La Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE) designó a Federico Garat, ejecutivo de Bayer, como nuevo presidente de la entidad tras la salida de Agustina Veiga, representante de UPL. La renovación de autoridades fue oficializada este jueves y marca el inicio de una nueva etapa para la institución, que anticipó la continuidad de una agenda centrada en sustentabilidad, innovación tecnológica y promoción de buenas prácticas agrícolas.

Desde la entidad señalaron que la nueva conducción mantendrá los lineamientos estratégicos impulsados en los últimos años, con eje en la producción sustentable, el desarrollo científico y la incorporación de nuevas tecnologías para el agro argentino.
Garat cuenta con una trayectoria de más de dos décadas dentro de Bayer y actualmente se desempeña como líder de Relaciones con la Industria para el negocio Crop Science Conosur. Según indicaron desde CASAFE, su perfil combina experiencia técnica, visión estratégica y una fuerte orientación hacia la digitalización y la innovación aplicada al sector agropecuario.
“Es un honor asumir la presidencia de CASAFE en un contexto donde el gran desafío es producir más alimentos, con un menor impacto ambiental y un uso cada vez más eficiente de los recursos”, expresó Garat tras asumir el cargo.
La designación del nuevo presidente se produjo en un contexto de continuidad institucional dentro de la cámara empresaria, ya que el resto de la comisión directiva permanecerá sin modificaciones.
Desde CASAFE destacaron que la renovación de autoridades busca sostener el trabajo técnico y político desarrollado por la institución en temas vinculados a fitosanitarios, fertilizantes, sustentabilidad y tecnología agrícola.
“Este esquema refuerza el compromiso de la Cámara con sus ejes de trabajo y su rol como referente técnico del sector”, señalaron desde la entidad en un comunicado difundido tras la designación.
La cámara nuclea a algunas de las principales compañías vinculadas a la sanidad vegetal, biotecnología y fertilización del país, y tiene un rol activo en debates relacionados con producción agropecuaria, regulación tecnológica y sustentabilidad.
Uno de los principales objetivos planteados para la nueva gestión será profundizar la incorporación de herramientas tecnológicas y fortalecer el vínculo entre ciencia y producción.
CASAFE ratificó que continuará promoviendo las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y el uso responsable de fitosanitarios como pilares para una producción eficiente y ambientalmente sostenible.
La entidad también anticipó que impulsará el desarrollo de soluciones biológicas y digitales orientadas a mejorar la productividad y reducir el impacto ambiental de la actividad agrícola.
“Desde la Cámara vamos a seguir trabajando para fortalecer el diálogo y el vínculo entre la ciencia, la producción, los distintos actores del sector y la sociedad, impulsando soluciones basadas en la innovación que acompañen al productor y contribuyan al cumplimiento de las exigencias vinculadas a la sustentabilidad”, sostuvo Garat.
El nuevo presidente remarcó además que uno de los desafíos globales actuales consiste en aumentar la producción de alimentos utilizando menos recursos y generando menor impacto ambiental.
La discusión sobre sustentabilidad ocupa un lugar cada vez más relevante dentro de los mercados internacionales, donde crecen las exigencias regulatorias vinculadas a trazabilidad, emisiones y utilización de insumos agrícolas.
Otro de los temas que tendrá prioridad durante la nueva gestión será la modernización del sistema de Propiedad Intelectual, considerado por la cámara como un aspecto central para fomentar inversiones y acelerar la llegada de nuevas tecnologías al país.
Desde CASAFE sostienen que contar con un marco jurídico sólido resulta clave para impulsar investigación, desarrollo e innovación dentro de la cadena agroindustrial.
La entidad considera que las reglas vinculadas a propiedad intelectual tienen impacto directo sobre la competitividad del agro argentino y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas.
En los últimos años, la discusión sobre semillas, biotecnología y protección de desarrollos científicos ocupó un lugar relevante dentro de la agenda del sector agropecuario.
Entre los objetivos planteados para esta nueva etapa también figura el fortalecimiento de programas de capacitación federal relacionados con el uso responsable de fitosanitarios y tecnologías agrícolas.
La cámara prevé ampliar acciones orientadas a productores, técnicos y aplicadores en distintas regiones del país.
Además, buscará profundizar el diálogo entre el sector privado y el Estado para avanzar en políticas públicas vinculadas a competitividad, innovación y sustentabilidad.
Según indicaron desde la institución, la articulación público-privada será uno de los ejes centrales para responder a los nuevos desafíos productivos y ambientales que enfrenta el agro argentino.
“En un escenario global atravesado por mayores exigencias ambientales, regulatorias y productivas, CASAFE reafirma su compromiso de equilibrar productividad y cuidado del ambiente, contribuyendo a posicionar a la Argentina como un proveedor confiable de alimentos producidos bajo estándares sostenibles”, señalaron desde la entidad.
La nueva comisión directiva quedó integrada por representantes de algunas de las principales empresas del sector agroindustrial y tecnológico.
Además de Garat en la presidencia, la estructura quedó conformada por María Alejandrina Álvarez (Syngenta) como vicepresidenta segunda, Gustavo Portis (Basf) como vicepresidente tercero y Fabián Quiroga (Adama) en la secretaría.
La tesorería estará a cargo de Andrés Beibe (Corteva), mientras que Ricardo Yapur (Rizobacter) ocupará la protesorería.
También integran la conducción Emilse Laurella (FMC), Luis Eduardo Silva (Summit Agro) y Rogerio Zaccaro (Sumitomo).
La conformación de la nueva mesa directiva refleja el peso de las compañías vinculadas al desarrollo tecnológico, la protección de cultivos y la innovación agrícola dentro del esquema institucional de CASAFE.
Con esta renovación, la cámara buscará sostener su participación en los principales debates vinculados al futuro de la producción agropecuaria argentina, en un escenario donde la innovación tecnológica y las demandas ambientales ganan cada vez mayor protagonismo.