San Juan dio un nuevo paso para modernizar y potenciar su producción de uva de mesa a partir de la incorporación de variedades licenciadas de genética internacional. El Gobierno provincial, productores y representantes de cámaras trabajan en un proyecto de reconversión que busca adaptar la oferta sanjuanina a las variedades más demandadas en los mercados mundiales.
El ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, encabezó una reunión con representantes del sector para presentar los avances alcanzados luego de distintas gestiones realizadas junto con la Cámara de Comercio Exterior, productores e ingenieros.
Uno de los principales resultados fue el contacto establecido con empresas internacionales que desarrollan genética para uva de mesa. Representantes de esas compañías acordaron visitar próximamente San Juan para avanzar en la metodología necesaria para importar nuevas variedades y establecer un esquema de trabajo para su incorporación.
La estrategia apunta a facilitar el acceso de los productores sanjuaninos a variedades que ya tienen una fuerte demanda en los principales mercados internacionales.
En este sentido, el secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno, destacó el alcance del proceso y afirmó: “entre los presentes coincidimos en que estas medidas marcan una bisagra en la refundación de la viticultura sanjuanina”.
Moreno también resaltó la experiencia acumulada por el sector local: “fuimos pioneros, ya que la provincia tiene productores con los know how necesarios y somos los principales exportadores de uva de mesa”.
El proyecto toma como referencia las experiencias de Chile y Perú, dos de los principales productores y exportadores de uva de mesa a nivel mundial. En esos mercados, las variedades licenciadas tienen una participación significativa dentro de la producción destinada a la exportación.
La incorporación de esta genética implica el pago de un royalty, es decir, un canon por el uso de las variedades desarrolladas y registradas por empresas especializadas.
El director de Desarrollo Vitivinícola, Juan Carlos Hidalgo, explicó que este sistema ya está ampliamente extendido en los principales países productores. “En los países que son los principales productores del mundo en uva de mesa, como Perú y Chile, el 75% de las variedades que exportan son variedades licenciadas”, comentó.
Para San Juan, la reconversión representa una oportunidad para actualizar parte de su oferta y fortalecer su posición en el comercio internacional de frutas.
La provincia también prevé brindar apoyo financiero para acelerar el proceso de reconversión. La medida busca acompañar a los productores durante la transición hacia las nuevas variedades y facilitar las inversiones necesarias para incorporar la genética.
El proceso tendrá distintas etapas y requerirá coordinación entre el sector público, los productores y las empresas proveedoras de genética. Sin embargo, las primeras gestiones ya están en marcha y permitirán avanzar en la llegada de nuevas variedades a la provincia.
El antecedente más importante se remonta a la década de 1980, cuando algunas hectáreas de uva de mesa con variedades licenciadas fueron incorporadas en Argentina. La nueva estrategia busca ampliar ese modelo y darle una escala acorde con las actuales exigencias del mercado internacional.
La iniciativa representa una oportunidad para fortalecer la competitividad de la uva de mesa sanjuanina, incorporar genética adaptada a las preferencias de los consumidores y consolidar la experiencia exportadora que ya posee la provincia.
El objetivo final es que la producción local pueda responder de manera más eficiente a la demanda internacional y aprovechar el conocimiento acumulado por los productores sanjuaninos para avanzar hacia una nueva etapa de crecimiento del sector.