La certificación forestal sostenible se consolida como una herramienta estratégica para el desarrollo de la industria maderera argentina. En un contexto donde los mercados internacionales exigen cada vez mayores estándares de sostenibilidad, trazabilidad y responsabilidad ambiental, Corrientes, la provincia con mayor superficie forestada del país, avanza en la incorporación del sistema PEFC, un esquema de certificación que busca garantizar el manejo responsable de los recursos forestales y facilitar el acceso a nuevos destinos comerciales.
Según informó Misiones Online, la provincia cuenta actualmente con 9.771,92 hectáreas certificadas bajo el sistema PEFC (Programme for the Endorsement of Forest Certification), correspondientes a Agroforestal Garabí SRL, perteneciente al Grupo Garabí. Además, posee dos industrias con certificación de cadena de custodia: Acon Timber y Forestal Guaraní S.A., que pueden acreditar el origen sostenible de la madera utilizada en sus procesos industriales.
La importancia de estas certificaciones adquiere mayor relevancia en una provincia que supera las 500.000 hectáreas de plantaciones forestales y que concentra nuevas inversiones destinadas a la producción de celulosa fluff, madera estructural CLT (Cross Laminated Timber o Mass Timber) y aserraderos orientados a la exportación.
En este escenario, demostrar cómo se produce adquiere un valor comparable al volumen de producción.
La directora ejecutiva de CERFOAR-PEFC Argentina, Florencia Chavat, explicó que la incorporación de nuevas superficies certificadas fortalece el posicionamiento de la provincia dentro de los mercados internacionales.
"Que Corrientes sume más hectáreas y empresas certificadas no solo valida la calidad de la gestión forestal que se realiza en la provincia, sino que también genera condiciones favorables para nuevas inversiones y para el desarrollo de industrias con altos estándares ambientales y productivos", afirmó Chavat, según publicó Misiones Online.
La certificación PEFC constituye uno de los principales sistemas internacionales para verificar que los productos forestales provienen de bosques gestionados de manera sostenible.
En Argentina, ese proceso es administrado por CERFOAR-PEFC, entidad que forma parte de la red internacional presente en más de 50 países y que certifica tanto plantaciones forestales como montes nativos y productos derivados de la madera.
El proceso se basa en auditorías independientes que evalúan el cumplimiento de requisitos ambientales, sociales y productivos reconocidos a nivel internacional.
Entre los aspectos analizados se encuentran la conservación de la biodiversidad, la protección de los recursos hídricos y del suelo, el aporte de las plantaciones a la captura de carbono, las condiciones laborales de los trabajadores y la relación con las comunidades donde se desarrollan las actividades forestales.
Otro componente central del sistema es la trazabilidad, que permite seguir el recorrido de la madera desde el bosque hasta el producto final, garantizando transparencia en toda la cadena de valor.
Las auditorías son realizadas por organismos certificadores acreditados internacionalmente y se renuevan de manera periódica para verificar el mantenimiento de los estándares exigidos.
Para la Asociación Forestal Argentina (AFoA), entidad que impulsa la adopción de buenas prácticas dentro del sector, ampliar la superficie certificada representa una oportunidad para fortalecer la competitividad de la actividad y consolidar el liderazgo forestal de Corrientes.
La creciente demanda de productos con certificación de origen por parte de consumidores, industrias e inversores convierte a estos sistemas en un requisito cada vez más importante para acceder a mercados de alto valor agregado.
Además de facilitar las exportaciones, la certificación contribuye a generar confianza entre compradores internacionales, mejorar el posicionamiento de las empresas y acompañar el desarrollo de nuevas inversiones vinculadas a la industria foresto-industrial.
Con una superficie forestada que continúa expandiéndose y proyectos industriales en marcha, Corrientes busca consolidar un modelo de producción basado en estándares internacionales de sostenibilidad, donde la certificación aparece como un elemento clave para agregar valor a la madera argentina y responder a las exigencias de los mercados más competitivos.