción automotriz local y aseguró que las terminales reemplazaron progresivamente contenido nacional por piezas provenientes del exterior.
Otro de los ejes centrales del debate fue la carga tributaria. El diputado del PRO, Martín Ardohain, pidió avanzar en una discusión impositiva integral que incluya a Nación, provincias y municipios.
“La Pampa es una de las provincias que más Ingresos Brutos tiene. Tenemos que hablar de una reforma impositiva total. Si no, vamos a seguir con los mismos problemas”, señaló.
Por su parte, el diputado Pablo Farías, presidente de la Comisión de Pequeñas y Medianas Empresas, sostuvo que la decisión sobre la continuidad del régimen debe tomarse con anticipación debido a los tiempos que requieren los proyectos industriales y las inversiones.
En paralelo, Brügge adelantó que también buscarán revisar aspectos vinculados al comercio automotor con Brasil, particularmente el funcionamiento del Acuerdo de Complementación Económica N°14, para evitar que componentes importados desde Asia ingresen como piezas regionales.
La discusión sobre la continuidad del régimen autopartista se da en un contexto de apertura económica y creciente competencia internacional, donde la industria busca mantener inversiones, empleo y producción local en uno de los sectores industriales más relevantes de la Argentina.