Entre Ríos avanza con su política de atracción de capital privado a través del Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones (RINI), que ya concentra 138 proyectos productivos y compromete inversiones por un total estimado de 230,8 millones de dólares, según informó Bichos de Campo. El programa busca impulsar la llegada de nuevas empresas y la expansión de emprendimientos ya instalados en la provincia.
El esquema se posiciona como una herramienta complementaria a los incentivos nacionales y apunta a fortalecer el desarrollo productivo local con impacto directo en la generación de empleo. De acuerdo con las estimaciones oficiales, el RINI proyecta la creación de alrededor de 2000 puestos de trabajo directos.
El régimen está destinado tanto a empresas que buscan radicarse en Entre Ríos como a aquellas que ya operan en la provincia y proyectan nuevas inversiones. Su diseño contempla incentivos fiscales de largo plazo y beneficios financieros para facilitar el acceso al crédito.

Entre las principales ventajas del programa se destaca la exención de hasta el 100% de impuestos provinciales, que incluye Ingresos Brutos, Automotor, Sellos e Inmobiliario vinculados a la inversión realizada. Estos beneficios tienen una vigencia de hasta 15 años, lo que busca dar previsibilidad a proyectos de mediano y largo plazo.
El RINI también incorpora acceso prioritario a las garantías del Fondo de Garantías de Entre Ríos (FOGAER), además de bonificaciones en tasas de líneas de crédito provinciales y prioridad en contrataciones del Estado.
Según informó Bichos de Campo, el programa ya logró atraer inversiones en sectores clave de la economía entrerriana, especialmente en la agroindustria.
Uno de los proyectos incorporados es el de Granalier (Granja Alimentaria Entre Ríos), con una inversión cercana a los 967 millones de pesos orientada a ampliar la producción de fiambres y chacinados porcinos. El plan incluye la expansión de la planta industrial, la incorporación de cámaras de frío y tecnología de congelado.
También se sumó la Cooperativa La Ganadera de Hasenkamp, que destinará 3 millones de dólares a la construcción de una nueva planta de alimentos balanceados, con impacto directo en la cadena productiva regional.
Otra firma que participa del régimen es la arrocera Duval Flores, que invertirá 1,51 millones de dólares en la instalación de un nuevo molino con el objetivo de duplicar su capacidad de producción.

El alcance del RINI no se limita al sector agroindustrial. El programa incluye actividades vinculadas a la industria manufacturera, transporte de carga, puertos, turismo, salud, producción de fibra óptica, emprendimientos culturales y proyectos relacionados con la economía circular.
Con este esquema, el gobierno de Entre Ríos busca consolidar un entorno más competitivo para la inversión privada, fomentar la generación de empleo y diversificar la matriz productiva provincial mediante la llegada de nuevos proyectos y la ampliación de los existentes.