El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) fue incorporado oficialmente a la Red de Organismos Científico-Técnicos para la Gestión Integral del Riesgo (RED GIRCyT), un ámbito de coordinación impulsado por el Estado nacional para fortalecer la prevención, preparación y respuesta frente a emergencias y desastres. La medida fue oficializada mediante la Resolución 579/2026 del Ministerio de Seguridad de la Nación, publicada en el Boletín Oficial, y representa un paso importante para integrar el conocimiento técnico del organismo a la planificación de políticas públicas vinculadas con la gestión del riesgo.
De acuerdo con la información difundida por el SENASA, la incorporación permitirá fortalecer la articulación con otros organismos nacionales especializados y potenciar la capacidad de respuesta ante eventos que puedan afectar la sanidad animal, la sanidad vegetal, la producción agroalimentaria y la salud pública.
La decisión se enmarca en los lineamientos estratégicos definidos para el funcionamiento de la RED GIRCyT durante el período 2026-2027, aprobados por la misma resolución.
La red funciona dentro de la órbita de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y tiene como objetivo reunir organismos con capacidades científicas y técnicas para asistir al Estado en la prevención de desastres, la atención de emergencias y la elaboración de herramientas que mejoren la gestión integral del riesgo.
La incorporación del SENASA amplía el alcance técnico de la red al sumar la experiencia del organismo en materia de vigilancia epidemiológica, prevención de plagas y enfermedades, control sanitario y protección del patrimonio fitozoosanitario nacional.
A través de sus áreas especializadas en protección vegetal y sanidad animal, el organismo aporta información estratégica para anticipar riesgos que puedan comprometer la producción agropecuaria, los recursos naturales y la seguridad alimentaria.
El objetivo es que ese conocimiento pueda integrarse con el trabajo desarrollado por otros organismos nacionales para construir respuestas coordinadas frente a situaciones críticas.
La gestión integral del riesgo no solo contempla la actuación durante una emergencia, sino también la planificación previa, la generación de información científica, el monitoreo permanente y el desarrollo de herramientas que permitan reducir la vulnerabilidad ante distintos tipos de amenazas.
En ese sentido, la participación del SENASA adquiere especial relevancia por su experiencia en la detección temprana de enfermedades animales, el monitoreo de plagas agrícolas y la aplicación de protocolos sanitarios en todo el territorio nacional.
Desde el organismo destacaron que esta incorporación también fortalece el desarrollo del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias Fitozoosanitarias (SINAGREF), una iniciativa orientada a mejorar la capacidad de respuesta frente a eventos que puedan afectar la producción agroalimentaria.
El SINAGREF busca integrar procedimientos, protocolos e información técnica para actuar de manera más eficiente frente a emergencias vinculadas con enfermedades animales, plagas vegetales o cualquier situación que represente una amenaza para el patrimonio sanitario argentino.
La incorporación del SENASA a la RED GIRCyT permitirá profundizar esa estrategia mediante una mayor coordinación con otros organismos del Estado nacional.
El intercambio permanente de información científica y técnica facilitará la elaboración de diagnósticos, evaluaciones de riesgo y planes de acción para enfrentar distintos escenarios de emergencia.
Además, favorecerá el desarrollo de herramientas de planificación destinadas a minimizar el impacto de eventos sanitarios, ambientales o climáticos sobre la producción agropecuaria.
La RED GIRCyT fue creada en el marco de la Ley N.º 27.287, normativa que estableció el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo y la Protección Civil.
Su misión consiste en reunir instituciones con capacidad científica y tecnológica para brindar asistencia técnica al Estado en la formulación e implementación de políticas públicas relacionadas con la reducción del riesgo de desastres.
Entre sus principales funciones se encuentran el intercambio de información especializada, la coordinación entre organismos nacionales, el fortalecimiento de capacidades institucionales y el desarrollo de herramientas que contribuyan a una mejor preparación frente a situaciones de emergencia.
La incorporación de nuevos organismos responde a la necesidad de ampliar la base técnica disponible para abordar problemáticas cada vez más complejas, donde confluyen riesgos sanitarios, ambientales, climáticos y productivos.
En ese contexto, el aporte del SENASA resulta estratégico debido a su presencia territorial, su infraestructura técnica y la información generada a través de sus programas permanentes de vigilancia sanitaria.
Otro de los aspectos contemplados por la resolución es la designación de un enlace institucional por parte de la Agencia Federal de Emergencias, que tendrá la responsabilidad de coordinar las tareas de planificación, seguimiento y evaluación de las actividades desarrolladas por la red.
Esta figura buscará facilitar la articulación entre los distintos organismos participantes y promover una utilización más eficiente de los recursos públicos durante situaciones críticas.
La coordinación interinstitucional aparece como uno de los principales desafíos de los sistemas modernos de gestión del riesgo.
La experiencia internacional demuestra que la integración entre organismos técnicos, científicos y operativos permite acelerar la toma de decisiones, mejorar la calidad de la información disponible y optimizar la respuesta frente a emergencias.
En el caso del sector agroalimentario, contar con mecanismos de coordinación más sólidos resulta fundamental para minimizar el impacto económico y sanitario de brotes de enfermedades, plagas exóticas, eventos climáticos extremos o cualquier otra contingencia que afecte la producción.
La incorporación del SENASA a la RED GIRCyT fortalece ese enfoque preventivo y consolida el papel del organismo dentro del sistema nacional de gestión del riesgo.
Con una amplia trayectoria en vigilancia epidemiológica, control sanitario y protección fitozoosanitaria, el organismo aportará su experiencia para mejorar la capacidad del Estado de anticipar amenazas, coordinar acciones entre distintas instituciones y preservar la sanidad animal y vegetal, la producción agroalimentaria y la seguridad alimentaria del país frente a escenarios cada vez más complejos.