La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho continúa consolidándose como uno de los principales escenarios para la difusión del patrimonio cultural de Catamarca, al reunir en el Predio Ferial Catamarca a artesanas y artesanos de toda la provincia. Hasta el 26 de julio, los visitantes pueden recorrer los pabellones dedicados a las artesanías y descubrir objetos que representan la identidad, la historia y los recursos naturales de las distintas regiones catamarqueñas.
La exposición reúne producciones provenientes de los Valles Calchaquíes, la Puna, Andalgalá, Ancasti y los departamentos del Valle Central, en un recorrido que pone en valor oficios transmitidos durante generaciones. Cada pieza exhibida refleja técnicas tradicionales y el aprovechamiento de materias primas propias de cada zona, consolidando a la artesanía como una de las expresiones culturales más representativas de la provincia.
Entre las propuestas sobresalen los trabajos elaborados con simbol, una fibra vegetal silvestre característica de Santa María. Con este material, artesanos locales confeccionan cestos, paneras, sombreros, pantallas para lámparas y otros objetos utilitarios mediante procedimientos heredados de sus antepasados, que aún conservan plena vigencia.
La Puna catamarqueña aporta una de las producciones textiles más destacadas de la feria. Expositores de Antofagasta de la Sierra, Laguna Blanca, Londres, la ciudad de Belén y Corral Quemado presentan ponchos, ruanas, chalinas, puyos y otras prendas confeccionadas con fibra de vicuña, llama, lana de oveja y seda de gusano. Las guardas tradicionales y los tintes naturales utilizados en su elaboración distinguen a estas piezas, reconocidas por su calidad artesanal.
Otra de las expresiones emblemáticas presentes en la muestra es la joyería en rodocrosita, desarrollada por artesanos de Andalgalá. Considerada la piedra símbolo de la provincia, la rodocrosita se convierte en protagonista de colgantes, anillos y pulseras elaborados en alpaca y plata 925.
El recorrido también incorpora artículos confeccionados con cuero de cabra, elaborados por artesanos de Ancasti, además de utensilios de cocina y cuchillería artesanal fabricados en madera por productores de Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú. La diversidad de técnicas y materiales exhibidos reafirma el valor de las artesanías como parte esencial del patrimonio cultural de Catamarca y uno de los principales atractivos de la tradicional Fiesta del Poncho.