La discusión sobre cómo mejorar la calidad de la hacienda y si los frigoríficos deben pagar bonificaciones por los animales superiores se convirtió en uno de los ejes del Outlook Ganadero CREA, realizado en el marco de la Exposición Rural de Palermo. Durante el encuentro, representantes de la industria frigorífica, asesores y productores analizaron el funcionamiento del sistema de comercialización de ganado y debatieron sobre la necesidad de avanzar hacia mecanismos que premien la eficiencia productiva. La información fue publicada por Bichos de Campo.
El intercambio surgió a partir de una inquietud recurrente entre los productores ganaderos: mientras los frigoríficos suelen aplicar descuentos cuando la hacienda no reúne las condiciones requeridas, consideran que no existen incentivos económicos equivalentes para quienes invierten en genética, alimentación y manejo para producir animales de mayor calidad.
El planteo generó un intercambio entre empresarios ganaderos y representantes de la industria sobre el funcionamiento del mercado y las condiciones necesarias para implementar sistemas de bonificaciones más extendidos.
Durante la jornada, José María Roca, gerente general del frigorífico exportador Logros y también productor ganadero, sostuvo que el principal condicionante para avanzar hacia un esquema de premios por calidad continúa siendo la escasez de hacienda disponible.
Según explicó, el mercado actual todavía se caracteriza por una oferta insuficiente de animales terminados, situación que limita la posibilidad de establecer diferencias económicas entre distintas categorías."Algunos me dicen: me pagan lo mismo que a un productor ineficiente; eso es producto de la falta de hacienda. Cuando tengamos una oferta adecuada, ahí vamos a poder pensar en una diferenciación", afirmó Roca, según publicó Bichos de Campo.
El ejecutivo señaló que el objetivo de la industria no pasa únicamente por aumentar el peso de faena, sino también por mejorar la proporción de carne obtenida en cada res."Necesitamos un mayor peso de faena, pero que eso se traduzca en un mayor volumen de proteínas. Hoy la grasa bovina procesada vale 1600 pesos el kilogramo", expresó durante el encuentro, de acuerdo con la cobertura del medio especializado.
Uno de los momentos de mayor intercambio se produjo cuando productores cuestionaron la política comercial aplicada por algunos frigoríficos.
Desde el sector ganadero sostuvieron que las plantas suelen penalizar económicamente los animales que presentan deficiencias, pero no generan un reconocimiento equivalente para quienes entregan hacienda con mejores características productivas.
Roca rechazó esa interpretación y explicó que las diferencias de precio responden a la capacidad de valorización comercial de cada res."Una tropa con animales mal terminados con moretones no es un castigo. Si me envían novillos magros, el frigorífico tiene enormes problemas para vender asados provenientes de esos animales. Si no logro integrar bien a un novillo, no tengo con qué pagarlo", sostuvo, según reprodujo Bichos de Campo.
De acuerdo con su visión, la industria remunera cada animal según el valor que posteriormente puede obtener en el mercado interno o en la exportación.
Durante la charla también se abordó el creciente peso que adquieren las exigencias de los mercados internacionales.
Roca relató una experiencia vinculada con un estudio sobre la huella de carbono de la carne exportada por la empresa.
Según explicó, luego de presentar esa información a un comprador alemán esperaba que el esfuerzo realizado se tradujera en una mejora del precio.
Sin embargo, la respuesta fue diferente.
El importador le indicó que contar con ese tipo de certificaciones no justificaba un pago adicional porque formaba parte de las responsabilidades habituales del proveedor.
La experiencia fue utilizada como ejemplo para mostrar que muchas de las inversiones destinadas a mejorar la competitividad no siempre encuentran un reconocimiento económico directo, aunque resultan necesarias para mantener el acceso a determinados mercados.
Otro de los mensajes transmitidos por el representante del frigorífico estuvo orientado a fortalecer el vínculo entre productores e industria.
Roca invitó a los ganaderos a recorrer las instalaciones de la planta frigorífica y observar el proceso de faena de sus propios animales.
El objetivo, explicó, es que los productores puedan comprender cómo influyen determinadas características de la hacienda sobre el rendimiento industrial y el valor comercial de cada corte.
También remarcó que la cadena atraviesa un contexto favorable en términos de demanda internacional."Nos falta hacienda para poder atender la demanda. Tenemos muchas fortalezas para incrementar la producción de carne y estamos atravesando un momento increíble en términos de demanda y precios", aseguró, según consignó Bichos de Campo.
Durante el encuentro también participó Paola Carreño, asesora de la cadena de ganados y carnes, quien puso el foco en la importancia de aprovechar la información disponible para mejorar la calidad de los rodeos.
La especialista recomendó a los productores familiarizarse con los criterios utilizados por el nuevo sistema nacional de tipificación bovina, ya implementado en la mayoría de los frigoríficos del país."Más pesado sí, pero también bien terminado. Aquellos que tienen dificultad para leer un romaneo, aprendan al máximo todo sobre tipificación de la hacienda", aconsejó Carreño, según publicó Bichos de Campo.
La nueva metodología permite clasificar las reses al momento de la faena considerando variables como el sexo, la edad, la conformación muscular y el nivel de terminación, es decir, la relación entre carne y grasa.
Su implementación busca generar un lenguaje común entre productores, consignatarios, usuarios de faena y frigoríficos para facilitar la evaluación objetiva de la calidad de cada animal.
Carreño sostuvo que todavía existen importantes oportunidades para mejorar la eficiencia de los sistemas productivos.
Entre ellas mencionó la necesidad de fortalecer las etapas de recría para lograr un mayor desarrollo muscular y optimizar la terminación de los animales, evitando excesos de grasa que reducen el valor comercial de la res."Tenemos mucho por trabajar en lo que hace a la mejora de la recría para evitar la falta de músculo en la res y hacer más eficiente la terminación para evitar el sobreengrasamiento", afirmó la asesora, según reprodujo Bichos de Campo.
El intercambio desarrollado en la Exposición Rural dejó en evidencia que la discusión sobre la calidad de la hacienda continúa abierta. Mientras los productores reclaman mecanismos que reconozcan económicamente las inversiones destinadas a obtener animales superiores, la industria sostiene que el contexto actual de oferta todavía limita la implementación de esquemas de bonificaciones generalizados. En ese escenario, el nuevo sistema de tipificación aparece como una herramienta para transparentar la información y avanzar hacia una mayor integración entre los distintos eslabones de la cadena de ganados y carnes.