La plaza financiera argentina vivió este miércoles una de sus ruedas más positivas del año, con fuertes avances en las acciones que cotizan en Wall Street, subas en los bonos soberanos y una caída del riesgo país a niveles que no se observaban desde 2018. El repunte estuvo impulsado por una combinación de mejora en las reservas internacionales, señales de respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y expectativas favorables del mercado sobre el rumbo económico del gobierno de Javier Milei.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires avanzó 5,1% y cerró en 3.072.011 puntos, recuperando así la barrera de los 3 millones y alcanzando su nivel más alto desde principios de abril. En paralelo, los ADR argentinos que operan en Nueva York registraron fuertes ganancias y consolidaron el renovado interés de los inversores por los activos locales.
Entre las compañías con mejor desempeño se destacó Telecom Argentina, que saltó 9,7% en Wall Street. También sobresalieron Banco Supervielle, con una suba de 9,1%, y Edenor, que avanzó 7,4% durante la jornada. El movimiento alcista se extendió a buena parte de las empresas argentinas que cotizan en el exterior, en un contexto de mayor apetito global por activos de mercados emergentes.
Uno de los papeles más observados fue el de YPF. La petrolera estatal trepó 6,3% en Nueva York y superó los US$ 50 por acción por primera vez desde 2011. El salto se produjo luego de que la calificadora Fitch Ratings mejorara la nota crediticia de la compañía desde “CCC+” a “B-”, manteniendo además una perspectiva estable sobre su evolución financiera.
La mejora del clima inversor también se reflejó en la deuda soberana. Los bonos en dólares registraron subas promedio de 0,3%, mientras que el riesgo país elaborado por JPMorgan Chase cayó hasta los 498 puntos básicos durante la rueda, aunque finalmente cerró en torno a las 501 unidades. El dato representó igualmente el nivel más bajo para ese indicador en casi ocho años y fue interpretado por operadores financieros como una señal de mayor confianza sobre la capacidad de pago de la Argentina.
El mercado siguió de cerca además la llegada de US$ 1.000 millones enviados por el FMI luego de aprobarse una nueva revisión del acuerdo vigente con el país. Esos fondos apuntan a reforzar las reservas del Banco Central y a garantizar liquidez para afrontar los próximos compromisos de deuda, entre ellos un vencimiento superior a los US$ 4.000 millones previsto para el 9 de julio.
En ese escenario, el Ministerio de Economía también obtuvo una señal positiva en la última licitación de deuda en pesos. La Secretaría de Finanzas adjudicó $12,57 billones luego de recibir ofertas por más de $16 billones, lo que implicó un nivel de refinanciación de vencimientos del 114,36%. En la City interpretaron el resultado como una muestra de continuidad en la demanda por instrumentos en moneda local.
Otro de los factores que alimentó el optimismo fue la evolución de las reservas internacionales. El Banco Central ya se aproxima a los US$ 48.000 millones brutos, el nivel más elevado desde 2019, después de acumular compras por más de US$ 9.200 millones en lo que va del año.
Analistas del mercado consideran que la combinación de superávit fiscal, acumulación de reservas y expectativas de nuevas inversiones comienza a consolidar un escenario financiero más favorable para la administración de Milei. En ese marco, los operadores sostienen que la recuperación de los activos argentinos refleja una expectativa creciente de estabilización macroeconómica y de mejora en las condiciones de financiamiento para el país.
La información surge de datos relevados por operadores bursátiles y reportes financieros difundidos durante la jornada, además de informes del mercado citados por distintos medios económicos, entre ellos Infobae.