La 55° Fiesta Nacional e Internacional del Poncho volvió a convocar a una multitud durante la penúltima noche de su programación en el Escenario Mayor, donde Jorge Rojas, Carafea y Lázaro Caballero encabezaron una propuesta artística que combinó tradición, identidad y el presente del folklore argentino. La jornada se desarrolló en Catamarca y reunió a miles de espectadores que acompañaron cada presentación, consolidando una vez más al festival como uno de los encuentros culturales más importantes del país.
La apertura estuvo a cargo de Jorge Rojas, quien regresó al tradicional escenario para celebrar sus dos décadas como solista. Desde las primeras interpretaciones de "Vuelvo" y "Marca borrada", el cantante estableció una conexión inmediata con un salón colmado, que respondió cantando cada una de sus canciones.
Durante el recital, el artista agradeció el acompañamiento del público y destacó su vínculo con la provincia. "Siempre es una alegría volver a Catamarca. He cantado muchas veces en esta fiesta y cada regreso tiene algo especial. Gracias por dejarme compartir mis canciones con ustedes", expresó sobre el escenario.
El repertorio continuó con algunas de las composiciones más representativas de su carrera, entre ellas "No saber de ti", "Por si volvieras", "El secreto de tu vida" y "El juego de tu amor", que fueron acompañadas por miles de voces hasta el cierre de su presentación.
Luego fue el turno de Carafea, una de las agrupaciones catamarqueñas de mayor crecimiento dentro del circuito del folklore nacional. Integrada por Pablo Reinoso, Juan Décima, Luis Bazán, Rafael Salas y Enzo Zelarayán, la banda volvió a demostrar la solidez artística que la llevó a participar de los principales festivales del país.
Como parte de su actuación, los músicos recibieron un poncho entregado por autoridades del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte, en reconocimiento a la trayectoria alcanzada y a la proyección que lograron dentro de la música popular argentina.
El cierre de la noche quedó en manos de Lázaro Caballero, quien regresó al Escenario Mayor tras la convocatoria que había conseguido el año anterior en El Patio. Con un espectáculo de fuerte impronta popular, el cantante hizo cantar y bailar al público con un repertorio integrado por chacareras, zambas y gatos.
Entre las canciones más celebradas estuvieron "Chacarera del olvido", "Lindo adorno pa' mi apero" y "Qué hubiera sido", interpretaciones que encontraron una inmediata respuesta del público. Además, el artista compartió algunos momentos del espectáculo junto a Rafael Salas, integrante de Carafea, y también con Los Hermanos Rodríguez, generando uno de los pasajes más destacados de la velada.
La programación también incluyó las actuaciones de Los Hermanos Rodríguez, que mantuvieron el clima festivo con un repertorio orientado al baile y la participación del público. A ellos se sumaron Las Voces del Viento, la joven cantora Luz Segura y Deby Gianoglio, quienes aportaron diferentes matices a una noche marcada por la diversidad artística.
El espectáculo se completó con la participación del Ballet Folclórico Estable Municipal y la Academia de Danzas Folclóricas Semblanzas, que aportaron color y danza a una jornada que volvió a reflejar la vigencia del folklore y el protagonismo de los artistas locales junto a reconocidas figuras nacionales en una nueva edición de la tradicional fiesta catamarqueña.