El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) realizó una jornada técnica e informativa en la localidad chubutense de Puerto Pirámides con el objetivo de fortalecer las medidas de prevención y control de la sarna ovina, una enfermedad parasitaria que afecta a las majadas y representa un riesgo sanitario y económico para la producción ganadera regional. La actividad, desarrollada en el marco de las acciones destinadas a preservar el estatus sanitario libre de la enfermedad en Chubut, reunió a productores de Península Valdés y especialistas del organismo nacional.
El encuentro se llevó a cabo el 19 de mayo y estuvo orientado a brindar herramientas para la detección temprana de la enfermedad, promover la aplicación de planes sanitarios integrales y reforzar la importancia de las notificaciones inmediatas ante posibles casos sospechosos. Desde el organismo sanitario remarcaron que el control preventivo es clave para evitar nuevos focos y sostener las condiciones sanitarias de la provincia.
Durante la jornada, agentes del SENASA explicaron la situación epidemiológica actual de la sarna ovina en la región y detallaron las medidas vigentes para el control de las ectoparasitosis que afectan a los ovinos. Entre ellas se incluyen la sarna, la melofagosis y la pediculosis, enfermedades que pueden generar importantes pérdidas productivas si no se detectan y tratan a tiempo.
La capacitación estuvo encabezada por referentes del Programa Nacional de Pequeños Rumiantes y por profesionales veterinarios de la oficina local del organismo en Puerto Madryn. Los técnicos brindaron información sobre tratamientos disponibles, estrategias de manejo sanitario y protocolos para movimientos de animales entre zonas libres y regiones donde existen focos activos de la enfermedad.
La convocatoria fue abierta y contó con la participación de productores de distintos establecimientos ganaderos de Península Valdés, quienes intercambiaron experiencias y plantearon consultas vinculadas a la realidad sanitaria de sus rodeos. Según indicaron desde el SENASA, uno de los objetivos centrales de este tipo de encuentros es fortalecer el vínculo con el sector productivo y mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales brotes.
La sarna ovina es una enfermedad parasitaria altamente contagiosa causada por ácaros que afectan la piel de los animales. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el rascado intenso, la irritación cutánea, la caída de lana y el deterioro progresivo del estado corporal. En casos severos, la infestación puede provocar importantes pérdidas económicas debido a la disminución de la producción lanera y al impacto sobre la condición sanitaria general de los animales.
En regiones donde la actividad ovina tiene fuerte peso económico, como la Patagonia, el mantenimiento del estatus sanitario resulta determinante tanto para la producción como para la comercialización de animales y derivados. La detección de focos puede derivar en restricciones para el movimiento de hacienda y generar costos adicionales asociados a tratamientos y controles sanitarios.
Por ese motivo, durante la jornada se insistió en la necesidad de implementar planes sanitarios integrales sobre la totalidad de las majadas y no únicamente sobre animales con signos visibles de infestación. Los especialistas señalaron que el tratamiento parcial puede favorecer la persistencia del problema y dificultar la erradicación de la enfermedad dentro de los establecimientos.
Otro de los puntos abordados fue la normativa sanitaria vigente para el traslado de animales entre distintas regiones. El SENASA recordó que existen requisitos específicos para movimientos desde zonas con antecedentes de focos hacia áreas reconocidas como libres de la enfermedad. El cumplimiento de esos protocolos busca reducir riesgos epidemiológicos y proteger el estatus sanitario alcanzado en la provincia de Chubut.
La Patagonia argentina mantiene históricamente un esquema sanitario diferencial debido a la importancia estratégica de la actividad ovina y a las exigencias de determinados mercados nacionales e internacionales. En ese contexto, las campañas de prevención y vigilancia sanitaria forman parte de una política sostenida orientada a minimizar riesgos sanitarios y preservar la competitividad del sector.
Además de los aspectos técnicos vinculados a la enfermedad, el SENASA destacó la relevancia de la denuncia temprana ante cualquier sospecha clínica. Los productores fueron instruidos para reconocer señales compatibles con sarna ovina, especialmente episodios de rascado frecuente, pérdida de lana y lesiones dérmicas.
En distintas regiones del país, la vigilancia epidemiológica sobre enfermedades parasitarias se convirtió en uno de los principales ejes de trabajo sanitario para el sector de pequeños rumiantes. Las autoridades sanitarias consideran que el fortalecimiento de las medidas preventivas resulta fundamental para sostener la productividad y garantizar condiciones sanitarias adecuadas en los sistemas de producción ovina.
La producción ovina continúa siendo una de las actividades tradicionales de la Patagonia, especialmente en provincias como Chubut y Santa Cruz, donde la lana y la carne ovina representan una fuente importante de ingresos para productores y economías regionales. En ese marco, el control de enfermedades parasitarias aparece como un factor clave para mantener la estabilidad productiva y reducir pérdidas económicas.
Desde el SENASA señalaron que este tipo de jornadas técnicas continuarán desarrollándose en diferentes localidades de la región con el objetivo de ampliar la capacitación sanitaria y fortalecer la articulación con el sector privado. La estrategia apunta a consolidar sistemas de prevención sostenidos y mejorar la capacidad de respuesta frente a posibles emergencias sanitarias.
La actividad realizada en Puerto Pirámides se inscribe dentro de una política más amplia orientada a reforzar la vigilancia epidemiológica y preservar el estatus sanitario alcanzado por la provincia. En un escenario donde la sanidad animal se volvió un aspecto central para la competitividad agropecuaria, el control preventivo de enfermedades continúa siendo una prioridad para productores y organismos oficiales.
Se recuerda que ante cualquier signo de rascado y pérdida de lana, los productores pueden notificar en la oficina del Senasa más cercana (personalmente o por teléfono), por Whatsapp al 11 5700 5704; escribiendo un correo electrónico a [email protected], a través del Formulario Avisá al Senasa disponible en nuestro sitio web.