La Argentina incrementó de manera significativa sus exportaciones de lana durante la zafra 2025/2026, al registrar ventas por 149,5 millones de dólares entre julio de 2025 y abril de 2026, un resultado que representa un aumento del 57% respecto del mismo período de la campaña anterior. Los datos fueron difundidos este 16 de junio por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, que destacó además un crecimiento en los volúmenes comercializados y una mayor presencia en mercados estratégicos, especialmente en Asia.
El desempeño exportador del sector lanero se consolidó durante los primeros diez meses del ciclo comercial y mostró señales de recuperación sostenida en una actividad que en los últimos años enfrentó fluctuaciones de precios internacionales, cambios en la demanda y una creciente competencia entre países productores.
Según la información oficial, el volumen exportado alcanzó las 31.825 toneladas, cifra que implica una suba interanual del 23,5% respecto de la zafra 2024/2025. El crecimiento simultáneo en valor y cantidad exportada refleja una mejora en las condiciones comerciales para la producción argentina y una recuperación de la demanda internacional por fibras naturales.
La evolución de los envíos al exterior se produjo en un contexto de cambios dentro del mercado mundial de lana, donde varios países compradores aumentaron su participación y redefinieron sus estrategias de abastecimiento. Entre ellos sobresale China, que se consolidó como uno de los principales destinos para la producción argentina.
De acuerdo con los datos difundidos por Agricultura, la participación china en el valor total exportado pasó del 23% al 33%, una expansión que confirma el creciente interés de ese mercado por la lana argentina. El aumento de las compras del gigante asiático se convirtió en uno de los principales motores del crecimiento registrado durante la campaña.
La cadena lanera argentina reúne a productores, cooperativas, industrias textiles y empresas exportadoras distribuidas principalmente en la región patagónica, donde se concentra la mayor parte de la producción ovina nacional. La actividad tiene una larga tradición exportadora y depende en gran medida de la evolución de la demanda internacional.

Durante los últimos años, el sector atravesó distintos desafíos derivados de la volatilidad económica global, los cambios en los hábitos de consumo y las alteraciones en las cadenas logísticas internacionales. Sin embargo, los números de la actual zafra muestran una recuperación que se apoya tanto en el incremento de la demanda como en una mayor capacidad de inserción comercial.
La mejora en los indicadores también se refleja en la evolución mensual de las exportaciones. El mes de abril mostró uno de los desempeños más destacados del período, con un incremento interanual del 70% en el valor exportado, una cifra que evidencia una aceleración de las operaciones comerciales durante el cierre del primer cuatrimestre del año.
Especialistas del sector atribuyen parte de este comportamiento a la necesidad de abastecimiento de mercados que enfrentaron limitaciones productivas en otros países exportadores. En ese contexto, la producción argentina logró captar una mayor demanda internacional y ampliar su presencia en destinos tradicionales.
Uno de los factores que contribuyó al crecimiento de las exportaciones argentinas fue la reducción de la oferta disponible en Australia, principal productor y exportador mundial de lana. La menor producción registrada en ese país generó oportunidades comerciales para otros proveedores internacionales.
La disminución de la oferta australiana provocó una búsqueda de alternativas por parte de industrias textiles y compradores globales, especialmente en Asia. Como consecuencia, varios mercados incrementaron sus adquisiciones de lana argentina para cubrir necesidades de abastecimiento.
Este escenario permitió a los exportadores nacionales fortalecer relaciones comerciales ya existentes y ampliar negocios en mercados donde la fibra argentina posee reconocimiento por sus características productivas y estándares de calidad.

La combinación entre una menor disponibilidad global y una demanda sostenida generó condiciones favorables para las ventas externas, impulsando tanto los volúmenes comercializados como los ingresos obtenidos por el sector.
El crecimiento de la participación china representa uno de los cambios más relevantes de la actual campaña. El país asiático concentra una parte significativa de la industria textil mundial y demanda grandes cantidades de materias primas para abastecer a fabricantes de prendas, hilados y tejidos.
El avance de China dentro de la estructura exportadora argentina refleja una tendencia observada en distintos complejos agroindustriales, donde el mercado asiático continúa ampliando su influencia como principal comprador de productos primarios e industriales vinculados al agro.
Para la cadena lanera, este fenómeno abre oportunidades de crecimiento, aunque también plantea desafíos vinculados a la diversificación de destinos y a la necesidad de sostener estándares de calidad que permitan mantener la competitividad frente a otros proveedores internacionales.
Los resultados acumulados hasta abril permiten proyectar un cierre positivo para la zafra 2025/2026. Si bien la evolución de los mercados internacionales dependerá de variables como la demanda global, los precios y la producción de los principales países competidores, los indicadores actuales muestran una tendencia favorable para el sector.
Desde el ámbito oficial destacan que el crecimiento registrado durante la campaña fortalece la posición de la Argentina dentro del comercio internacional de lana y contribuye a consolidar una actividad con fuerte presencia en las economías regionales.
La expansión de las exportaciones también representa una fuente relevante de generación de divisas para el país y un incentivo para las cadenas productivas vinculadas a la actividad ovina. Con una mayor demanda internacional y una creciente participación en mercados estratégicos, la lana argentina atraviesa uno de sus mejores desempeños comerciales de los últimos años.