Argentina incorporó oficialmente al Código Alimentario Argentino (CAA) el “Extracto de fruto del monje”, un edulcorante natural originario de China que ya se comercializaba en dietéticas y plataformas online. La autorización fue formalizada a través de la Resolución Conjunta 3/2026 de las áreas de Salud y Agricultura, según informó Bichos de Campo.
El producto proviene de la planta Siraitia grosvenorii, una especie de la familia de las cucurbitáceas cultivada en el sur de China y el norte de Tailandia. Su extracto se destaca porque puede ser hasta 300 veces más dulce que el azúcar, con bajo aporte calórico.
La incorporación al CAA regulariza una situación que ya existía en la práctica: el producto podía conseguirse fácilmente bajo diferentes nombres comerciales y técnicos, como Mogrósido V, Extracto de Luo Han Guo, Extracto de Siraitia grosvenorii o Extracto de rakanka.
La iniciativa para formalizar el uso del ingrediente fue impulsada por la empresa Merisant Argentina SRL, integrante del grupo Whole Earth Brands, que comercializa marcas de edulcorantes como EqualSweet, Sucaryl y Chuker.
El nuevo texto oficial define al producto como un “polvo de color amarillo-marrón claro, fácilmente soluble en agua” y señala que posee “un ligero olor característico del fruto del monje”.
El fruto del monje tiene una larga tradición de uso en Asia. En China se emplea desde hace siglos como endulzante natural para bebidas y también dentro de prácticas de medicina tradicional.
La planta es trepadora y puede alcanzar entre tres y cinco metros de longitud. Su fruto contiene una pulpa comestible rica en hidratos de carbono naturales, principalmente fructosa y glucosa. Sin embargo, el poder edulcorante más intenso proviene de los mogrósidos, compuestos naturales presentes en la fruta.

Además, el fruto contiene vitamina C y otros componentes utilizados históricamente en infusiones y bebidas refrescantes.
La aprobación argentina se apoyó en antecedentes internacionales. Países como Canadá, Australia, Nueva Zelanda, México y China ya habían autorizado el uso del extracto de fruto del monje en alimentos y bebidas.
“La incorporación de este ingrediente al CAA se sustenta en amplios antecedentes normativos internacionales, lo que refuerza su seguridad de consumo y contribuye a la armonización con estándares globales”, señala la disposición oficial.
La decisión también refleja una tendencia creciente en la industria alimentaria: el avance de los edulcorantes naturales frente a alternativas artificiales tradicionales. En distintos mercados del mundo, consumidores y fabricantes buscan opciones con menor contenido calórico y perfiles considerados más naturales.
Con la inclusión oficial en el Código Alimentario Argentino, el extracto de fruto del monje podrá utilizarse de manera regulada en distintos productos alimenticios y bebidas dentro del mercado local.
El aval oficial no implica la aparición de un producto nuevo para el consumidor argentino, sino la normalización legal de un ingrediente que ya circulaba ampliamente en comercios especializados y plataformas digitales.