El mercado internacional de carne vacuna atraviesa una etapa de fuerte incertidumbre luego de que Estados Unidos y China comenzaran a analizar cambios comerciales y regulatorios que podrían alterar el equilibrio global del negocio. Aunque Argentina había iniciado 2026 con perspectivas favorables en sus principales destinos de exportación, un informe de ROSGAN alertó que las recientes decisiones políticas volvieron a convertir a la política comercial en el factor más impredecible para el sector.
El análisis sostiene que las tres economías que más influyen sobre la demanda mundial de carne vacuna —China, Estados Unidos y la Unión Europea— presentaban condiciones positivas para las exportaciones argentinas. Sin embargo, nuevas tensiones comerciales y posibles modificaciones arancelarias comenzaron a cambiar el escenario.

En el caso de la Unión Europea, Argentina mantiene una posición consolidada dentro del mercado premium gracias a la histórica Cuota Hilton. Actualmente, el país concentra cerca del 45 % de las 65.000 toneladas asignadas dentro de ese contingente arancelario.
Además, el Mercosur comenzó a implementar un nuevo esquema de exportación hacia Europa que contempla una primera etapa de 11.000 toneladas habilitadas para este año y una ampliación progresiva hasta alcanzar 99.000 toneladas en 2031.
Sin embargo, todavía no existe acuerdo entre Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay sobre cómo distribuir ese cupo adicional. Ante esa falta de consenso, comenzó a utilizarse el sistema conocido como “primero llegado, primero servido”, mecanismo que prioriza la rapidez de ingreso de los embarques a la aduana europea.

Según ROSGAN, este esquema beneficia especialmente a los países con mayor capacidad logística y favorece más a los compradores que a los exportadores, ya que prioriza volumen por sobre precio.
Al mismo tiempo, China sigue siendo uno de los mercados más relevantes para la carne argentina. El informe destaca que Argentina logró consolidar rápidamente su presencia en el gigante asiático y actualmente dispone de una cuota anual de 511.000 toneladas dentro del sistema de salvaguardas implementado por el gobierno chino.
La situación contrasta con la de Brasil y Australia, que habrían recibido asignaciones más limitadas respecto de sus niveles habituales de exportación y ya tendrían comprometida buena parte de sus cupos.

Ese contexto generó expectativas positivas para Argentina durante el segundo semestre del año, especialmente ante la posibilidad de que Brasil agotara rápidamente sus permisos y aumentara la demanda china antes de las festividades de fin de año.
No obstante, ROSGAN advirtió que comenzaron a circular versiones sobre un posible cambio en el sistema de cómputo de cuotas aplicado por China. Una eventual flexibilización del esquema podría beneficiar nuevamente a Brasil y alterar el actual equilibrio comercial.
Por ahora no existen anuncios oficiales, aunque el mercado permanece atento a posibles definiciones que podrían surgir durante la feria internacional SIAL Shanghái.
El otro gran foco de preocupación aparece en Estados Unidos. Según el informe, la administración de Donald Trump analiza implementar medidas destinadas a contener el aumento de los precios internos de la carne y estimular la recuperación del rodeo ganadero estadounidense.

Entre las opciones evaluadas figura la suspensión temporal de contingentes arancelarios para la importación de carne vacuna. La medida permitiría incrementar el ingreso de carne importada a menor costo y reducir la presión inflacionaria sobre el mercado interno.
Hasta ahora, una vez agotadas las cuotas asignadas, los exportadores debían pagar un arancel adicional del 26,4 %. Dentro de ese esquema, Argentina aparecía entre los países más beneficiados tras la ampliación de su cuota libre de arancel, que pasó de 20.000 a 100.000 toneladas anuales.
Sin embargo, al haber utilizado solo una parte de ese cupo, Argentina podría verse perjudicada si finalmente se eliminan temporalmente las restricciones arancelarias. En cambio, Brasil volvería a ganar competitividad, ya que actualmente gran parte de sus exportaciones ingresa pagando aranceles más altos.

ROSGAN destacó además la fortaleza exportadora brasileña. Durante los primeros meses del año, Brasil incrementó sus ventas de carne vacuna hacia Estados Unidos tanto en volumen como en valor, consolidando su presencia internacional.
El informe concluye que el comercio mundial de carne vacuna atraviesa una etapa marcada por decisiones políticas capaces de modificar rápidamente las condiciones de competitividad global. En ese escenario, las próximas negociaciones entre Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping podrían resultar determinantes para el futuro del negocio cárnico internacional.