La industria santafesina atraviesa un escenario de fuerte desaceleración económica mientras busca instalar una discusión de fondo sobre el modelo productivo del país. En ese contexto, la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) y el Ministerio de Desarrollo Productivo provincial convocaron para este jueves en Rosario al encuentro “Fabricar Futuro”, una jornada que reunirá a gobernadores, empresarios y especialistas con el objetivo de debatir qué rol debe ocupar la industria argentina en el nuevo escenario económico. La convocatoria surge en un momento de caída de la actividad manufacturera y de creciente preocupación por el impacto sobre el empleo y las economías regionales.
La iniciativa tendrá lugar en La Fluvial de Rosario y buscará reunir a referentes de las provincias de la Región Centro bajo una premisa central: discutir un modelo para la Argentina desde el interior productivo. La propuesta aparece en un contexto donde diferentes sectores fabriles advierten por el deterioro de la actividad económica y cuestionan la ausencia de políticas industriales de largo plazo.
La directora ejecutiva de Fisfe, Sol González de Cap, explicó que el objetivo excede una discusión sectorial y apunta a poner sobre la mesa una visión más amplia sobre el desarrollo económico argentino. En declaraciones publicadas por el diario La Capital, sostuvo que existe un debate pendiente sobre el perfil productivo del país y el lugar que ocupará la industria en los próximos años.
"Necesitamos a la industria generando empleo y vida en las comunidades, eso nos impulsa a sentarnos con las provincias vecinas para elevar la voz", señaló González de Cap a ese medio.
Los indicadores que monitorea Fisfe muestran una recuperación más lenta de la esperada. Según datos elaborados por la entidad, el primer trimestre del año continúa cerca de 7% por debajo de los niveles registrados en 2023, reflejando un panorama desigual entre sectores y empresas.
La situación presenta fuertes contrastes. Algunas compañías vinculadas a determinadas cadenas productivas logran sostener niveles de actividad relativamente favorables, especialmente aquellas conectadas a sectores dinámicos de la economía. Sin embargo, una gran cantidad de pequeñas y medianas empresas continúa enfrentando dificultades.
La estructura industrial santafesina posee un rasgo distintivo: una importante presencia de pymes orientadas al mercado interno. Esa característica las vuelve especialmente sensibles a la caída del consumo y a la desaceleración económica.
Desde la entidad empresaria describen que numerosas compañías trabajan con capacidad ociosa, redujeron turnos o enfrentaron ajustes de personal. El enfriamiento del consumo, explican, afecta directamente a empresas que dependen del movimiento interno de la economía.
La pérdida de poder adquisitivo y la caída de ingresos en sectores medios y populares aparecen como uno de los principales factores que explican la baja demanda.
Uno de los puntos de discusión gira alrededor de los sectores que hoy aparecen como motores de crecimiento económico y su capacidad para traccionar al resto del entramado productivo.
Para González de Cap, actividades como minería, petróleo y energía representan oportunidades concretas, aunque todavía no logran convertirse en impulsores integrales de la industria nacional.
Los proyectos mineros incluidos dentro del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) todavía se encuentran en etapas tempranas. En paralelo, el sector energético ligado al desarrollo de Vaca Muerta y la cuenca neuquina muestra un dinamismo mayor.
La demanda asociada a Oil & Gas genera necesidades industriales y de servicios que, en muchos casos, requieren capacidades locales. Sin embargo, desde el sector fabril consideran que falta una estrategia que permita conectar esos grandes proyectos con proveedores nacionales.
La discusión aparece vinculada a una pregunta central: cómo transformar la explotación de recursos naturales en procesos de desarrollo industrial de largo plazo.
La energía también se transformó en un motivo de preocupación adicional para las industrias. Paradójicamente, mientras Argentina atraviesa una etapa de crecimiento energético, parte del sector manufacturero enfrenta restricciones.
Empresas con alta demanda energética comenzaron a advertir problemas derivados de limitaciones en la infraestructura de distribución de gas durante el invierno.
Desde Fisfe señalan que la menor disponibilidad responde a obras demoradas y falta de inversiones en infraestructura estratégica.
El encuentro "Fabricar Futuro" buscará abrir una discusión más amplia sobre el lugar de la industria en la economía argentina.
Uno de los paneles centrales llevará una pregunta que sintetiza el espíritu del evento: "¿Qué país queremos fabricar?"
Participarán especialistas y referentes como Martín Rapetti, Juan Gabriel Tokatlian, María Florencia Iglesias y Martín Rapallini, además de representantes políticos y empresariales.
La intención de los organizadores es trasladar al plano nacional una discusión que consideran ausente: cuál debe ser el papel de las provincias industriales y qué políticas permitirían fortalecer el empleo y el valor agregado.
Desde la entidad sostienen que el escenario internacional muestra una tendencia opuesta a la desindustrialización. Estados Unidos, Europa, Brasil y China desarrollan programas para sostener empleo, producción y capacidades estratégicas.
La preocupación del sector pasa por evitar que Argentina quede fuera de esa dinámica global.
"No nos podemos permitir pensar en un país de solo dos sectores", afirmó González de Cap en declaraciones recogidas por La Capital, al advertir sobre el riesgo de reducir la estructura económica nacional y dejar de lado el entramado industrial que sostiene miles de comunidades del interior.
En Santa Fe, remarcan, la industria constituye mucho más que un indicador económico. Con una red de 360 municipios y comunas, gran parte del entramado urbano y social depende de la actividad fabril. Allí, sostienen, se juega una discusión que trasciende empresas y balances: el modelo de desarrollo que el país buscará construir en los próximos años.