El sector carbonero del Chaco planteó en Buenos Aires la necesidad de avanzar hacia una transformación tecnológica de la industria forestal y reclamó una mayor coordinación entre provincias para el manejo de los bosques nativos. El planteo se realizó durante una jornada organizada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) en Puerto Madero, donde representantes de 20 provincias y cámaras empresariales del sector debatieron una futura Hoja de Ruta Forestal Federal orientada a redefinir la estrategia productiva y ambiental del país.
La delegación chaqueña, representada por la Cámara Exportadora de Carbón Vegetal del Chaco, tuvo una participación activa en las discusiones y expuso la necesidad de modernizar una actividad que todavía conserva esquemas productivos considerados obsoletos. El ingeniero Víctor Hernández, integrante de la entidad, fue uno de los voceros del planteo orientado a impulsar inversiones tecnológicas y nuevos modelos de producción vinculados a los mercados ambientales, iinformo el medio Agroperfiles.
Durante el encuentro, uno de los principales consensos giró en torno a la necesidad de abandonar la lógica fragmentada de las regulaciones provinciales para pasar a un esquema de gestión por ecorregiones. Los participantes coincidieron en que los bosques nativos comparten dinámicas ambientales que exceden las fronteras políticas y que la falta de criterios comunes genera desequilibrios productivos y dificultades para el control ambiental.
En ese marco, el debate incluyó el manejo del fuego y el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), dos temas que las provincias consideran centrales para la sostenibilidad forestal. Según se planteó durante la jornada, la existencia de normativas diferentes entre distritos vecinos provoca asimetrías que afectan tanto a la conservación como a la competitividad de la actividad.
Desde la representación chaqueña señalaron que algunas jurisdicciones avanzaron en sistemas de regulación más actualizados, mientras otras mantienen marcos legales distintos o con menor capacidad operativa. Esa situación, indicaron, dificulta la construcción de una política forestal integrada y genera incertidumbre para las inversiones.
Otro de los ejes abordados fue la industrialización en origen y la necesidad de incorporar valor agregado a la producción forestal. En ese sentido, el sector propuso incluir dentro de la hoja de ruta políticas vinculadas al uso de madera en la construcción, la actualización de los esquemas de promoción industrial y la creación de nodos logísticos regionales que permitan fortalecer la cadena productiva.
La Cámara Exportadora de Carbón Vegetal del Chaco insistió especialmente en la necesidad de promover una reconversión tecnológica de la actividad carbonera. Entre las iniciativas planteadas se destacó la transición desde los tradicionales hornos “media naranja” hacia sistemas industriales más eficientes y compatibles con estándares ambientales internacionales.
La propuesta apunta a desarrollar una matriz productiva diversificada basada en la producción de carbón vegetal, carbón activado, biochar y esquemas asociados a los bonos de carbono, tomando como referencia experiencias implementadas en Brasil. Según indicaron desde el sector, el objetivo es que la industria forestal pueda capturar valor económico a partir de los servicios ambientales y reducir el impacto ambiental de los procesos productivos.
“El desafío es dejar atrás modelos artesanales y avanzar hacia una industria de base tecnológica”, señalaron representantes del sector durante las discusiones técnicas realizadas en el CFI. La posición chaqueña se apoyó además en la idea de que la sostenibilidad ambiental requiere de actividades económicamente viables que permitan sostener el manejo forestal en el tiempo.
En esa línea, uno de los conceptos que atravesó el encuentro fue la premisa de “producir para conservar”. Los participantes sostuvieron que la preservación de los bosques nativos no puede limitarse únicamente a restricciones de uso, sino que debe apoyarse en esquemas de aprovechamiento racional que generen empleo, arraigo territorial y recursos para las economías regionales.
La discusión se dio en un contexto donde el sector forestal busca redefinir su papel dentro de la transición energética y los mercados internacionales vinculados a la sostenibilidad. La posibilidad de generar productos asociados a la captura de carbono y biomateriales aparece como una oportunidad para provincias forestales como Chaco, Santiago del Estero, Formosa y Misiones, que concentran gran parte de los recursos forestales del norte argentino.
La jornada concluyó con el compromiso del CFI de incorporar los principales planteos del sector a la futura planificación federal. El organismo trabaja junto a las provincias y las cámaras empresariales en una agenda que busca establecer lineamientos comunes para el desarrollo forestoindustrial, con foco en la sostenibilidad ambiental, la competitividad y el agregado de valor.
Para el sector chaqueño, la discusión abierta en Puerto Madero representa una oportunidad para instalar a nivel nacional la necesidad de una política forestal coordinada y de largo plazo. También para impulsar una reconversión productiva que permita compatibilizar la conservación de los bosques nativos con una actividad económica sustentable y tecnológicamente actualizada.