El municipio de Pomán, en la provincia de Catamarca, reforzó las acciones de prevención de incendios rurales y forestales de cara a la temporada de mayor riesgo. El anuncio se conoció el 5 de agosto de 2026, en el marco de una jornada de trabajo conjunta entre organismos locales y provinciales.
La jornada reunió a distintas áreas con responsabilidad en la lucha contra el fuego. Participaron Damián López, director de la Brigada de Lucha Contra Incendios Forestales; Hugo Romero, comisario mayor y jefe de zona; José Orellana, comandante de Bomberos Voluntarios de Pomán; Rubén Nieva, director del Hospital Pomán; y Javier Nieva, director de Protección Civil municipal. El intendente Francisco Gordillo encabezó el encuentro, orientado a coordinar recursos humanos y logísticos entre las distintas fuerzas.
Entre los ejes definidos figura una capacitación destinada a personal vaqueano, efectivos policiales y organismos de emergencia, con el objetivo de mejorar la respuesta ante focos ígneos en zonas rurales del departamento. La prevención de incendios en Pomán se plantea como una tarea sostenida, que se replica en otros municipios del interior catamarqueño con planes preventivos similares.
Uno de los puntos centrales del plan es el armado del Centro Operativo de Emergencia (COE) municipal, pensado para centralizar la información disponible durante la temporada alta de incendios. El COE busca ordenar la comunicación entre bomberos, policía, salud y protección civil ante un eventual siniestro.
El municipio también se comprometió a incorporar una estación meteorológica propia. El equipo permitirá construir un índice de peligro de incendios forestales con datos locales, una herramienta que orienta las decisiones operativas según la humedad, el viento y la temperatura de cada jornada.
Pomán es reconocido como uno de los departamentos olivícolos más importantes de Catamarca, con una economía local que depende en gran medida de las plantaciones de olivo distribuidas en su territorio. La prevención de incendios rurales resulta clave para resguardar ese entramado productivo, expuesto cada temporada seca a la propagación del fuego en áreas linderas a los cultivos.
El fortalecimiento de la brigada forestal, sumado al monitoreo meteorológico y la capacitación de personal, apunta a reducir el tiempo de respuesta ante un foco ígneo y limitar el daño sobre montes, pasturas y lotes productivos. En una región donde la actividad olivícola convive con el monte nativo, la coordinación entre bomberos, policía y salud se presenta como una pieza central de la planificación agropecuaria de la temporada.
El esquema aplicado en Pomán se enmarca en un plan preventivo que el gobierno provincial impulsa en distintos municipios del interior, con foco en las zonas de mayor exposición a incendios rurales y forestales durante los meses de menor humedad ambiente.