El Banco Mundial reafirmó su apoyo a la Argentina y aseguró que la garantía de US$ 2.000 millones recientemente aprobada constituye una herramienta clave para facilitar el regreso del país a los mercados internacionales de crédito. Así lo expresó Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del organismo para América Latina y el Caribe, antes de viajar a Buenos Aires para reunirse con el ministro de Economía, Luis Caputo, y analizar la próxima etapa de cooperación entre ambas partes.
La funcionaria sostuvo que la garantía otorgada por el organismo multilateral representa una alternativa innovadora de financiamiento y destacó el proceso de reformas económicas impulsado por el gobierno de Javier Milei. Según explicó, el objetivo es acompañar una transformación estructural que permita consolidar el crecimiento y ampliar las oportunidades de inversión y empleo.
"Lo interesante sobre esta garantía es que para Argentina es un puente de financiamiento. Es una ruta alternativa para acceder a los mercados de capitales", afirmó Cordeiro Guerra en declaraciones difundidas por Infobae, medio con el que mantuvo una entrevista exclusiva en Washington.
La ejecutiva, graduada en Harvard y el MIT, ocupa uno de los cargos más relevantes dentro del Banco Mundial y forma parte del equipo que lidera Ajay Banga, presidente de la institución. Desde esa posición, explicó que el apoyo al país responde tanto a los resultados obtenidos en los últimos dos años como al potencial de crecimiento que observa el organismo.
"La combinación del impulso reformador con el potencial de impacto hace que naturalmente nuestro apoyo vaya hacia donde podemos generar mayor valor", señaló.

Cordeiro Guerra explicó que uno de los principales objetivos de su visita a Buenos Aires es presentar formalmente la nueva estrategia del Banco Mundial para la Argentina, diseñada para los próximos ocho años.
"Estamos en un momento crítico. Recientemente aprobamos la estrategia para Argentina y también una de las garantías más grandes de la historia del Banco. El viaje tiene como objetivo continuar el diálogo con el Gobierno y discutir cuál será la próxima fase del apoyo del Grupo Banco Mundial", sostuvo.
La garantía aprobada permitirá respaldar operaciones financieras vinculadas con el pago de deuda privada que vence en julio. Se trata de un mecanismo poco habitual para la Argentina, especialmente porque la última experiencia de este tipo, hace casi tres décadas, terminó con dificultades para el organismo multilateral.
Sin embargo, desde el Banco Mundial consideran que el contexto actual es diferente. Para la vicepresidenta, la economía argentina muestra señales de estabilización y avances que justifican un acompañamiento más profundo.
"Vemos un país donde están ocurriendo muchas reformas al mismo tiempo y donde hay resultados para celebrar en un período muy corto", afirmó.
Entre esos logros mencionó el equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación y la continuidad del gasto social focalizado. También destacó las mejoras en el clima de negocios para pequeñas empresas y la reducción de los niveles de pobreza.
Consultada sobre los desafíos que enfrenta la Argentina para sostener el crecimiento, Cordeiro Guerra utilizó una metáfora automovilística para explicar la visión del organismo.
"Todo el mundo está mirando al motor, tratando de entender cómo funciona y qué necesita para crecer. Pero el punto es simple: una vez que el motor funciona, todo el auto avanza", señaló.
En ese sentido, consideró que el país está aprovechando sus ventajas competitivas en sectores de alta intensidad de capital, como la minería, el agronegocio y la energía, actividades que podrían convertirse en motores de expansión para el resto de la economía.
"Argentina está aprovechando sectores donde tiene recursos naturales y ventajas comparativas. Si ese motor crece, habrá beneficios y externalidades positivas para otros sectores más intensivos en mano de obra", explicó.
La funcionaria también remarcó que uno de los ejes prioritarios del Banco Mundial es la generación de empleo de calidad. Para ello, detalló, la institución trabaja sobre tres pilares: mejoras regulatorias para facilitar inversiones, fortalecimiento de la infraestructura física y desarrollo del capital humano.
"No hay nada que otorgue más dignidad que un empleo. Por eso invertimos para crear más y mejores puestos de trabajo", afirmó.
En el caso argentino, señaló que la conectividad y la integración territorial representan desafíos estratégicos debido a la extensión geográfica del país y a las diferencias de desarrollo entre regiones.
La vicepresidenta del Banco Mundial evitó hacer pronósticos sobre el escenario político argentino de cara a las elecciones presidenciales del próximo año, aunque destacó la consistencia que, a su juicio, ha mostrado la administración de Milei.
"Los últimos dos años demostraron un compromiso y una resiliencia extremos. La consolidación fiscal es una de las tareas más difíciles para cualquier gobierno y sostener ese rumbo demuestra convicción", afirmó.
Respecto a la posibilidad de que la campaña electoral afecte la continuidad de las reformas, sostuvo que los ciudadanos suelen responder a los resultados concretos.
"Los resultados hablan por sí mismos. El éxito genera éxito. La gente observa la evolución de los precios y los cambios en la economía. Lo importante para el Banco es apoyar un modelo de crecimiento estructural que vaya más allá de un ciclo electoral", aseguró.
Por ese motivo, insistió en que la estrategia diseñada por el organismo no está asociada a una gestión en particular.
"Nuestra estrategia es de ocho años. No es una agenda de gobierno; es una agenda de país", concluyó.
Las declaraciones de Cordeiro Guerra llegan en un momento clave para la economía argentina, que busca consolidar la estabilización macroeconómica y recuperar el acceso al financiamiento externo. El respaldo del Banco Mundial, sumado a la garantía aprobada recientemente, representa una señal de confianza internacional sobre el rumbo económico y las perspectivas de crecimiento a mediano plazo, según destacó Infobae en el cierre de la entrevista.