La empresa belga Jan de Nul, seleccionada para continuar con la operación de la Vía Navegable Troncal, es uno de los mayores grupos de infraestructura marítima del mundo. Con presencia en cinco continentes, más de 9.000 empleados y una facturación de 4.240 millones de euros en 2025, la compañía mantiene una relación de más de tres décadas con la Argentina, donde desarrolla su proyecto más extenso a nivel global.
La continuidad de Jan de Nul en la Hidrovía refuerza el papel estratégico de una empresa que se convirtió en un actor central para la navegación comercial argentina. Según informó Forbes, la firma trabaja en el dragado del Río Paraná y del Río de la Plata desde 1995, actividad que transformó al país en su principal base operativa para América Latina.
La historia del grupo comenzó en 1849 en la ciudad belga de Aalst, cerca de Bruselas. En aquel momento, Leo De Nul fundó un pequeño emprendimiento dedicado a la carpintería y fabricación de escaleras. Con el paso de seis generaciones, ese negocio familiar evolucionó hasta convertirse en una multinacional especializada en dragado, construcción marítima, infraestructura energética offshore y recuperación ambiental.
Los resultados financieros reflejan la dimensión alcanzada por la compañía. Durante 2025 registró ingresos por 4.240 millones de euros, un EBITDA de 812 millones y una ganancia neta de 458 millones de euros. Además, mantiene una cartera de contratos superior a los 8.000 millones de euros y realizó inversiones por más de 1.000 millones de euros en distintos segmentos de actividad.

Actualmente, Europa representa el 54% de la facturación del grupo, mientras que Asia, Australia y Medio Oriente aportan el 26%. Las Américas concentran el 13% de los ingresos totales.
La actividad de Jan de Nul se organiza en cuatro grandes divisiones. Las más importantes son Energía Offshore y Soluciones de Dragado, que en conjunto explican el 74% de su volumen de negocios. En el área energética participa en la instalación de parques eólicos marinos, subestaciones eléctricas y tendidos de cables submarinos. En 2025 desarrolló proyectos en países como Dinamarca, Reino Unido, Estados Unidos y Taiwán.
En materia de dragado, la especialidad histórica de la compañía, ejecuta obras de construcción y mantenimiento de puertos, canales de navegación, protección costera y recuperación de terrenos ganados al mar. Entre sus proyectos recientes figuran el desarrollo de un puerto de aguas profundas en Senegal, trabajos en el puerto de Valencia, España, y la concesión de mantenimiento del canal de acceso al puerto de Guayaquil, en Ecuador.
La empresa también opera en los segmentos de Construcción y Revalorización del Planeta, una unidad dedicada a la remediación de suelos contaminados y a la recuperación de áreas industriales degradadas.
El carácter familiar sigue siendo una de las características distintivas del grupo. Jan de Nul se define como una organización que “piensa en generaciones, no en trimestres”. En 2023, Julie De Nul asumió la conducción de la compañía, convirtiéndose en la sexta generación de la familia al frente del negocio. Dos años después, la firma impulsó una renovación de marca bajo el concepto “World Builders”, orientado a representar su expansión global y su diversificación de actividades.
Entre los hitos más importantes de su trayectoria figuran la participación como contratista principal en la recuperación de tierras para el aeropuerto de Chek Lap Kok, en Hong Kong, considerado uno de los mayores contratos de dragado del siglo XX, y la construcción de Palm Island II en Dubái.
Con una trayectoria de más de 175 años, una posición de liderazgo internacional y una presencia sostenida en la Argentina desde mediados de la década de 1990, Jan de Nul se consolida como uno de los actores clave para el desarrollo y mantenimiento de la principal vía de exportación del país.