Según informó Forbes, Hernán Kazah, cofundador de MercadoLibre y socio de Kaszek, el fondo de capital de riesgo más grande de América Latina con más de US$ 3.000 millones bajo administración, aseguró que el principal factor para invertir en una startup no es la idea ni el plan de negocios, sino la calidad del equipo fundador. Tras analizar entre 30.000 y 40.000 proyectos e invertir en unas 175 compañías durante los últimos 15 años, sostuvo que las personas siguen siendo el diferencial más importante para construir empresas de alto impacto.
Kazah explicó que en Kaszek analizan tres variables antes de decidir una inversión: el tamaño del mercado, la posibilidad de construir un modelo de negocio rentable y, especialmente, el perfil de los fundadores. "La otra cosa que miramos es el modelo de negocio: queremos que sea un modelo en el que, eventualmente, luego de invertir durante algún tiempo, tal vez algunos años, el negocio pueda ser rentable y autosustentarse. Y el tercer punto, el más importante y al que más tiempo le dedicamos, es el equipo fundador", afirmó, según informó Forbes.

El empresario recordó que cuando el fondo comenzó a operar el ecosistema emprendedor latinoamericano era muy diferente. En ese momento, además del capital, debían enseñar a los emprendedores cómo preparar un plan de negocios, levantar inversión y desarrollar una estrategia de crecimiento. Hoy, aseguró, los fundadores llegan mucho más preparados y con un conocimiento similar al de los emprendedores de Silicon Valley.
Sobre el proceso de selección, reveló que Kaszek invierte apenas en una empresa cada 200 proyectos analizados. "Habremos visto unas 30 o 40 mil empresas. Puede ser una empresa lanzada, consolidada que la miramos, o un emprendedor que tiene una idea en un PowerPoint", explicó.

Consultado sobre los errores más frecuentes en una presentación ante inversores, Kazah sostuvo que muchos emprendedores todavía fallan al comunicar la visión de largo plazo. "A veces es no articular bien el sueño. No comunicar por qué creás lo que creás y por qué creés que tenés unas chances más o menos 'injustas' respecto del resto de la población para poder triunfar ahí", señaló.
También reconoció que una de las exageraciones más habituales durante un pitch tiene que ver con la experiencia previa de los fundadores. "La mayoría siempre exagera un poco la experiencia pasada. Siempre decimos que hay una diferencia entre exagerar y mentir", afirmó.

Según informó Forbes, el proceso de inversión en Kaszek también rompe con algunos modelos tradicionales. Las decisiones no buscan consenso absoluto entre los socios del fondo. Por el contrario, consideran que las mejores oportunidades suelen surgir cuando uno de los inversores tiene una convicción mucho más fuerte que el resto. "No buscamos consenso. Si alguno está muy, muy convencido, bueno, que se lancen", explicó.
Kazah también destacó que invertir implica aceptar la incertidumbre y desarrollar paciencia. Recordó que una startup puede tardar entre diez y catorce años en alcanzar su máximo potencial y que muchas veces los resultados llegan mucho después de la inversión inicial.

Uno de los mayores éxitos del fondo fue Nubank, donde Kaszek invirtió US$ 1 millón por el 10% de la compañía cuando apenas comenzaba. El empresario recordó que la decisión se tomó en pocos días y estuvo basada principalmente en la confianza que les generaba David Vélez, pese a que no tenía experiencia previa dirigiendo un banco ni una empresa tecnológica.
Respecto del escenario regional, Kazah afirmó que la inteligencia artificial representa hoy la mayor oportunidad para crear nuevas compañías, especialmente en aplicaciones para sectores como salud, recursos humanos, servicios legales y contabilidad. También destacó el potencial de América Latina para atraer inversiones vinculadas a infraestructura tecnológica y centros de datos gracias a su disponibilidad energética y estabilidad geopolítica.

En cuanto a la Argentina, aseguró que el país recuperó protagonismo dentro del portafolio de inversiones del fondo. "Históricamente, en KASZEK se invirtió 50% en Brasil, 20-25% en México y el resto en Argentina y Colombia. Si sacás la foto de los últimos nueve meses, Argentina se llevó más del 50%", sostuvo. Atribuyó ese cambio a un contexto macroeconómico más ordenado, que impulsa tanto a los emprendedores como a los inversores a pensar proyectos de largo plazo.
Para Kazah, uno de los principales desafíos de los empresarios argentinos sigue siendo desarrollar una visión de largo plazo. Consideró que la capacidad para adaptarse rápidamente a las crisis fue una fortaleza durante décadas, pero advirtió que competir globalmente requiere construir empresas con una mirada de veinte años y no de unos pocos meses.