La genética ganadera de Córdoba alcanzó un nuevo hito en la 138.ª Exposición Rural de Palermo, donde cabañas de la provincia obtuvieron los principales premios en razas bovinas y ovinas entre el 16 y el 26 de julio. Los reconocimientos en Brangus, Braford, San Ignacio, Texel y White Dorper consolidaron el posicionamiento nacional de la producción genética cordobesa y reflejaron el avance de un modelo basado en innovación, inversión y articulación entre el sector público y privado.
La participación provincial en Palermo estuvo marcada por resultados históricos. En la raza Brangus, la cabaña El Porvenir, de Quilino, consiguió el Gran Campeón Macho y la Gran Campeona Hembra, mientras que Rancho Grande, de Corral de Bustos, obtuvo el Reservado Gran Campeón Macho.
En Braford, la cabaña La Dominga, ubicada en Ischilín, alcanzó el Gran Campeón Macho, mientras que El Aljibe, de General Deheza, logró la Gran Campeona Hembra. Estos reconocimientos sumaron un nuevo capítulo para la genética bovina cordobesa, que en los últimos años incrementó su presencia en las principales exposiciones ganaderas del país.

La raza San Ignacio también tuvo una actuación destacada con la cabaña Santa Julia, perteneciente a la Universidad Católica de Córdoba, que obtuvo el Gran Campeón Macho, la Gran Campeona Hembra y el Primer Premio en la categoría Ternera Simmental, además de otras distinciones.
En el segmento ovino, los establecimientos cordobeses volvieron a destacarse. La Soñada consiguió el Gran Campeón Macho y el Reservado Gran Campeón Macho de la raza Texel. En White Dorper, Los Nómades obtuvo la Gran Campeona Hembra, mientras que El Mate logró el Reservado Gran Campeón Macho y la Reservada Gran Campeona Hembra, entre otros premios.

Desde las cabañas destacaron el trabajo sostenido detrás de los resultados alcanzados. Walter Orodá, representante de El Porvenir, afirmó: “Es la primera vez que tenemos dos grandes campeones en la raza Brangus. Hemos evolucionado mucho y trabajamos para superarnos año a año. En 2014 obtuvimos la primera Gran Campeona y desde entonces seguimos sumando reconocimientos”.
Por su parte, Alejandro Lauret, de La Dominga, señaló: “Córdoba tiene todas las posibilidades agroecológicas y una genética de excelencia para proyectarse al mundo. Es importante la articulación entre el sector público y el privado para llegar a nuevos mercados”, según la información difundida por el Gobierno provincial.

Durante la exposición, el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, destacó la necesidad de generar condiciones favorables para el desarrollo productivo. El funcionario resaltó las herramientas de financiamiento disponibles a través de Bancor y las inversiones en infraestructura rural como elementos centrales para acompañar a los productores.
El desempeño de las cabañas cordobesas está acompañado por políticas orientadas a fortalecer la competitividad del sector. Entre ellas se encuentran el programa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA), las líneas de crédito para la compra de reproductores y el trabajo conjunto dentro de la Mesa de Carnes.
Estas iniciativas apuntan a impulsar la incorporación tecnológica, el registro de información productiva y sanitaria, el bienestar animal y una gestión más eficiente de los establecimientos. El objetivo es mejorar la calidad genética de los rodeos y ampliar las posibilidades comerciales de la cadena ganadera.

Los resultados obtenidos en Palermo ratifican el papel de Córdoba como uno de los principales polos ganaderos de la Argentina. La combinación de genética, innovación y planificación permitió que distintas cabañas provinciales se ubicaran entre las más destacadas del país y reforzaran su presencia en un mercado competitivo.
El desempeño alcanzado también representa el resultado de años de trabajo entre productores, técnicos e instituciones vinculadas a la actividad. Con nuevas inversiones y herramientas de acompañamiento, la provincia busca sostener el crecimiento de una ganadería orientada a la eficiencia, la sustentabilidad y la generación de mayor valor agregado.