Pan American Energy (PAE) ratificó su estrategia de crecimiento en Vaca Muerta y anticipó una fuerte expansión de su producción no convencional, con el objetivo de alcanzar los 130.000 barriles equivalentes diarios en los próximos años. La definición fue realizada por Juan Martín Bulgheroni, vicepresidente de Estrategia Corporativa de la compañía, durante la 13° Jornada de Energía organizada por el Diario Río Negro en Neuquén, un encuentro que reunió a empresarios, especialistas y funcionarios para analizar el futuro energético argentino y el papel que tendrá el país como potencial exportador global.
El ejecutivo sostuvo que el escenario energético argentino atraviesa una transformación estructural y remarcó que la industria dejó atrás una etapa marcada por el déficit energético para avanzar hacia un modelo con capacidad exportadora. En ese contexto, puso especial énfasis en los desarrollos de Gas Natural Licuado (GNL), considerados por la compañía como un elemento central para consolidar la inserción internacional de la producción local.
La exposición de Bulgheroni se produjo en el panel denominado "Vaca Muerta, del recurso al mercado global", donde repasó la evolución del sector y el rol que asumirá la infraestructura energética en la próxima etapa del desarrollo argentino.
Según explicó, el país pasó en pocos años de un escenario en el que debía importar energía para cubrir su demanda a otro completamente distinto, caracterizado por excedentes crecientes de producción de gas. Esa situación, sostuvo, obliga a encontrar nuevos mercados y ampliar la capacidad de transporte y exportación.
"Antes teníamos que salir a buscar gas, y ahora decimos: ¿qué hacemos con tanto gas?", expresó Bulgheroni durante el encuentro, según consignó el Diario Río Negro.
Actualmente, Argentina ya registra exportaciones regionales cercanas a los 10 millones de metros cúbicos diarios hacia países vecinos, una dinámica que, según el directivo, podría profundizarse mediante esquemas de integración energética regional.
Sin embargo, la gran apuesta se concentra en la exportación de GNL, un mercado que permitiría transformar los recursos de Vaca Muerta en un producto con alcance global
Para PAE, el desarrollo del GNL aparece como una condición necesaria para capturar la magnitud del potencial gasífero argentino. Durante su exposición, Bulgheroni explicó que los proyectos previstos a gran escala podrían modificar significativamente la ecuación energética nacional.
El ejecutivo señaló que una iniciativa de 24 millones de toneladas anuales de Argentina LNG equivale aproximadamente a 90 millones de metros cúbicos diarios de gas, una dimensión que evidencia la magnitud del desafío productivo y exportador.
A nivel internacional, indicó que la demanda energética se mueve alrededor de tres factores centrales: seguridad energética, accesibilidad y sustentabilidad. Aunque esos elementos suelen convivir en tensión, remarcó que la seguridad de suministro se convirtió en una prioridad para los países compradores.
Dentro de esa estrategia aparece el proyecto Southern Energy SA (SESA), iniciativa que avanza para recibir un primer buque licuefactor en 2027, mientras una segunda unidad arribaría un año más tarde.
La inversión total estimada para ese desarrollo asciende a 21.000 millones de dólares a lo largo de dos décadas, una cifra que refleja la escala económica del proyecto y el nivel de compromiso financiero requerido para concretarlo.
En ese punto, Bulgheroni sostuvo que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) resulta un instrumento clave para mejorar la competitividad argentina frente a otros países productores de GNL.
Según explicó, el mercado internacional del gas licuado obliga a competir con proyectos que operan bajo esquemas fiscales y regulatorios favorables, motivo por el cual el régimen funciona como una herramienta para equilibrar condiciones.
Más allá del negocio vinculado al gas, PAE también presentó una hoja de ruta centrada en ampliar su producción petrolera y acelerar el desarrollo no convencional.
Bulgheroni precisó que actualmente la empresa registra unos 240.000 barriles equivalentes diarios de producción total y realiza inversiones anuales cercanas a 2.000 millones de dólares.
Dentro de ese esquema, Vaca Muerta ocupa un lugar central.
En Neuquén, la compañía cuenta con una capacidad de procesamiento cercana a 70.000 barriles, mientras la producción actual ronda los 55.000 barriles equivalentes diarios.
La meta ahora consiste en escalar hasta los 130.000 barriles, un objetivo que implica prácticamente duplicar el volumen actual y ampliar la infraestructura operativa.
El crecimiento previsto se apoya en la expansión de la actividad no convencional y también en nuevas áreas bajo análisis.
PAE desarrolla trabajos exploratorios en el Golfo San Jorge, mientras avanza con un proceso de reconversión en Cerro Dragón, uno de los activos históricos de la compañía.
De acuerdo con el ejecutivo, ya se completó un pozo vertical durante 2025 y la empresa prevé avanzar hacia la perforación horizontal, tecnología que permitiría aumentar productividad y extender el ciclo operativo del yacimiento.
Otro de los puntos destacados fue la reciente incorporación de Continental Resources a proyectos de Vaca Muerta mediante una asociación con PAE.
Bulgheroni explicó que el vínculo surgió tras años de diálogo entre compañías y destacó que la coyuntura argentina comenzó a mostrar condiciones capaces de atraer nuevos inversores internacionales.
La llegada de capital extranjero aparece como un elemento relevante para sostener la expansión del sector, especialmente considerando los montos requeridos para aumentar la producción.
En esa línea, el directivo describió como uno de los principales desafíos la velocidad con la que avanza Vaca Muerta.
A su criterio, la formación exige niveles crecientes de coordinación entre empresas, infraestructura, proveedores y recursos humanos especializados.
El desafío no sólo involucra producir más petróleo y gas, sino también evitar cuellos de botella que limiten el ritmo de crecimiento.
"Duplicar o incluso triplicar la capacidad es posible y lo vamos a hacer", afirmó el ejecutivo durante la jornada.
En el cierre de su exposición, insistió en la necesidad de sostener el diálogo entre el sector público, las compañías privadas y los sindicatos, al considerar que la coordinación institucional será decisiva para acompañar la próxima etapa de expansión.
Las definiciones realizadas durante la jornada reflejan el escenario que comienza a consolidarse en torno a Vaca Muerta, una formación que dejó de ser una promesa geológica para transformarse en una de las principales apuestas económicas y exportadoras de la Argentina.