El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) llevó adelante una campaña científica de cuatro días a bordo del Buque de Investigación Pesquera Oceanográfica (BIPO) Mar Argentino con el objetivo de calibrar equipos hidroacústicos fundamentales para la evaluación de recursos pesqueros y registrar imágenes submarinas de cardúmenes. La tarea, realizada durante junio de 2026 en aguas del Mar Argentino, resulta estratégica para garantizar la precisión de los estudios que permiten estimar la abundancia de especies de interés comercial y orientar la gestión sustentable de las pesquerías nacionales.
La actividad fue desarrollada por el Gabinete de Investigación Hidroacústica del INIDEP, que trabajó en la calibración de la ecosonda científica monohaz de banda ancha Kongsberg EK80, uno de los instrumentos más importantes utilizados en las campañas de evaluación de recursos marinos.
La calibración de este equipamiento constituye una instancia indispensable para asegurar la calidad de los datos obtenidos durante los relevamientos científicos. Las ecosondas permiten detectar organismos bajo la superficie del agua mediante ondas acústicas y generar estimaciones sobre la distribución y abundancia de distintas especies.
Durante la campaña, investigadores y técnicos verificaron el funcionamiento de la ecosonda en sus cinco frecuencias operativas y en los distintos modos de trabajo utilizados habitualmente en las campañas de evaluación pesquera. El objetivo fue garantizar que el sistema mantenga los estándares de precisión requeridos para los estudios científicos que realiza el organismo.
Además de las tareas técnicas vinculadas al equipamiento, el equipo científico desarrolló búsquedas específicas de concentraciones de peces pelágicos en la zona de trabajo. Entre las especies monitoreadas se destacaron la anchoíta y el surel, recursos de gran relevancia para la actividad pesquera argentina.
La identificación de estos cardúmenes permitió contrastar los resultados obtenidos por la ecosonda y validar los procedimientos de calibración efectuados durante la campaña.
La utilización de tecnología hidroacústica se ha convertido en una herramienta central para la investigación pesquera moderna. A diferencia de los métodos tradicionales de muestreo, que dependen exclusivamente de capturas experimentales, los sistemas acústicos permiten observar grandes áreas del océano de manera rápida y no invasiva.
Las ecosondas científicas generan información sobre la presencia, tamaño y densidad de las agregaciones de peces mediante el análisis del comportamiento de las señales acústicas emitidas bajo el agua.
En el caso de la Kongsberg EK80, el equipo ofrece capacidades avanzadas de detección y procesamiento de datos, lo que permite obtener información más precisa sobre los recursos pesqueros y mejorar la calidad de las evaluaciones biológicas.
Los índices de abundancia obtenidos a través de estas tecnologías constituyen uno de los principales insumos para determinar el estado de las poblaciones de peces y diseñar estrategias de manejo sostenible.
La correcta calibración del sistema es esencial para mantener la comparabilidad de los datos obtenidos a lo largo de los años. Cualquier desviación en el funcionamiento del equipo podría afectar la confiabilidad de las estimaciones y dificultar el seguimiento de las tendencias poblacionales.
Por ese motivo, estas campañas forman parte de los protocolos permanentes que desarrolla el INIDEP para garantizar la calidad científica de sus investigaciones.
Además de las tareas de calibración, la campaña incorporó una etapa orientada a la obtención de imágenes submarinas de las agregaciones de peces detectadas por los sistemas acústicos.
Para ello participaron especialistas del Programa de Investigación y Desarrollo de Artes de Pesca y Métodos de Captura y del Gabinete de Operaciones Científico-Técnicas, que utilizaron cámaras submarinas para documentar visualmente la presencia de cardúmenes.
La combinación de registros acústicos y material audiovisual permite enriquecer la información científica disponible sobre las especies estudiadas. Las imágenes ayudan a verificar la composición de los cardúmenes detectados y aportan datos complementarios sobre su comportamiento y distribución.
Esta metodología se ha consolidado en los últimos años como una herramienta de gran valor para la investigación marina, ya que contribuye a interpretar con mayor precisión los resultados obtenidos mediante sensores hidroacústicos.
El trabajo realizado durante esta campaña tiene implicancias directas para la administración de los recursos pesqueros argentinos.
Especies como la anchoíta y la caballa dependen de evaluaciones periódicas que permitan conocer el tamaño de sus poblaciones y su evolución en el tiempo. A partir de esa información, las autoridades pueden definir medidas de manejo destinadas a garantizar la sustentabilidad de las pesquerías.
Los índices de abundancia obtenidos mediante ecosondas científicas constituyen una referencia fundamental para establecer recomendaciones técnicas vinculadas a capturas, monitoreos y conservación de los recursos marinos.
Por esa razón, mantener el equipamiento correctamente calibrado resulta tan importante como la realización de las propias campañas de evaluación.
Desde el ámbito científico destacan que la continuidad de las series históricas de datos es uno de los aspectos más valiosos para comprender los cambios que experimentan los ecosistemas marinos y anticipar posibles impactos sobre las poblaciones de peces.
El INIDEP desarrolla de manera permanente programas de investigación orientados al estudio de los recursos pesqueros del país. Estas actividades abarcan desde campañas oceanográficas y relevamientos biológicos hasta investigaciones tecnológicas destinadas a mejorar las herramientas de monitoreo.
La incorporación de sistemas acústicos de última generación y el uso de registros visuales submarinos forman parte de una estrategia más amplia orientada a fortalecer el conocimiento científico sobre el ecosistema marino argentino.
La reciente campaña realizada a bordo del BIPO Mar Argentino se inscribe dentro de ese objetivo y representa un paso importante para garantizar la calidad de la información utilizada en la toma de decisiones vinculadas a la actividad pesquera.
Con la calibración completada y los registros obtenidos durante los cuatro días de trabajo, los investigadores cuentan ahora con nuevas herramientas para continuar el monitoreo de especies clave y fortalecer las evaluaciones que respaldan la gestión sostenible de uno de los sectores productivos más importantes de la economía marítima nacional.