Tres emprendedores argentinos transformaron un problema cotidiano en una oportunidad de negocio. Tomás Dáscola, Gonzalo Alegre e Ignacio Turelli crearon Clickie, una startup que utiliza inteligencia artificial para conectar usuarios con técnicos verificados, comenzó con una inversión inferior a US$100 y acaba de cerrar una ronda de financiamiento por US$150.000 para acelerar su crecimiento. Según informó La Nación, en una nota de Victoria Menghini, la empresa ya proyecta expandirse a nuevas ciudades del país y desembarcar en Estados Unidos.
La idea surgió cuando Tomás Dáscola dejó su ciudad natal, Justiniano Posse, en Córdoba, para instalarse en Buenos Aires. Al enfrentarse a la dificultad de encontrar técnicos confiables para resolver problemas domésticos, detectó una necesidad que también compartía su compañero de trabajo en Arcor, Gonzalo Alegre. Más tarde se sumó Ignacio Turelli, con experiencia en el ecosistema emprendedor, y juntos dieron forma al proyecto.
Tras varios meses de pruebas, en agosto de 2024 lanzaron Clickie, una plataforma que utiliza modelos de inteligencia artificial para interpretar las necesidades del usuario, elaborar un diagnóstico más preciso, ofrecer un precio estimado antes del servicio y asignar al profesional más adecuado.

"El mercado de servicios del hogar en la Argentina sigue funcionando con la lógica del boca a boca, la incertidumbre y la demora. Lo que estamos haciendo con IA es ordenar todo eso: que el usuario sepa con quién está tratando, cuánto va a pagar y en cuánto tiempo lo van a resolver", explicó Dáscola, según informó La Nación.
Actualmente la startup cuenta con 25.000 usuarios registrados, más de 5.000 técnicos verificados y procesa alrededor de 100 órdenes finalizadas por mes. Además, el 80% de quienes vuelven a utilizar la plataforma solicitan entre dos y tres nuevos servicios dentro de los siguientes tres meses, un indicador que refleja el nivel de recurrencia del negocio.
Clickie opera en la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba, avanza sobre el Gran Buenos Aires y comenzó su expansión hacia La Plata. En los próximos meses también prevé desembarcar en Santa Fe, Mendoza y Mar del Plata, mientras proyecta una facturación cercana a US$350.000 durante 2026.
El crecimiento de la empresa recibió un fuerte impulso tras cerrar una ronda de inversión ángel por US$150.000, con la participación de Fernando Canzani y Toronto Trust, del grupo Banco Hipotecario. Paralelamente, fue seleccionada para participar en Canopy, el programa de aceleración de Founders Inc., donde quedó entre las startups elegidas entre más de 6.500 postulantes de todo el mundo.
Los primeros pasos del emprendimiento fueron extremadamente austeros. Los fundadores desarrollaron un Producto Mínimo Viable (MVP) invirtiendo menos de US$100, mientras buscaban técnicos verificados en grupos de Facebook para validar la idea con los primeros clientes.
La inteligencia artificial rápidamente se convirtió en el corazón del producto. Según explicó Dáscola, muchas personas describen únicamente los síntomas del problema y no su origen. A través de preguntas automatizadas, la plataforma logra mejorar la descripción inicial en aproximadamente un 85%, facilitando el diagnóstico y reduciendo errores al momento de asignar un profesional.

Durante ese proceso también recibieron el acompañamiento de Zev Siegl, cofundador de Starbucks, quien hoy participa como mentor estratégico del proyecto. "Nos ayudó mucho a entender la visión, hacia dónde queríamos llegar, a pensar un poco más allá", afirmó el CEO.
Los próximos desafíos apuntan a superar los 100.000 usuarios, fortalecer el desarrollo tecnológico, mejorar la transparencia en la estimación de precios y consolidar nuevas alianzas comerciales con grandes compañías. Parte de los fondos obtenidos en la ronda será destinada al desarrollo del producto y al crecimiento del área de marketing.
La empresa también trabaja en su llegada al mercado estadounidense, con foco inicial en San Francisco, donde ya mantiene conversaciones con distintos actores del ecosistema tecnológico.
"Siempre y cuando se utilice para resolver problemas, creo que es el mejor momento para desarrollar productos con IA. Es nada más ni nada menos que animarse", concluyó Dáscola, según informó La Nación.