El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, destacó el papel del sector privado como motor del crecimiento económico y planteó la necesidad de generar previsibilidad, seguridad jurídica y estabilidad fiscal para atraer inversiones. El mandatario participó del encuentro “Políticas públicas para la inversión y la competitividad”, realizado en Buenos Aires, donde compartió un panel con otros gobernadores y autoridades sobre el futuro económico y el rol de las provincias.
Durante el encuentro, organizado en el marco del ciclo Democracia y Desarrollo, Orrego sostuvo que la construcción de confianza es uno de los principales desafíos para consolidar nuevas inversiones en Argentina. En ese sentido, remarcó que las reglas estables son fundamentales para que los proyectos privados puedan desarrollarse a largo plazo.
“La confianza se gana en gramos y se pierde en kilos”, afirmó el gobernador al referirse a la importancia de construir condiciones previsibles para quienes deciden invertir.
Orrego consideró que Argentina necesita sostener estabilidad fiscal y seguridad jurídica para generar un entorno favorable para los proyectos productivos. Según su planteo, las provincias tienen un papel central en esa tarea porque son las que deben generar condiciones para que las inversiones puedan concretarse y mantenerse en el tiempo.
El mandatario también puso el foco en la necesidad de priorizar el trabajo conjunto por encima de los liderazgos individuales.
“Yo no creo en las individualidades, yo creo en los equipos”, sostuvo.
En relación con las herramientas disponibles para promover inversiones, Orrego destacó especialmente el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y su impacto en sectores estratégicos. Entre ellos mencionó a la minería, una de las actividades con mayor potencial de crecimiento en San Juan y con capacidad para atraer proyectos de gran escala.
Para el gobernador, el escenario internacional también abre oportunidades que Argentina debe aprovechar. Entre los desafíos y sectores con mayor potencial mencionó la transición energética, la conectividad y las tecnologías 4.0, áreas que requieren inversiones y una planificación de largo plazo.
En ese contexto, planteó que el rol del Estado debe estar orientado a facilitar un clima favorable para la actividad privada y permitir que los proyectos puedan avanzar.
“Lo que pretendemos en San Juan es que haya clima de negocios, que haya confianza, que la gente pueda avanzar en su proyecto”, afirmó Orrego.
La mirada del gobernador también estuvo vinculada con el desarrollo productivo de las provincias y su capacidad para contribuir al crecimiento nacional. San Juan busca posicionarse como un destino atractivo para inversiones vinculadas con la minería, la energía y las nuevas tecnologías, en un escenario donde la demanda global de minerales estratégicos y energía abre nuevas oportunidades.
Orrego también planteó una reflexión sobre el rol de los dirigentes y la necesidad de pensar políticas que trasciendan los períodos de gobierno. Para el mandatario, las gestiones políticas son transitorias y el objetivo debe ser dejar condiciones sólidas para las próximas generaciones.
“Somos pasajeros, somos circunstanciales, somos como un yogur fuera de la heladera”, expresó durante su intervención.
El gobernador sostuvo que Argentina cuenta con los recursos necesarios para generar nuevas oportunidades de crecimiento y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. Sin embargo, consideró que para transformar ese potencial en desarrollo concreto es necesario sostener políticas públicas de largo plazo.
La participación de Orrego en el debate nacional volvió a poner en primer plano la estrategia de San Juan para atraer inversiones y consolidar sectores productivos con capacidad de generar empleo, exportaciones y mayor actividad económica.
El mensaje central del gobernador fue que la confianza, las reglas claras y la articulación entre el Estado y el sector privado son condiciones necesarias para aprovechar las oportunidades que ofrece el escenario económico global.