La inflación de mayo se ubicó en 2,1%, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), y marcó una nueva desaceleración respecto del 2,6% registrado en abril. Tras conocerse el dato oficial, el presidente Javier Milei utilizó sus redes sociales para celebrar el resultado y ratificar el rumbo económico impulsado por su administración.
El índice mensual se ubicó en el extremo inferior de las estimaciones realizadas por consultoras privadas y analistas del mercado, que proyectaban una variación de precios de entre 2,1% y 2,5%. Con este resultado, la inflación acumulada durante los primeros cinco meses de 2026 alcanzó el 14,7%, mientras que la variación interanual descendió al 33,2%.
Desde el Gobierno interpretaron el dato como una señal positiva de la evolución del programa económico. En particular, destacaron el comportamiento de la denominada inflación núcleo, que excluye componentes estacionales y regulados y es considerada una referencia clave para medir la tendencia de fondo de los precios.
El informe oficial mostró diferencias entre los distintos rubros que integran el Índice de Precios al Consumidor. La división de Comunicación encabezó los aumentos del mes con una suba de 3,4%, mientras que Prendas de vestir y calzado registró el menor incremento, con apenas 0,3%.
Entre los factores que contribuyeron a moderar el avance de los precios, especialistas señalaron la relativa estabilidad de los alimentos y la decisión de postergar algunos ajustes en combustibles. En ese contexto, YPF mantuvo una política de contención en los surtidores para amortiguar el impacto de las fluctuaciones internacionales del petróleo derivadas de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Las perspectivas para los próximos meses continúan siendo favorables según los principales analistas. El consenso del mercado prevé que la inflación mantendrá una trayectoria descendente y que podría ubicarse por debajo del 2% mensual durante el segundo semestre.
De acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central, la inflación acumulada de 2026 finalizaría en torno al 30,5%. De concretarse esa proyección, el país cerraría el año con un nivel de inflación inferior al registrado durante 2025, consolidando la tendencia de desaceleración observada desde comienzos de este año.