El Gobierno nacional inició el proceso de licitación pública nacional e internacional del Sistema Hidroeléctrico Los Nihuiles, uno de los complejos energéticos más relevantes de Mendoza, con el objetivo de definir al operador que tendrá a su cargo la generación eléctrica durante las próximas décadas. La convocatoria, impulsada por la administración de Javier Milei junto con la provincia de Mendoza, fue formalizada mediante el DNU 667/2026 publicado el martes 28 de julio en el Boletín Oficial y contempla la transferencia del paquete accionario de Hidroelectricidad Mendocina S.A., además de una nueva concesión para explotar el recurso energético.
La decisión pone en marcha una de las licitaciones más importantes dentro del proceso de reorganización de las concesiones hidroeléctricas argentinas. El futuro adjudicatario quedará a cargo de un sistema compuesto por las centrales Nihuil I, Nihuil II, Nihuil III y Nihuil IV, junto con presas, diques, líneas eléctricas y toda la infraestructura asociada al aprovechamiento del río Atuel.
El proceso será administrado de manera conjunta por la Secretaría de Energía de la Nación y el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza, con una comisión evaluadora integrada en partes iguales por representantes nacionales y provinciales. La licitación se desarrollará a través de la plataforma CONTRAT.AR.
Uno de los aspectos centrales del esquema definido por el Gobierno es que el ganador no sólo recibirá la concesión nacional para la generación eléctrica, sino que también adquirirá el 100% de las acciones de Hidroelectricidad Mendocina S.A., sociedad creada por Mendoza para administrar el complejo.
El paquete de activos incluye los diques El Nihuil y Valle Grande, las presas Aisol y Tierras Blancas, estaciones transformadoras, túneles, tuberías, casas de máquinas, playas de maniobra y líneas de transmisión de 132 kV.
La nueva concesión llega después de una etapa de transición iniciada tras el vencimiento del contrato original, que había comenzado en mayo de 1994 durante el proceso de privatizaciones de la década del noventa. La concesión finalizó el 1° de junio de 2024, pero la operación continuó bajo un régimen transitorio mientras Nación y Mendoza definían el futuro del complejo.
Hasta ahora, Hidroeléctrica Los Nihuiles S.A. (HINISA) estuvo a cargo de las centrales Nihuil I, II y III, mientras que Hidronihuil S.A. operó Nihuil IV. La estructura accionaria de HINISA está integrada principalmente por Pampa Energía, la provincia de Mendoza y los empleados de la compañía.
El nuevo modelo busca concentrar las cuatro centrales bajo un único operador para mejorar la coordinación técnica, ordenar las inversiones y aprovechar de manera integral el sistema hidroeléctrico.
Sin embargo, el próximo concesionario deberá asumir un desafío adicional: la recuperación de infraestructura afectada por el aluvión ocurrido en enero de 2025 sobre el río Atuel. El fenómeno, con un caudal cercano a los 1.200 metros cúbicos por segundo, provocó daños en las centrales Nihuil II y Nihuil III, que quedaron fuera de servicio.
A raíz de esa emergencia, Mendoza declaró el estado de crisis del sistema y volvió a postergar la transferencia definitiva del complejo. Ahora, el Gobierno estableció que Hidroelectricidad Mendocina S.A. continuará con la operación provisoria hasta el 31 de diciembre de 2026 o hasta que asuma el nuevo concesionario si la adjudicación finaliza antes.
Los pliegos definitivos todavía no fueron publicados, aunque el decreto anticipa que incluirán obligaciones relacionadas con la extensión de la vida útil de los equipos, la actualización de normas ambientales, la revisión de protocolos de manejo del agua y el refuerzo de la seguridad de las presas.
El interés del sector energético estará concentrado en las condiciones económicas de la concesión y en el costo de las inversiones necesarias para recuperar plenamente las instalaciones dañadas. La rentabilidad del proyecto dependerá en gran medida del equilibrio entre el potencial de generación y las obras obligatorias que deberá ejecutar el operador.
El Sistema Hidroeléctrico Los Nihuiles tiene una importancia estratégica porque combina generación renovable con capacidad de regulación del sistema eléctrico. Las centrales hidroeléctricas permiten aumentar o reducir rápidamente su producción para acompañar variaciones de demanda y complementar fuentes intermitentes como la energía solar y eólica.
Además de su aporte al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), el complejo resulta fundamental para el abastecimiento energético del sur mendocino, especialmente en los departamentos de San Rafael, General Alvear y Malargüe.
El aprovechamiento del río Atuel funciona mediante un esquema en cascada, donde las cuatro centrales utilizan de manera sucesiva el recurso hídrico para maximizar la producción eléctrica. Esa característica convierte al sistema en un activo relevante dentro de la planificación energética nacional.
Entre las compañías que podrían evaluar su participación aparecen grupos con experiencia en generación eléctrica como Central Puerto, Genneia, Aconcagua Energía e YPF Luz, además de operadores internacionales especializados en infraestructura renovable. Hasta el momento, ninguna empresa confirmó oficialmente su intención de competir por la concesión.
La licitación de Los Nihuiles también será observada como antecedente para otros complejos hidroeléctricos cuyos contratos vencieron en los últimos años. El Gobierno nacional busca reemplazar las extensiones transitorias por nuevos contratos adjudicados mediante procesos competitivos, con mayores exigencias de inversión y una redefinición de responsabilidades entre Nación y provincias.
El resultado del proceso determinará quién tendrá a cargo durante las próximas décadas uno de los sistemas hidroeléctricos más importantes de Mendoza y uno de los activos renovables con mayor capacidad de aportar estabilidad al sistema eléctrico argentino.