El Banco Central de la República Argentina (BCRA) podría alcanzar esta semana un nuevo máximo de reservas internacionales desde el inicio de la gestión de Javier Milei, en un escenario marcado por compras oficiales de divisas, desembolsos del FMI y vencimientos del programa Bopreal, factores que explican la atención del mercado financiero y la expectativa de los operadores sobre la evolución del frente cambiario en el corto plazo. La situación es seguida de cerca por bancos, consultoras y fondos de inversión que monitorean la capacidad de acumulación de divisas.
El stock de reservas cerró el viernes en USD 46.803 millones, luego de una jornada con compras por USD 139 millones en el mercado oficial de cambios. El nivel se ubica a apenas USD 100 millones del pico registrado en febrero, cuando se alcanzaron USD 46.905 millones, el máximo de la actual administración y un punto de referencia clave para los analistas. La dinámica reciente muestra una recuperación sostenida respecto de las semanas previas y una mejora en la percepción de los inversores.
En lo inmediato, el mercado espera que el BCRA supere el umbral de USD 47.000 millones en los próximos días, sostenido por una estrategia de compras diarias en el mercado oficial, en un contexto de mayor oferta de divisas del sector agroexportador y una liquidación estacional que mantiene el flujo de dólares. Los operadores destacan que el volumen de intervención se mantiene elevado y que las señales de política cambiaria apuntan a la continuidad del esquema actual. Además, algunos analistas remarcan que la coordinación con el sector financiero ha sido clave para sostener la estabilidad reciente.
La semana estará atravesada por el ingreso de USD 1.000 millones del FMI, aprobados en la última revisión del programa vigente, aunque ese flujo será compensado parcialmente por el pago del Bopreal Serie 3, que implica una salida cercana a USD 1.020 millones más intereses, lo que neutraliza el impacto neto sobre las reservas brutas. El calendario financiero concentra vencimientos relevantes y genera atención en los mercados.
Según el staff report del organismo multilateral, el Banco Central adquirió alrededor de USD 7.000 millones en el primer cuatrimestre del año, con un nivel de acumulación en el que cerca del 70% de las compras se incorporaron efectivamente a las reservas, un dato que fue destacado como señal de cumplimiento del programa.
En lo que va del año, el organismo monetario ya suma más de USD 8.500 millones en compras, en el marco de un esquema de intervención sostenida que busca fortalecer la posición externa, reducir la volatilidad cambiaria y sostener la estabilidad del tipo de cambio oficial. La estrategia oficial apunta a sostener expectativas ordenadas en el mercado y mejorar la previsibilidad financiera.
Proyecciones privadas como las de Fitch anticipan que las reservas podrían superar los USD 52.000 millones hacia fin de año, en un escenario de mayor ingreso de divisas, mejora del comercio exterior y continuidad del superávit comercial, lo que refuerza las expectativas positivas del mercado. Los inversores siguen estas estimaciones como referencia clave y las incorporan a sus modelos de proyección, especialmente en escenarios de mediano plazo. Este comportamiento también es seguido por entidades financieras internacionales que evalúan la sostenibilidad del programa económico.
La balanza comercial viene mostrando un desempeño sólido, con un superávit récord en abril de USD 2.700 millones, impulsado principalmente por el sector agroexportador, la recuperación de las exportaciones industriales y una moderación en las importaciones energéticas durante el período.
En el mercado cambiario, los analistas observan que la dinámica de acumulación de reservas contribuye a la estabilidad del tipo de cambio oficial, aunque advierten que hacia el segundo semestre podría haber menor oferta estacional de dólares, lo que podría generar mayor tensión en la plaza cambiaria.
A pesar de la expectativa de mayor estabilidad en el corto plazo, algunos analistas consideran que el escenario podría modificarse a partir de agosto si se reduce la liquidación del agro y aumentan las presiones sobre el mercado de cambios. En ese contexto, el seguimiento de la política monetaria será clave para anticipar movimientos futuros. La información fue publicada por Infobae en base a datos del mercado y fuentes oficiales.