Formosa presentó un plan de contingencia ante el posible impacto del fenómeno El Niño, con medidas preventivas para responder a lluvias intensas y eventuales crecidas de los ríos Pilcomayo, Bermejo y Paraguay. El esquema fue expuesto en una reciente reunión del Consejo de Seguridad Interior realizada en Resistencia y busca reducir riesgos durante la primavera y el verano.
El gobernador Gildo Insfrán destacó que la provincia trabaja con anticipación frente a la posibilidad de que se registren precipitaciones abundantes en períodos breves. “Siempre va un paso adelante y es la única que presentó un plan concebido para esa contingencia”, afirmó.
El mandatario señaló además que Formosa ya analiza los posibles escenarios climáticos y prepara respuestas dentro de sus posibilidades. “Dentro de nuestras posibilidades, la provincia se está preparando para hacerle frente”, sostuvo.
Uno de los principales focos de atención está puesto en las cuencas de los ríos Pilcomayo, Bermejo y Paraguay, debido a que las lluvias intensas pueden generar aumentos rápidos de los niveles de agua y afectar a comunidades ubicadas en zonas de riesgo.
En ese contexto, la provincia presentó ante el Consejo de Seguridad Interior un informe técnico con un análisis de las distintas cuencas y de los posibles efectos de las precipitaciones previstas.
La estrategia también contempla la experiencia acumulada frente a anteriores crecidas del río Pilcomayo. Insfrán recordó que la acción preventiva permitió proteger a comunidades formoseñas durante episodios anteriores.
Entre las obras consideradas estratégicas aparece el Proyecto Pantalón, una infraestructura hidráulica binacional ubicada en el oeste de Formosa. Su función es distribuir las aguas y los sedimentos del Pilcomayo entre Argentina y Paraguay, con el objetivo de reducir el riesgo de inundaciones y proteger al Bañado La Estrella.
La dinámica del río representa uno de los principales desafíos para la región. El Pilcomayo transporta una importante cantidad de sedimentos y modifica su cauce con frecuencia, por lo que las tareas de mantenimiento y regulación resultan fundamentales para anticiparse a posibles desbordes.
La provincia también puso el foco en otras obras hídricas y de infraestructura necesarias para mejorar la prevención. En particular, reclamó el financiamiento de defensas sobre el Pilcomayo y de trabajos en puentes y alcantarillas.
Durante la reunión del Consejo de Seguridad Interior, los representantes formoseños plantearon la necesidad de avanzar con estas obras para disminuir el impacto de eventuales crecidas y mejorar la capacidad de respuesta ante episodios climáticos extremos.
El esquema preventivo adquiere relevancia ante la posibilidad de que El Niño genere un período con mayores precipitaciones durante los próximos meses. Para Formosa, el objetivo es anticipar escenarios de riesgo y reforzar la infraestructura destinada a proteger a las poblaciones ubicadas cerca de los principales cursos de agua.
El Gobierno provincial sostiene que la planificación previa permite actuar antes de que una emergencia climática alcance su máxima intensidad. La estrategia combina monitoreo de las cuencas, obras hidráulicas y preparación de las comunidades que podrían verse afectadas.
De esta manera, Formosa busca fortalecer su capacidad de prevención frente a un escenario climático que podría generar lluvias intensas y crecidas en una región atravesada por grandes ríos.