Los gobiernos de Salta y Jujuy resolvieron mantener y reforzar los controles fitosanitarios sobre el ingreso de bananas en sus territorios tras la entrada en vigencia de la Resolución N.º 114/2026 del Gobierno nacional. La decisión fue anunciada por el gobernador Gustavo Sáenz, quien, en acuerdo con su par jujeño Carlos Sadir, sostuvo que la prioridad es preservar el estatus sanitario de una actividad clave para las economías regionales del norte argentino y evitar el ingreso de enfermedades que podrían afectar la producción.
La medida surge luego de que la normativa nacional modificara el régimen sanitario para el ingreso de bananas provenientes de países donde existen plagas cuarentenarias. Frente a ese escenario, ambas provincias decidieron sostener mecanismos de control propios mientras impulsan una revisión técnica de la resolución junto con las autoridades nacionales.
Para el Ejecutivo salteño, el cambio normativo genera preocupación por el posible impacto sobre una actividad que representa empleo, desarrollo económico y arraigo en distintas localidades del NOA. En ese marco, Sáenz afirmó: "Ante una decisión inconsulta que pone en riesgo a nuestra economía regional, tomamos la decisión de mantener los controles necesarios para cuidar la producción y minimizar riesgos sanitarios que echen por tierra años de trabajo y dedicación".
El mandatario también defendió la postura conjunta con Jujuy al señalar que "la defensa de la producción y de las economías regionales es una responsabilidad indelegable", y agregó que "defender nuestra producción es ejercer el federalismo en el Norte profundo". Además, aseguró que los productores contarán con el respaldo del Gobierno provincial mediante la implementación de las medidas sanitarias que resulten necesarias.
La posición de Salta no se limitó al anuncio político. Por instrucciones del gobernador, el Ministerio de Producción y Minería solicitó a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación la realización de una reunión técnica para evaluar el alcance de la resolución y analizar alternativas que permitan compatibilizar la actualización normativa con la protección del patrimonio fitosanitario de la región.
Del encuentro participaron funcionarios nacionales, especialistas del INTA, técnicos del SENASA y representantes del sector bananero de Salta y Jujuy. El objetivo fue abrir una instancia de diálogo que contemple tanto la necesidad de modernizar los sistemas de control como la preservación de la competitividad de una de las principales actividades frutícolas del norte argentino.
El ministro de Producción y Minería de Salta, Ignacio Lupión, sostuvo que la provincia acompaña las iniciativas orientadas a actualizar los mecanismos sanitarios, aunque advirtió que cualquier modificación debe estar respaldada por criterios técnicos sólidos. Según explicó, resulta indispensable ofrecer previsibilidad al sector y garantizar que el nuevo esquema no comprometa el estatus fitosanitario alcanzado durante años de trabajo.
En la misma línea, el secretario de Desarrollo Agropecuario, Diego Dorigato, consideró que el principio de prevención debe orientar cualquier modificación del régimen vigente. El funcionario propuso revisar el cronograma de implementación de la resolución hasta contar con mayores certezas sobre los mecanismos de fiscalización y control. También remarcó la importancia de incorporar la visión de productores y organismos especializados antes de avanzar con cambios definitivos.
Uno de los principales ejes de preocupación expresados durante la reunión fue el riesgo de ingreso del Fusarium Raza Tropical 4 (TR4), una de las enfermedades más destructivas para los cultivos de banana a nivel mundial. Los representantes del sector coincidieron en que la presencia de esta plaga tendría consecuencias de gran magnitud sobre la producción regional, por lo que insistieron en reforzar los controles sobre el ingreso legal e irregular de material vegetal.
Como resultado del encuentro, Nación, las provincias productoras y el sector privado acordaron conformar una agenda técnica conjunta. Las conclusiones serán plasmadas en un documento que será elevado a las autoridades nacionales con propuestas para fortalecer la protección sanitaria y garantizar la continuidad de la actividad bananera en el norte argentino.
La estrategia impulsada por Salta y Jujuy busca consolidar una posición regional frente al nuevo escenario regulatorio y mantener abiertos los canales de diálogo con el Gobierno nacional. Mientras avanza ese proceso, ambas administraciones ratificaron que continuarán aplicando las medidas necesarias para proteger la sanidad vegetal, sostener la producción bananera y preservar el empleo vinculado a una economía regional considerada estratégica para el desarrollo del NOA.