La multinacional alimentaria Nestlé ratificó su estrategia de reestructuración global en medio de un contexto internacional atravesado por la incertidumbre económica y geopolítica. Durante su participación en el VII Foro Internacional organizado por Expansión, el presidente de la compañía, Pablo Isla, sostuvo que las empresas deben evitar la inmovilidad frente a escenarios complejos y continuar tomando decisiones para sostener el crecimiento y la competitividad.
El ejecutivo español advirtió que el escenario actual, impactado por la guerra en Oriente Medio y la volatilidad de los mercados, obliga a las compañías a evaluar riesgos de manera permanente. Sin embargo, remarcó que un exceso de análisis puede afectar la capacidad de reacción de las empresas. “En una empresa de la dimensión de Nestlé tenemos evidentemente que analizar la situación, ver los riesgos que implica, pero tampoco podemos llevar todo ese análisis hasta un extremo que nos lleve a la parálisis”, afirmó Isla durante el encuentro, según publicó el diario Expansión.

El presidente de la firma agregó que las compañías deben concentrarse en los aspectos que pueden controlar, como el desarrollo de productos, la eficiencia operativa y la evolución de sus mercados estratégicos. En esa línea, explicó que Nestlé priorizará cuatro áreas de negocio: café, nutrición y salud, alimentos para mascotas y el segmento de alimentación y snacks, con foco especial en marcas de mayor alcance internacional como KitKat.
La nueva hoja de ruta también contempla la salida de negocios considerados menos estratégicos. La empresa avanza en la venta de sus divisiones de Agua y Vitaminas, minerales y suplementos, mientras que recientemente concretó la desinversión de la cadena estadounidense Blue Bottle Coffee, adquirida originalmente en 2017.
En paralelo, la compañía inició un proceso global de ajuste que podría alcanzar hasta 16.000 puestos de trabajo en distintos mercados. La decisión forma parte del plan de reorganización impulsado por la firma para mejorar rentabilidad y concentrar recursos en segmentos de mayor crecimiento.
Durante el primer trimestre de 2026, Nestlé registró una caída del 5,7% en sus resultados, afectada principalmente por el impacto negativo del tipo de cambio. No obstante, la empresa mostró un crecimiento orgánico del 3,5%, dato que fue recibido con moderado optimismo por analistas e inversores.