El director ejecutivo de CIPPEC, Luciano Laspina, respaldó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que impulsa el Gobierno y sostuvo que fortalecer la independencia de la autoridad monetaria es una condición indispensable para consolidar la estabilidad económica. En una entrevista, el economista afirmó que los países de América Latina que limitaron el financiamiento del déficit fiscal mediante emisión lograron derrotar la inflación. Según informó Infobae, Laspina consideró que la iniciativa oficial busca corregir una debilidad institucional que Argentina mantiene desde hace décadas.
El economista explicó que la historia económica argentina estuvo marcada por déficits fiscales financiados primero con endeudamiento y luego con emisión monetaria. "Argentina tiene una historia muy triste de déficit fiscales financiados con endeudamiento y finalmente con emisión monetaria. Le hemos quitado trece ceros a la moneda por culpa de ese proceso", afirmó.

Para Laspina, el proyecto busca establecer reglas permanentes que impidan al Banco Central asistir al Tesoro mediante emisión de dinero. En ese sentido, resumió los principales ejes de la iniciativa: "la prohibición absoluta del financiamiento al Tesoro, preservar el valor de la moneda, mayor independencia y responsabilidades más severas".
El director ejecutivo de CIPPEC sostuvo que la mayoría de los países de América Latina avanzó hace años en ese camino y consiguió estabilizar sus economías. "Los países que lograron grabar en piedra la prohibición de financiar al fisco y tener un banco central independiente derrotaron la inflación. Fueron prácticamente todos los países de Latinoamérica, con excepción de Argentina", aseguró.
Para respaldar su planteo, citó el caso de Perú, donde la autonomía del Banco Central permitió mantener una política monetaria estable pese a la inestabilidad política. "Perú es un caos político absoluto, pero blindó la independencia del Banco Central. Eso permitió que un presidente de izquierda nombrara a un banquero de derecha y que la institución siguiera funcionando al margen de los cambios de gobierno", explicó.

También mencionó la experiencia de Brasil, donde, según su análisis, la credibilidad del Banco Central se fortaleció cuando Luiz Inácio Lula da Silva decidió respetar la continuidad de la conducción de la entidad pese a sus diferencias políticas. "La estabilidad de Brasil se consolidó cuando Lula decidió mantener al presidente del Banco Central más allá de las diferencias ideológicas", afirmó.
Laspina también destacó que uno de los cambios más importantes de la reforma consiste en reforzar la estabilidad institucional de las autoridades del Banco Central. Según explicó, el presidente del organismo seguiría siendo designado por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado, pero su remoción requeriría un juicio político. "La idea es darle independencia al presidente del Banco Central para que nadie pueda apretarlo desde la política", sostuvo.

Otro de los aspectos que valoró es la incorporación de sanciones para quienes incumplan la prohibición de financiar al Tesoro mediante emisión monetaria. A su juicio, esa medida elevaría el costo institucional de modificar las reglas y reforzaría la credibilidad del esquema monetario.

El economista también cuestionó el uso de las denominadas utilidades contables del Banco Central para transferir recursos al Estado. "Porque el oro vale más no significa que haya entrado plata. Sin embargo, muchas veces sobre esas ganancias contables se imprimieron billetes. Ese mecanismo se utilizó durante años", advirtió.
Finalmente, Laspina afirmó que una mayor independencia del Banco Central contribuiría a acelerar el proceso de desinflación al fortalecer la confianza en la política económica. "Esto debería acelerar la reducción de la inflación porque aumenta la credibilidad. Tener reglas claras hace que el horizonte también sea más claro", aseguró.

En ese marco, concluyó que la reforma no resolverá por sí sola todos los problemas estructurales de la economía argentina, pero sí puede convertirse en una herramienta fundamental para impedir que la emisión monetaria vuelva a utilizarse como mecanismo para financiar el gasto público. "Si el Estado tiene un problema de financiamiento, tiene que resolverlo reduciendo el déficit o consiguiendo crédito. No puede volver a hacerlo emitiendo dinero", concluyó, según informó Infobae.