YPF concretó la venta de dos bloques petroleros convencionales por US$405 millones como parte de su estrategia para concentrar inversiones en Vaca Muerta. Las operaciones, realizadas en el marco del Plan 4x4 y el Plan Andes, buscan fortalecer el desarrollo del shale y aumentar la capacidad exportadora del sector energético argentino, según informó Infobae.
La petrolera de mayoría estatal comunicó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) la transferencia del clúster Chachahuén por US$200 millones a Empresa Distribuidora de Electricidad de Mendoza S.A. y Compañía Andina de Petróleo y Gas S.A.. Además, vendió el clúster Mendoza No Operado por US$205 millones a San Benito Upstream S.A.U., sociedad controlada por PeCom, la empresa energética del grupo Perez Companc.
Ambas operaciones incluyen la cesión de ductos y del stock de materiales asociados a los activos. Los acuerdos aún deben cumplir las condiciones habituales de cierre para este tipo de transacciones.
El clúster Chachahuén producía durante el segundo trimestre de 2026 alrededor de 10.000 barriles diarios de petróleo y 0,03 millones de metros cúbicos diarios de gas, mientras que Mendoza No Operado aportaba unos 7.000 barriles diarios de petróleo y 0,04 millones de metros cúbicos diarios de gas.

Estas ventas forman parte del Plan 4x4, la estrategia diseñada por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, para optimizar el portafolio de activos convencionales y concentrar los recursos en el desarrollo de Vaca Muerta, donde el shale ya representa cerca del 70% de la producción de petróleo del país.
El programa también se complementa con el Plan Andes, mediante el cual la compañía inició un proceso de desinversión en campos maduros para redireccionar capital hacia proyectos no convencionales de mayor productividad y rentabilidad.
La operación sobre Chachahuén tiene además un valor simbólico para la empresa. Una década atrás, YPF había presentado ese yacimiento como una de las áreas convencionales con mayor potencial de crecimiento dentro de su cartera. Sin embargo, el cambio de estrategia priorizó el desarrollo del shale neuquino como principal motor de expansión de la compañía.
La venta de estas áreas se suma al traspaso realizado meses atrás de la concesión Manantiales Behr a PeCom por US$410 millones, luego de que fracasara la operación inicialmente adjudicada a otra empresa.

Con estas operaciones, YPF acumula más de US$815 millones en desinversiones de activos convencionales durante 2026, recursos que serán destinados a acelerar el desarrollo de Vaca Muerta, incrementar la producción de hidrocarburos y avanzar sobre el objetivo de alcanzar US$30.000 millones en exportaciones energéticas hacia 2030, según la estrategia definida por la compañía.
De acuerdo con lo informado por Infobae, el proceso refleja el cambio de enfoque de YPF hacia proyectos de mayor escala y productividad, consolidando a Vaca Muerta como el eje central de su crecimiento futuro.