Federación definió su agenda de obras prioritarias en una reunión de trabajo entre el intendente Ricardo Bravo y el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio. El encuentro apuntó a evaluar los proyectos que la ciudad necesita para sostener su desarrollo y a gestionar el financiamiento que permita concretarlos.
El temario se ordenó en tres ejes: soluciones habitacionales definitivas para familias que residen en zonas de riesgo ambiental, el fortalecimiento del perfil turístico de la localidad y la mejora de la conectividad urbana.
El punto central es el plan de 165 viviendas del Registro Nacional de Barrios Populares. De ese total, 120 unidades presentan distintos niveles de avance.
Bravo remarcó la importancia de concluirlas para concretar el traslado definitivo de vecinos que hoy viven en condiciones críticas dentro del área industrial, afectados por la presencia de humo y aserrín. El planteo vincula la política habitacional con una cuestión ambiental y sanitaria concreta del ejido.
El segundo eje es el perfil turístico. Federación es uno de los principales destinos termales del país y su economía local depende en buena medida del movimiento de visitantes, que traccionan hotelería, gastronomía, comercio y servicios.
El tercer eje es la pavimentación. El intendente sostuvo que se trata de una obra prioritaria por el crecimiento comercial registrado en la zona y por el tránsito intenso que soporta, un dato que impacta tanto en la circulación cotidiana como en la logística de los comercios.
La reunión se inscribe en el esquema de trabajo conjunto entre los gobiernos locales y la administración provincial, en un contexto donde varias obras quedaron condicionadas por la reprogramación de fondos nacionales.
En ese marco, la gestión de financiamiento provincial se volvió una herramienta central para los municipios del norte entrerriano, que buscan sostener el ritmo de obra pública sin desfinanciar la operación corriente.
Para Federación, cada uno de los tres ejes tiene un correlato económico directo. Las viviendas liberan suelo en el área industrial, el turismo sostiene el empleo privado y la pavimentación mejora las condiciones de una zona comercial en expansión.
La ciudad tiene una particularidad que ordena su planificación: fue relocalizada en la década del setenta por la construcción de la represa de Salto Grande. Esa historia dejó un ejido trazado con criterio moderno y, al mismo tiempo, un entramado urbano que sigue creciendo sobre áreas que originalmente tuvieron otro destino.
El complejo termal es el activo central de esa matriz. Alrededor suyo se organizan alojamientos, gastronomía y prestadores que dependen del flujo de visitantes durante todo el año, no solo en temporada alta.
En ese contexto, la agenda acordada con la Provincia funciona como hoja de ruta para los próximos meses y define en qué obras se concentrará la gestión municipal.