Banco Macro lanzó una nueva línea de créditos en dólares destinada a desarrolladores inmobiliarios y anticipó que trabaja en préstamos en pesos con plazos de hasta 20 años para compradores de viviendas. La iniciativa fue presentada por el presidente de la entidad, Jorge Brito, ante referentes del sector y busca movilizar ahorro hacia la construcción, ampliar la oferta habitacional y generar actividad económica, según informó El Economista.
La propuesta surge después de los cambios regulatorios que habilitaron a las entidades financieras a destinar hasta el 15% de sus depósitos en dólares al financiamiento de empresas que no generan divisas.
El nuevo escenario amplía las posibilidades de utilización de los dólares depositados en el sistema financiero y abre una alternativa de fondeo para sectores que históricamente encontraron dificultades para conseguir financiamiento bancario de largo plazo.
Banco Macro decidió orientar parte de esa oportunidad hacia la construcción y el desarrollo inmobiliario. Los nuevos productos contemplarán esquemas de amortización adaptados al flujo financiero de cada obra, en lugar de establecer una estructura idéntica para todos los proyectos.

La intención es que los desarrolladores puedan acceder a una herramienta financiera alineada con los tiempos propios de la construcción.
Brito explicó que el financiamiento en moneda extranjera tiene una característica especialmente relevante para el mercado inmobiliario argentino, donde buena parte de las propiedades se comercializan en dólares.
“El crédito en moneda extranjera es lo que se utiliza naturalmente para los desarrolladores de obra privada, que generalmente venden un producto en dólares. Esto les permite tener cobertura y no descalzarse en moneda”, afirmó.
La estrategia busca contribuir a incrementar la oferta de viviendas, movilizar proyectos de inversión y generar empleo a partir de una mayor actividad en la construcción.
Pero el esquema que prepara la entidad no termina en el financiamiento de los desarrolladores. Banco Macro también trabaja en líneas de crédito de largo plazo en pesos, con vencimientos de hasta 20 años, destinadas a quienes posteriormente quieran adquirir las propiedades.
De esta manera, el banco pretende conectar las dos partes centrales del mercado: el capital necesario para construir nuevas unidades y el financiamiento requerido por las familias para comprarlas.
El CEO de Banco Macro, Juan Parma, sintetizó la estrategia al explicar que la intención es cubrir “el ciclo completo del negocio, desde el fondeo del proyecto hasta la escrituración de las unidades”.
La combinación de ambos instrumentos podría generar un circuito de financiamiento en el que los desarrolladores obtengan recursos para iniciar o acelerar obras y los compradores cuenten posteriormente con créditos de largo plazo para acceder a las viviendas terminadas.
Desde el sector inmobiliario consideran que la posibilidad de canalizar depósitos en dólares hacia proyectos productivos puede convertirse en una herramienta relevante para recuperar el nivel de actividad.
Mali Vázquez, directora ejecutiva de CEDU+AEV, consideró que el nuevo esquema puede representar un “punto de inflexión” para el mercado.
“Argentina tiene proyectos, demanda y capacidad para construir; lo que falta es financiamiento de largo plazo”, afirmó.
El planteo apunta a transformar parte de los dólares disponibles dentro del sistema financiero en inversión, construcción, viviendas y empleo, generando una conexión más directa entre el ahorro y la economía real.

El encuentro en el que se presentó la iniciativa se realizó en Torre Macro y reunió a ejecutivos de la entidad con representantes de cámaras empresariales y compañías vinculadas al desarrollo inmobiliario.
También participaron Adrián Scosceria, gerente de Banca de Empresas de Banco Macro, y representantes de CEDU, Argencons, BrodyFriedman, Folken, Wiza Desarrollos, Miyagi, Anchezar-Santagada, Vizora e Imasa.
La nueva estrategia llega en momentos en que el sistema financiero argentino comienza a explorar mecanismos para movilizar una mayor cantidad de depósitos en dólares hacia actividades económicas.
Para la construcción, la disponibilidad de financiamiento de largo plazo es uno de los factores centrales para aumentar la escala de los proyectos. La posibilidad de obtener créditos vinculados con el flujo de cada obra busca ofrecer mayor previsibilidad financiera a los desarrolladores.
Al mismo tiempo, los futuros préstamos en pesos a 20 años apuntarán a fortalecer la demanda y facilitar el acceso a las unidades una vez terminadas.
Con esta combinación, Banco Macro busca posicionarse dentro de la recuperación del crédito inmobiliario y desarrollar un modelo que abarque desde la inversión inicial hasta la compra final de la propiedad.