Pampa Energía consolidó durante el primer trimestre de 2026 una fuerte mejora en sus resultados financieros y operativos, impulsada por el crecimiento de la producción en el yacimiento Rincón de Aranda, en Vaca Muerta, el aumento en las ventas de gas y nuevas inversiones vinculadas al desarrollo de infraestructura energética. La compañía informó ingresos por USD 573 millones y una suba del 48% en sus resultados operativos respecto al mismo período del año pasado, en un contexto marcado por la expansión del shale oil y la aplicación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El principal motor de ese crecimiento fue el desempeño de Rincón de Aranda, el proyecto de shale oil que la empresa desarrolla en la cuenca neuquina y que, a un año de haber iniciado operaciones, ya superó los 24 mil barriles diarios de producción. Según las proyecciones de la compañía, el volumen llegará a 28 mil barriles diarios hacia mitad de año.
El CEO de Pampa Energía, Gustavo Mariani, destacó la relevancia estratégica del proyecto dentro del plan de expansión de la firma. “Rincón de Aranda representa actualmente la mayor inversión de desarrollo en un único proyecto en la historia de Pampa. Durante 2026 vamos a invertir USD 770 millones, acumulando más de USD 1.500 millones hasta alcanzar un plateau de producción de 45 mil barriles diarios”, señaló el ejecutivo.
La compañía busca consolidar su presencia en el segmento de hidrocarburos no convencionales y fortalecer la integración entre producción, transporte y comercialización de gas y petróleo. En ese marco, durante marzo presentó formalmente la solicitud de adhesión al RIGI para desarrollar nuevos pozos y ampliar la infraestructura asociada a sus operaciones. La inversión total estimada para esos proyectos alcanza los USD 4.500 millones.

En paralelo, el área de generación eléctrica también mostró una evolución positiva. El balance trimestral reflejó un resultado operativo de USD 144 millones, equivalente a un crecimiento interanual del 11%. Desde la empresa atribuyeron ese desempeño al nuevo esquema regulatorio del sector energético, que prioriza la eficiencia operativa y beneficia a las centrales que cuentan con abastecimiento propio de gas natural.
En el segmento comercial, Pampa Energía alcanzó ventas cercanas a los 14 millones de metros cúbicos diarios de gas, lo que representó una mejora del 17% frente al mismo trimestre de 2025. El incremento estuvo acompañado por una mayor capacidad de transporte, luego de que la firma obtuviera una adjudicación de 3,2 millones de metros cúbicos diarios en la expansión del Gasoducto Perito Moreno.
Ese compromiso tendrá una vigencia de 35 años y equivale al 27% del nuevo transporte de gas previsto hacia la provincia de Buenos Aires para 2027. La adjudicación le permitirá a la compañía reforzar su integración logística y ampliar la capacidad de abastecimiento hacia el principal centro de consumo del país.
Además del desarrollo petrolero y gasífero, la empresa avanza en nuevos proyectos industriales vinculados al agregado de valor del gas natural. En abril, presentó otra solicitud de adhesión al RIGI para construir una planta de producción de urea, iniciativa que demandará una inversión estimada de USD 2.400 millones.
El proyecto contempla una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales de fertilizantes a partir de 2030 y actualmente se encuentra en etapa final de evaluación de factibilidad. La apuesta apunta a transformar parte de las reservas de gas natural en productos industriales con mayor valor agregado y potencial exportador.
Con la expansión de Rincón de Aranda, el crecimiento de las exportaciones energéticas y los nuevos proyectos asociados al gas y los fertilizantes, Pampa Energía profundiza su estrategia de inversión en uno de los sectores considerados clave para el ingreso de divisas y el desarrollo energético argentino en los próximos años. La información sobre los resultados operativos y las proyecciones de inversión fue difundida por Infobae.