La fintech Mendel, creada por los emprendedores argentinos Alejandro Zecler y Alan Karpovsky, consolidó su crecimiento en América Latina con operaciones en Argentina, México y Chile, más de 1.000 empresas clientes y una plataforma enfocada en digitalizar la gestión de gastos corporativos. La compañía, fundada en 2021, busca modernizar los procesos financieros internos de las empresas mediante herramientas que integran pagos, aprobaciones, conciliaciones y control de gastos en tiempo real.
La firma, respaldada por fondos internacionales y aceleradoras tecnológicas, logró posicionarse en el segmento B2B al ofrecer una solución que apunta a resolver uno de los principales problemas de las grandes compañías: la fragmentación de los procesos administrativos y financieros. Su crecimiento se aceleró tras cerrar una ronda Serie B por US$35 millones a comienzos de 2025, con participación de inversores como Base10, PayPal Ventures, Infinity Ventures, Hi Ventures, Industry Ventures y Endeavor Catalyst.
El proyecto nació luego de que Zecler y Karpovsky detectaran que, mientras muchas áreas corporativas avanzaban en digitalización, los departamentos financieros continuaban dependiendo de planillas manuales, sistemas desconectados y procesos lentos. “La idea surgió de algo simple: si las empresas pudieran tener previsibilidad y controlar el gasto corporativo en tiempo real, tomarían mejores decisiones”, explicó Zecler en declaraciones publicadas por La Nación.
Antes de crear Mendel, ambos fundadores ya habían desarrollado otras compañías tecnológicas. Zecler había impulsado Turecibo.com, plataforma dedicada a la digitalización documental con presencia regional, mientras que Karpovsky había fundado Herolens durante su etapa universitaria en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). Tras vender sus respectivas startups, decidieron asociarse para desarrollar una nueva empresa con foco en el mercado latinoamericano.
Los primeros pasos de Mendel estuvieron centrados en una tarjeta corporativa inteligente con controles automatizados para las empresas. Sin embargo, el modelo inicial encontró resistencia en el mercado.
“Cuando salimos a vendernos a empresas medianas y grandes, nos decían: ‘me encanta, pero hoy no pago por esto’”, explicó Juan Francisco Monte de Oca, director de Marketing y Ventas de la compañía.
Según detalló el ejecutivo, las empresas ya contaban con tarjetas bancarias y líneas de crédito sin costo, por lo que la propuesta tecnológica no alcanzaba para justificar un pago adicional. A partir de esa experiencia, la compañía decidió rediseñar completamente el producto.

Durante casi dos años, el equipo trabajó en el desarrollo de una plataforma integral que permitiera centralizar procesos vinculados a viajes corporativos, viáticos, aprobaciones internas, rendición de gastos y conciliaciones contables.
“La misión fue entender qué necesitaban las empresas para estar dispuestas a pagar un fee mensual. Nos enfocamos en desarrollar una plataforma que realmente resolviera problemas operativos”, sostuvo Monte de Oca.
El cambio de enfoque permitió que Mendel pasara de ofrecer un producto financiero puntual a convertirse en una solución integral de administración corporativa. Actualmente, la plataforma permite automatizar desde la solicitud de un viaje de negocios hasta la validación final del gasto y su integración con sistemas contables empresariales.
Aunque la tecnología fue desarrollada en Buenos Aires, la compañía eligió a México como primer mercado de expansión. La decisión respondió al tamaño del ecosistema corporativo mexicano y al crecimiento del sector fintech en ese país.
Con una población superior a los 140 millones de habitantes y miles de potenciales clientes corporativos, México representaba una oportunidad de escala difícil de encontrar en otros mercados de la región.
Monte de Oca se instaló en ese país para construir la operación desde cero y entender el funcionamiento cotidiano de las empresas locales. “No podía desarrollar un producto a distancia. Necesitaba ver cómo trabajan las empresas, cómo viajan sus empleados y cómo rinden gastos”, señaló.
La estrategia comercial también buscó diferenciarse de los modelos tradicionales de relacionamiento empresarial. En lugar de apostar por vínculos comerciales basados en reuniones sociales o relaciones informales, la compañía priorizó equipos técnicos y foco en el producto.
“Hicimos todo lo contrario. Armamos un equipo joven, técnico y obsesionado con resolver problemas”, explicó el ejecutivo.
Ese enfoque permitió a Mendel sumar clientes de peso en la región, entre ellos Mercado Libre, FEMSA, McDonald’s, Arcos Dorados y KPMG.
Uno de los puntos clave del crecimiento de la fintech fue su estrategia de alianzas con entidades financieras tradicionales. La compañía optó por concentrarse en el desarrollo tecnológico y dejar el riesgo crediticio en manos de bancos asociados.
En Argentina, Mendel opera junto al Banco CMF, mientras que en Chile selló un acuerdo con el Banco BICE. Además, la firma mantiene negociaciones para desembarcar en mercados como Colombia y Perú.
El modelo le permite escalar operaciones sin necesidad de crear estructuras financieras propias ni levantar fondos destinados exclusivamente al crédito. Según la compañía, eso facilita una expansión más rápida y eficiente.
Actualmente, Mendel cuenta con más de 45.000 tarjetas emitidas y alrededor de 70.000 usuarios activos en América Latina.
Uno de los principales diferenciales de la plataforma es la incorporación de herramientas de inteligencia artificial para automatizar tareas contables y administrativas.
La tecnología permite establecer reglas específicas para el uso de tarjetas corporativas, limitar consumos según categorías o días determinados y automatizar conciliaciones financieras.
Según datos difundidos por la empresa, las organizaciones que utilizan la plataforma logran ahorrar alrededor de 150 horas mensuales en tareas administrativas, reducir en 40 horas los procesos de conciliación contable y recuperar cerca de US$40.000 por mes en gastos mal documentados.
Monte de Oca aseguró que la automatización transformó los cierres contables de las compañías. “Lo que antes era una operación de rescate ahora se convierte en una validación mucho más simple”, afirmó.
En paralelo al crecimiento regional, Mendel decidió ampliar su oferta con el lanzamiento de Mendel Viajes, una solución orientada a unificar la gestión de viajes corporativos dentro del mismo ecosistema financiero.
La herramienta permite integrar reservas de vuelos, hoteles y transporte con políticas internas de gastos y aprobaciones automáticas. El objetivo es que las empresas puedan controlar en tiempo real todos los costos vinculados a los viajes laborales.
El sistema también se conecta con plataformas ERP y software de administración empresarial, lo que permite centralizar la información financiera y automatizar reportes internos.
Con esta nueva vertical, la fintech busca consolidar un modelo de negocio basado en la integración de procesos y en la digitalización completa de las operaciones financieras corporativas, un segmento que todavía muestra amplio margen de crecimiento en América Latina.